El silencio
Parte 1
Pd: Ambas partes serán un poco cortas, pero espero puedan disfrutarlas.
*
30 de noviembre de 2014
Durante toda su vida había tenido ropa que ponerse, alimento en su mesa, una buena educación y un hogar. El único problema había sido que no tenía amor familiar del cual aferrarse.
Y eso había hecho que se cerrara cual almeja, de vez en cuando, y anhelara tener una familia linda en algún futuro.
Con ello, era tener una esposa linda, dedicada y que supiera hacer pasteles deliciosos, e hijos los cuales educar a base de amor y sabiduría.
Las cosas que pasaban por su mente a veces le sorprendían.
Ese día, siendo un viernes, una chica nueva había llamado su atención.
Sus ojos apagados, cabello tan oscuro como la noche y pómulos altos.
Su postura llamó su atención.
La manera en que movía sus dedos al hablar, o como mordía su labio al reír. La manera en que te podía mirar fijamente y hacerte temblar de miedo. La forma en que juntaba sus cejas cuando no entendía una pregunta, o como también hacía pucheros cuando estaba aburrida.
Lo había cautivado por completo.
Según le habían contado, se mudó con su abuela desde Vancouver, aun así, había nacido en Barley. Volvió a su hogar de la infancia, porque la expulsaron de su última escuela, pero nadie sabía el porqué. Apenas y llevaba cinco días aquí.
Sí, cinco días. Y en esos cinco días, él se había tomado la molestia de observarla todo lo que pudiese.
No era un fisgón, ni mucho menos chismoso, pero había algo en ella que parecía llamarlo y atraerlo como si fuera un imán.
No sabía que podía ser. ¿Atracción física? Ni siquiera había tenido una novia real en toda su vida, ni siquiera había sentido algo tan fuerte por nadie.
—Amigo, ¿me estás escuchando?
La voz de su mejor amigo resonó en sus oídos, haciendo que el chico lo mirase. Molesto de que no le estuviera prestando atención, giró su cabeza hacia la chica que estaba mirando.
—No, veo que no me estás escuchando. ¿Podrías dejar de mirarla?
Su amigo negó, —Es inevitable. ¿Crees que me dé su número de teléfono si se lo pido?
—Basta de hacerte fantasías, apenas y llegó. No seas tan desesperado.
Estaban sentados en el patio de la escuela, siendo la hora del almuerzo, aprovechó para poder mirar más a la chica.
—¿Sabes su nombre? —le preguntó a su mejor amigo. Él hizo como que no lo escuchó—. Nick, su nombre, ¿lo sabes?
Nick rodó los ojos, fastidiado de la exasperación de su mejor amigo.
—Sé que su apellido es Lam, pero no sé su nombre. Y si piensas en preguntarle, te diré que vas a malgastar tu tiempo —finalizó.
La chica estaba rodeada de un gentío, y él pudo notar la mirada de incomodidad que reflejaban sus ojos. Era más que obvio que quería salir corriendo de ahí.
—¿Crees que puedas preguntarle a Eleanor sobre ella? —preguntó a Nick.
—Jacob, si crees que usaré a mi novia para buscarte información sobre Lam, estas muy equivocado.
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Los Salvatore ✔
Horror¿Y si tus vecinos llegasen justo cuando los cadáveres comenzaron a aparecer? ¿Y si ya no puedes confiar ni en ti misma? * Los ojos de todo Barley están sobre los Salvatore, recién llegados de Roma y con aspecto muy normal al igual que cualquier otra...
