Capítulo 38.

4.6K 231 28
                                        

#180                                          #BPOV.

Estábamos Maïa, Vicky y yo en mi cuarto, con productos para el cabello, maquillaje y accesorios por todos lados.

Maïa se recogió el cabello, ya que su vestido no luciría si lo trajera suelto. Lo traía en un moño perfectamente peinado, sujeto con broches que traían pequeños diamantes de mentira.

Se maquilló los ojos tal y como lo había visto en una revista que traía todos los peinados y maquillajes de las estrellas cuando fueron los Oscar's. Pintó sus labios con labial rojo intenso y puso un poco de rubor en sus mejillas. Se miraba sencilla, pero elegante.

Vicky dejó su cabello suelto, se había hecho unas pequeñas ondas al final de su cabello que hacía que se viera realmente hermosa. Ahumó sus ojos que hacía que se vieran mas grandes, le puso una cantidad excesiva de mascara en sus mejillas y finalizó su maquillaje con los labios, pintándolos de color melón, para que su maquillaje no se viera tan exagerado. De verdad le había funcionado su maquillaje.

Mientras que yo, solo puse un poco de sombra café claro en mis párpados, delineé mis ojos suavemente y puse una delgada capa de mascara en mis pestañas. Puse rubor en mis pómulos y pinté mis labios de color rosa coral. Peiné mi cabello a un lado sin ningún chiste, ya que no tenía ganas de hacer mi cabello.

Cuando ya era hora de ponernos el vestido, Vicky corrió al baño, mientras Maïa y yo nos vestíamos sin ningún problema en mi habitación.

Tal y como lo había imaginado, Maïa se veía sensacional. Sus tacones eran de plataforma y tenían una cinta en el tobillo con los mismos detalles que tenía su vestido. Su único accesorio fue una pulsera plata.

Yo me puse mis tacones dorados con cintas en el empeine hasta el tobillo. También tenían una gran plataforma. Había comprado una pulsera de ésas que se ponen mas arriba del codo, de color dorada.  También había sido mi único accesorio, ya que el vestido eran muy lindo por si solo.

-Te miras como una jodida diosa romana, Brenda.- dijo Maïa.

Me reí.

-Tu no te quedas atrás.

Me miré en el espejo y de verdad me veía hermosa.

Vicky salió del baño vistiendo un hermoso vestido verde esmeralda sin mangas ni tirantes, con un profundo escote dejando ver parte sus enormes pechos, caía sobre sus caderas realzando su figura y en la derecha tenía una gran abertura dejando ver su pierna, muy al estilo Hollywood.

Tenía un collar corto que tenía una pequeña "V", una pulsera extremadamente delicada y unos tacones de color plata.

-¡Maldita seas, Victoria!- gritó Maïa emocionada.- Te ves como Scarlett Johansson.

Y tenía toda la razón, se miraba como toda una diva.

-Oh, si. Luego iré a audicionar para iron man o algo así.- comentó Vicky divertida.

Alguien golpeó la puerta de mi cuarto.

-¿Quién?-pregunté.

-Tu papá...Estoy lidiando con 3 muchachos con las hormonas a punto de explotar, por favor, apúrense.

Me reí. Papá era tan tierno, y a la vez celoso.

-Ya vamos papá.

Tomé mi minúsculo bolso en el que apenas cabía un labial y abrí la puerta.

Cuando las tres ya estábamos afuera del cuarto, papá nos miró con los ojos completamente abiertos.

-No irán al baile.- dijo papá

The Bet.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora