#Día10 (Todavía sábado) #BrendaPOV
Cerré la puerta hecha una fiera, me recargué en ella y suspiré.
Estúpido esnob de mierda. Aunque no lo quería admitir delante de él, había estado pasando un buen rato con él, hasta que el muy hijo de puta me besó. ¡Y no era sólo un beso, maldita sea! Había sido mi primer beso y lo había tenido con él. Ugh, que asco. No esperaba un beso debajo de la luz de la luna o en la lluvia, en realidad me daba igual donde y como fuera, lo único que esperaba era que me lo diera alguien a quien yo amara y éste me amara a mí también. Era cursi, sí, pero eso era lo que esperaba y ahora todo sería una mierda.
Subí las escaleras de mi casa dispuesta a ir al baño y quitarme los rastros de su saliva dentro de mi boca.
#Día12
—No me contaste como fue tu cita, Brends—dijo mamá mientras conducía para llevarme a la escuela como todos los días.
Mamá era una mujer de negocios, muy linda, guapa y extremadamente cariñosa que trabajaba para una importante empresa en el centro de Chicago
Tenía los ojos verdes-agrisados, con largas y abundantes pestañas perfectamente pintadas; una nariz perfectamente simétrica y unos labios no tan carnosos pero perfectamente cuidados y pintados con un bonito labial color melón. Era delgada, alta y bien proporcionada, con su cabello rubio hasta la mitad de la espalda y ondulado, ella fácil podía pasar por una modelo de pasarela.
Nada que ver conmigo, una chica bajita y flacucha. Había sacado la buena figura de mamá, pero no su perfecta altura. Mis ojos azules y algo grandes, mis pestañas rizadas por naturaleza y una nariz acorde a la forma de mi cara. Mi labio inferior más carnoso que el superior, pintados con un brillo transparente de sabor y olor a fresa, mi cabello lacio y rebelde color café peinado en una despeinada cola de cabello.
En ocasiones me preguntaba si era adoptada, pues mi mamá era prácticamente la diosa de venus y yo ahí a su lado pareciendo un pobre mamut con lepra.
Respiré hondo y por milésima vez le dije perdiendo la paciencia, que no había sido una cita.
—Está bien, está bien, ¿cómo te fue en tu no cita?—preguntó con la vista en la carretera sonriendo maternalmente.
—Supongo que bien, la película fue un asco total y ni siquiera la terminamos, pero al final...—suspiré, no podía contarle lo del beso, haría un escándalo
El auto fue deteniéndose poco a poco ya que el semáforo estaba en rojo.
— ¡Se besaron!
Me ruboricé al instante, volteé mi cara y miré por la ventana rogando internamente para que mamá no se diera cuenta, pero como mi suerte era una perra, mamá me tocó el hombro e hizo que la volteara a ver. Sonrió.
Yo le regresé la mirada y negué con tanta fuerza que mi cuello tronó.
—No me mientras, hija. Soy tu madre y pasé por esas cosas, así que me doy cuenta de algunas cositas, además ese color en tu carita te descubre. ¿Cómo me dijiste que se llama el afortunado?
—Eso no es importante, mamá—rezongué.
Mamá rio pero no dijo nada más.
Al llegar a la escuela, mamá se detuvo delante de la entrada, como siempre.
— ¿Vienes por mí? —pregunté antes de bajarme del carro.
Mamá torció ligeramente la boca.
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The Bet.
Teen Fiction"...-El último reto va a ser para... Andrew. - dijo Doyle. Todos estaban muy borrachos, yo tenía alcohol en la sangre, pero no como ésos idiotas. Todavía sabía como me llamaba y a que numero llamar en caso de emergencia. -Anda pues, ponlo.- dije cr...
