'Provocación II'
Infiltrarme a la casa de Sean fue fácil, cualquiera podría entrar. La puerta trasera del jardín ni siquiera tenía tranca, solo lo empuje un poco y está cedió.
Se preguntaran que hago en la casa de Sean. Resulta que he fantaseado de mil maneras con el. Y no me puede culpar, ese estúpido chico del que me enamore perdidamente en mi preadolescencia fue difícil de olvidar y ahora está aquí y es imposible no volver a sentir sentimientos por él.
Conozco dos tipos de distracciones que te sacan literalmente de este mundo; la droga es una de ella, te hace viajar y sentir que eres libre y la segunda el sexo, este también te libera, te relaja y no le hace mal a tu cuerpo.
Necesito algún tipo de distracción y bueno el parece ser una muy buena distracción.
Grito su nombre o el de Víctor pero solo me contesta el silencio sepulcral.
Seguramente Sean estará en el último entrenamiento que tienen con el equipo ya que mañana será el partido con nada más y nada menos que la academia.
Luego de media hora y varios minutos de espera escuché que la puerta de la entrada se abrió, confirme que era Sean porque su voz resonó en toda la casa llamando a Víctor.
Hubo unos minutos en los que no escuché nada supuse que estaba haciendo algo abajo. Escuché como subía las escaleras de forma lenta pero ruidosa.
La puerta se abrió y Sean entro bostezando y luego suspiro ruidosamente. Tiro su bolso al piso, quitó sus zapatos y luego su camisa aún sin ser conciente que alguien, yo, se encontraba en su habitación.
Podía notar que sus músculos se encontraban tensos, su rostro se notaba cansado, tenía ojeras y no era para menos, el entrenador los estuvo entrenando duro ya que, bueno, competíamos por primera vez con la academia y los que ya habían competido contra ellos decían que eran demasiado buenos en lo que hacían.
-¿Cansado?
Mi voz hace que el brinque en su lugar y luego volteé asustado.
-Hola Sean.
-¿Que-Que haces aquí Jul? ¿y porque estás en ropa interior? ¿y en mi cuarto en medio de la oscuridad? ¿Y en mi casa?
Ruedo los ojos. -No seas estúpido Sean.
-No soy estúpido Jul, solo me sorprende verte así cuando tú fuiste la que me dijo que no tendríamos nada.
Tiene razón. Asiento.
-Pero ahora podemos, está en tus manos aceptar o no.
Y claramente que aceptaría.
Fuí lanzada a la cama mientras el besaba mis labios y cuello.
-¿No deseabas esto? -cuestiono en un susurro.
-Si... demasiado.
-Bueno, te estoy dando mi consentimiento para hacerme lo que quieras por un tiempo indefinido.
-¿Tiempo indefinido? -asiento -Me parece justo después de todo este tiempo sin ti.
-Y bueno, si tienes suerte de pronto me quedé a dormir y podamos hablar sobre eso.
El sabe a qué me refiero con ese 'eso'.
-Yo prefiero hablarlo primero.
-¿Estás seguro?
Claramente no está seguro y está dudando, creo que prefiere que haya acción entre los dos y que luego hablemos a qué hablemos y luego las cosas se pongan tensas.
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Juliette Langston ©
RandomTodo tuvo un inicio... La muerte de su madre, Kristen. Desde ahí todo comenzó a cambiar. Pero hubo un segundo y contundente inicio que la llevo a investigar por su propia cuenta lo que sucedía en el condado. La muerte de su mejor amigo, Henry. Ju...
