Capitulo 15

13 3 1
                                    

Maratón 1/3

~Amalia~

Llegue a la cafetería en siete minutos. Me encontraba un poco agitada ya que había ido corriendo para llegar a tiempo.

Al entrar encontré a Maya sentada en una de las mesas del fondo cerca de una ventana con vista a la calle. Se encontraba mirando a todos los transeúntes a través del cristal.

—Hola Maya —Dije cuando me encontraba a su lado— ¿como estás?

—Bien, acabo de llegar hace dos minutos.

—Que bien que tú espera no fue larga...—Dije sin saber cómo continuar con la conversación.

Las situación se pudo haber puesto incómoda si no fuera por el chico que apareció para tomar nuestra orden.

—Hola, yo soy Javier. ¿Que les puedo servir?— pregunto el chico sosteniendo una pequeña libreta en la mano izquierda y el bolígrafo en la otra mano listo para anotar.

Se veía bastante guapo, con unos ojos azules y el pelo rubio súper corto. No estaba nada mal la verdad.

— Yo...— me calle súbitamente al ver que Maya estiraba su mano. Que horrible vicio que tenía.

Al pasar unos pocos segundos y ver que Javier no hacía ningún ademán de juntar su muñeca con la de Maya ella habló—
Vamos, dame tu brazo para ver si somos compatibles.

— Lo siento no puedo, estoy trabajando y aunque no parezca mi jefe es muy estricto, y si me ve seguro me despide. Recién es mi segundo día. No creo que vaya a tener mucha compasión por mi. — Me agradaba, se nota que necesita el trabajo ya que de otra manera hubiera estirado su muñeca solo con ver lo guapa que es Maya.

—Como sea. Entonces yo quiero un café.

— Genial ¿y tú?— pregunto girándose un poco para mirarme.

—Un chocolate caliente por favor. — hubiera pedido un café, pero ya empezaba la época de invierno y cuando hacía frío prefería mil veces tomarme un chocolate a un café.

— En un momento los traigo— dice antes de retirarse y perderse por la puerta que supongo dan a las cocinas u dejando un silencio en la mesa.

Maya ni siquiera se percata de el incómodo silencio que reina en el ambiente ya que se pone a ver la calle otra vez.

Tal vez esta no fue la mejor de las ideas.

Por fortuna nuestro pedido no demora y en menos de 4 minutos Javier llega con nuestras bebidas.

-¿Qué tal está tu café?- pregunto para cortar el silencio.

-No está mal en realidad.- dice antes de poner su vista en los comensales del lugar. Después de unos segundo Maya alza su mano para llamar a Javier.

-¿Necesitan algo?- pregunta cortésmente a lo que Maya se apresura a responder.

—Si. ¿En cuanto termina tu turno?

-Todavia me quedan tres horas más, pero tengo un descanso en cinco...

—Genial.-lo corta la chica sentada frente a mi.- Vuelve en cinco minutos.

El chico se va bastante desconcertado y con mucha pinta de no tener idea de lo que acaba de pasar. Yo estaré con la misma cara ya que Maya se apresura a hablarme.

-Tengo un plan ya verás, seguro te fascina a ti también. No me creo que el tenga la inyección, seguramente es algún rarito y los iguales siempre terminan juntándose.- dice dejando en claro que yo también soy una "rarita" para ella.

No hablamos más yo solo esperaba el
momento de irme. Tal vez esta no fue la mejor de mis ideas.

Después de los cinco minutos en los que cada una se entretuvo en su mundo llegó Javier.

-¿Para que me necesitabas?- preguntó directamente Javier viendo únicamente Maya, aunque en sus ojos se podía apreciar que lo que quería era irse de allí lo antes posible.

-Bueno, ¿no haz oído el dicho Dios los cría y Maya los junta?- Al recibir un asentimiento de cabeza por parte de los dos aunque a mí ni me estaba mirando ella continuó.- Bueno pues eso. Conversen un rato, yo hasta eso estaré por aquí viendo si encuentro a mi otra mitad.- dijo antes de levantarse de su asiento y dejándome un poco confundida. ¿Acaso se iba a ir y dejarme aquí con un completo extraño? Esa parecía la situación ya que lo que dijo a continuación lo confirmo.-¿En cuanto termina tu descanso?

—En 10 minutos- respondió rápidamente.

-Genial, Bueno en diez minutos nos vemos Amalia- dijo antes de empezar rápidamente a una de las mesas más cercanas y sorpresa sorpresa otra vez tenía la mirada fija en su muñeca.

¿Que haría yo ahora con un completo extraño llamado Javier? Por suerte nos encontramos en un lugar concurrido donde si el chico intentaba algo raro podría gritar o directamente pedir ayuda a las personas de la mesa de alado.

********

Y comienza la maratón, tenía previsto publicarla mañana pero como estoy de viaje no tenía internet. Pero bueno ya conseguí arreglarlo así que aquí está el primer capítulo de la maratón. Más tarde subo el otro, y en la noche publico el último.

Bye, hasta más tarde.

La pareja perfectaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora