#Día20
#NarraAndrew
Fiore tenía sus manos en su cintura y me miraba reprobatoriamente, como si ella fuera la persona madura y responsable que estaba a cargo.
—Se van mis papás unos días y ya te poner a armar una estúpida fiesta. Espera a que mamá se entere de esto—bufó.
—Te doy 50 billetes si no dices nada—ofreció Doyle.
Ella lo miró con el ceño fruncido.
—A tí nadie te metió, lerdo—gruñó.
No me intimidaba mi hermana quinceañera, lo que me aterraba era la furia con la que vendría mamá si Fiore le contaba algo.
—Vamos Fiore, podrás invitar a tus amigos.
No creía que cupieran más personas, pero no estaba de más intentar. La casa estaba a reventar, había escándalo por todos lados y ebrios por doquier. Fiore dijo algo que no pude escuchar porque dos tipos que no tenía idea de que existían, pasaron a nuestro lado gritando estupideces ilegibles.
—¿Qué dijiste?
—Tres condiciones para que yo no abra la boca—ofreció.
Suspiré, pues esto tenía que ser algo malo. Malditos hermanos manipuladores.
—Primero, quiero 50 billetes; segundo, quiero tu iPod y tercera, quiero que le hables de mí a Seth—la miré con el ceño fruncido y ella bajó la mirada, sonrojándose.
—Mi iPod no, ya tienes uno.
—Entonces no hay trato—Tomó el teléfono y comenzó a marcar el número de mamá, con paciencia.
Abrí mucho los ojos y tomé sus manos.
—Hey, hey, hey, relaja la pelvis hermana. Está bien, tendrás mi maldito iPod pero no llames.
Sonrió satisfecha, guiñó un ojo y se perdió entre el gentío.
—Me debes 50 billetes y un iPod— le dije a Doyle, pero él no respondió ya que no estaba a mi lado. Traidor, juraba que ahí estaba hacía unos segundos.
Comenzó a sonar una canción electrónica a todo volúmen, rompiéndome los tímpanos. Muchas chicas gritaron con emoción y comenzaron a bailar, poniendo ánimos a la fiesta. En pocos segundos la mayoría bailaba.
En la sala, un chico de más o menos trece años, estaba bebiendo junto a Cale mientras tiraban bolas de papel mojado al techo. Idiotas, obligaría a Cale a limpiar éso con la lengua.
Caminé hacia la cocina con la esperanza de conseguir algo de tomar, pero como era de esperarse, ya había una larga fila para las bebidas. Bueno, por lo menos Doyle había organizado muy bien la fiesta.
Alguien tocó mi brazo con insistencia y volteé esperando encontrarme con Kayla, para llevármela arriba, pues tenía unas ganas...Pero en vez de ella, encontré a Brenda acompañada de una chica más alta que ella, ojos color miel y su cabello rizado recogido en una cola de caballo bien peinada. Estaba muy guapa con su blusa escotada, pantalones de cuero ceñidos a su cuerpo y unos sexys zapatos de tacón que sumaban puntos. También debía de admitir que Brenda se veía muy bien, pues ya no traía uno de sus feos vestidos, sino una blusa de color negro con destellos plateados, unos shorts desgastados y unas bonitas zapatillas.
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The Bet.
Teen Fiction"...-El último reto va a ser para... Andrew. - dijo Doyle. Todos estaban muy borrachos, yo tenía alcohol en la sangre, pero no como ésos idiotas. Todavía sabía como me llamaba y a que numero llamar en caso de emergencia. -Anda pues, ponlo.- dije cr...
