-¿Adler? - dije con un folleto en mano.
No entendía que había pasado ahí, en esa puerta, pero las flores, cartas y velas me indicaron que algún muerto hubo.
También estaba la cinta policial, muy curioso el asunto.
Doblé el folleto y lo metí en uno de mis bolsillos para irme de una vez a mi clase. El papel que tenía me indicaba que debía ir al segundo piso, ahí encontraría mi salón.
Subí las escaleras y en el medio del pasillo encontré el salón.
No sabía si entrar o esperar, se escuchaba ruido desde dentro y quizá ya estuvieran en clase.
Escuché pasos y ví a una profesora acercarse. Un ave esta vez, una cigüeña.
-¿La nueva, verdad? - asentí -Vamos, entremos.
Me agarró del hombro y abrió la puerta, tomando la atención de los alumnos y haciendo que se callaran.
Quise soltarme de su agarre e irme a sentar para pasarme la presentación, pero ella literalmente me empujó hasta enfrente de su escritorio. La miré mal, normalmente me libro de esto.
Miré al frente, encontrándome con las miradas curiosas y a un punto de dar presión.
Un leve empujón de parte de la insufrible profesora me hizo voltearme a ella y me susurró "preséntate"
Suspiré y traté de aclararme la garganta nerviosa.
-...¿Hola? Soy Sora.
Terrible presentación si me preguntan pero, ¿Qué se debe decir o hacer cuando te presentas? No hay manuales sobre eso.
Inmediatamente después de eso, fuí terriblemente ignorada por mis nuevos compañeros.
"Definitivamente no fué un buen comienzo." Pensé nerviosa.
Sentía la vergüenza calmarme por dentro, seguramente recordaría este momento cuando me vaya a dormir. Mi cerebro siempre me tortura.
Todos al parecer ya habían formado grupos, hablaban animadamente entre ellos como si se conocieran de toda la vida. Sólo habían pasado dos semanas desde que comenzaron.
Terminé sentándome al lado de una chica, una loba para ser exactos.
Hicimos algunas tareas y todo marchó bien, hasta que alguien que quería perder tiempo de clases, aprovechó que yo era la nueva.
-Profesora Maji. - llamó la atención a la cigüeña agitando la mano.
Lo miré suplicante, obviamente iba a pedir que me presentara de nuevo.
El chico sonrió cuando el ave le preguntó que pasaba.
-Creo que Sora no se pudo presentar debidamente, ¿podría prestarnos un momento para que nos cuente sobre ella? - giré mi cabeza mirándolo enojada o "asesinándolo con la mirada"
-¡Cierto! - comenzó otro chico, un panda rojo -Todos ya nos conocemos por el ingreso, pero ella comenzó ahora.
La clase empezó a murmurar "cierto" o "es verdad" y yo volteaba la cabeza frenéticamente tratando de hacerlos desistir.
-Podría... Contarnos un poco sobre ella. - escuché murmurar a la loba a mi lado.
¿Todos estaban en mi contra?
Hasta hace unos momentos, me ignoraban de forma monumental y siquiera hubieran pensado en dirigirme la palabra. Unos oportunistas desalmados.
La profesora terminó cediendo, parece que ella tampoco quería trabajar hoy.
Me hicieron ir al frente -otra vez- y esperaron un discurso largo.
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Hajin
Aventura«¿Qué pensarías, si un día, despiertas en un cuarto oscuro y frío? ¿Y... si ese cuarto oscuro y frío es tu hogar?» Sora se enfrenta a grandes problemas en una sociedad de animales antropomórficos, dónde tanto carnívoros como herbívoros convive...
