Ser la única y detergen- quiero decir, diferente, no es fácil y menos cuando todos a tu alrededor están en la etapa dónde todos los defectos son causa de burla. ¿Cuántas veces ya había visto a pequeños grupos en los pasillos que claramente no conocían el concepto de "disimular"? Sabía que hablaban de mí, no había motivos para que cuchichearan entre risas cuando me miraban más que estar hablando a mis espaldas.
Realmente detestaba ésta edad, porque la pasé y la volveré a pasar. Todos contra todos, te importa más tu imagen hacia los demás y harás lo que sea para quedar bien.
O eso era lo que percibía de éstos puebertos hormonados y multifacéticos.
Era detestable ver cómo iniciaban pleitos por cosas absurdas o con actitudes muy... de película estadounidense con poco presupuesto y doblaje de los malos.
Me lo podía aguantar -hasta cierto punto- de los niños, pero, ¿ellos? Ya tenían entre 16 y 17 años siendo imbéciles, sin ofender.
Hasta se sentía esa discriminación de parte de los profesores, algunos ignoraban el hecho de mi hibridez, pero otros daban paso a situaciones incómodas a propósito, haciendo notar su "inquietud" hacia mí.
Y ahora, el horario de comidas era mi peor enemigo, había dejado de ir regularmente, porque sentarse solo no es agradable.
Por suerte, ya se me habían empezado a asignar a mí el dinero de mi pensión, lo podía gastar en comida de la tienda en la escuela, ahí vendían unos excelentes sándwiches de huevo.
Mi cuarto seguía vacío y por alguna razón, había dejado las cajas de Sunan al fondo del closet. Ahí me dedicaba a comer, estudiar y pasar el rato. Seguía siendo deprimente aunque no sabía por qué.
"Yo vine a la escuela para aprender, no para hacer amigos."
Un mantra que decía mentalmente cada vez que veía grupos de amigos pasándola bien en los ratos libres.
No podía evitar sentirme excluida ahora que mis preocupaciones no rondaban temas sobrenaturales o agresiones físicas todo el tiempo, antes, que me excluyeran era un alivio, menos problemas y menos razones para ser molestada.
Pero aquí no pasaba lo mismo.
No me sentía lo suficientemente segura como para seguirle la conversación a Juno, y también, muy en el fondo, sentía que su amistad iba a ser una molestia. Algo que sentía siempre que la chica daba indicios de querer empezar una amistad consensuada, como si fuera una bolsa más en mi espalda que tendré que llevar cuesta arriba y se pegara a mi de forma desagradable.
Y luego, me venía la melancolía por no tener amigos, ¿irónico, no?
Quería desaparecer todos estos conflictos internos con sentimientos complicados y cambiarlos gustosamente por los de antes, eran más simples, emociones básicas como miedo, enojo, tristeza y felicidad. Ahora era una mezcolanza de sentimientos mal expresados y sazonados con confusión.
¿Quizá porque estaba entrando a la pre adolescencia?
Ya estaba en edad para que... Eso apareciera una vez al mes y para que mi cuerpo en sí madure. No quería nada de eso, el cuerpo de niña pequeña estaba bien, Dada de cólicos, ni picazón, dolores...
El universo cagando en mí como siempre.
Bueno, basta de autocompasión inecesaria y banal. Me levanté de la cama de una vez para almorzar, hoy era domingo y no hay clases.
Me pregunto cómo estará Zion... Quizá ya anda molestado a otro paciente.
Miré el reloj en la pared con manesillas y ningún número y lo admito, no sé que puta hora es. Podré haber pasado seis cursos en el lapso de un año, pero jamás leer un reloj con manesillas.
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Hajin
Adventure«¿Qué pensarías, si un día, despiertas en un cuarto oscuro y frío? ¿Y... si ese cuarto oscuro y frío es tu hogar?» Sora se enfrenta a grandes problemas en una sociedad de animales antropomórficos, dónde tanto carnívoros como herbívoros convive...
