Hoy es mi supuesto cumpleaños, el día en que me encontraron e introdujeron al mundo exterior, cuando supe -de una manera muy complicada e irreal- que tenía recuerdos de otra persona. O de mí misma ¿Quién sabe?
Es extraño el como pasaron éstos meses, unos más agitados que otros, pero sin duda una gran aventura no apta para gente con problemas cardíacos.
Pero aventura no siempre significa diversión.
De primera mano, viví cosas inexplicables hasta para la lógica de éste mundo, teniendo encuentros de ultratumba y desapariciones misteriosas, otros más bien realistas, asesinos, bullying...
Aunque volviendo al presente, no hay mucho que comentar, simplemente que ahora hago la escuela rindiendo libre. ¿Qué es rendir libre? Simplificado, solo tengo que ir a la escuela pocas veces y hacer exámenes bimestrales con todo lo que aprendí de forma autodidacta.
Las últimas dos semanas me e vuelto más sensible a lo "paranormal", aunque intento creer que sólo estoy paranoica, pero es difícil olvidar ése día.
La parálisis del sueño me visita todas las noches, acompañada de una silueta negra, alta, con las piernas largas y torso pequeños. Ah, también sus dedos son largos, nudosos y terminan en punta.
Lo que yo percibo como señor, sale de un clóset, típico escondite cliché de las historias de terror.
El tipo abre muy lenta y cuidadosamente la puerta del clóset, luego sale y se hacerca a mi cama, solo para quedarse viéndome por horas.
Un acosador, en palabras simples.
Siempre creímos que la puerta estaba rota, que por eso la encontrábamos abierta de par en par cada noche, pero aunque pusiéramos sillas, cajas y demás, la puerta seguía abriéndose.
Después, hay otro ente que también me visita, un tipo que actúa como si fuera spiderman, pero crepy. Siempre anda por el techo, apareciendo por un costado de la puerta y paseando por las paredes, contorcionádose de formas extrañas.
Pero no es como si fuera algo normal para mí, sí me cago del susto cada vez que pasa.
Ya tengo diez, logré ir a la escuela rindiendo libre y lo único que tengo para decir es...
¡Es absolutamente genial!
No tengo horarios, no me muero de frío, no aguanto cosas estúpidas y tampoco tengo que tomar el tren. La estación de trenes, mi mayor problema que atrae asesinos, locos y demás.
Tengo buenas notas aún, estoy casi a punto de terminar segundo año, el cual pasé en solo unos pocos meses.
Solo tengo que esperar unos meses más para terminar la secundaria y, por consiguiente, la parte obligatoria de la escuela. Luego abandonaré y me dedicaré a trabajar todo lo que pueda para rentar algún cuarto.
No tengo propósito para estudiar más, hay pocos trabajos para mí con mi condición, no mejorará ni aunque tenga tres doctorados.
Pero bueno, no hay mucho que pueda hacer y menos a ésta edad.
Ahora son, exactamente, las tres de la mañana, momento en que estoy leyendo un libro algo aburrida.
No acostumbro a desvelarme, -no voluntariamente- pero Su estaba raro y temía que algo le pasara. Él ahora tenía su terrario bien cuidado, con todas las indicaciones del libro me fuí guiando para colocarle correctamente las plantas y tipo de tierra.
Mañana debo presentarme a las clases de forma obligatoria por x o y razón, solo me citaron los directivos de la escuela.
Con esa idea, traté de no dormirme.
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Hajin
Pertualangan«¿Qué pensarías, si un día, despiertas en un cuarto oscuro y frío? ¿Y... si ese cuarto oscuro y frío es tu hogar?» Sora se enfrenta a grandes problemas en una sociedad de animales antropomórficos, dónde tanto carnívoros como herbívoros convive...
