20. Tic Tac.

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'Tic Tac'

Mi telelefono es el que me despierta, es una llamada.

¿Que carajos..? Son las cuatro de la madrugada.
Tras ver el nombre cojo la llamada.

—Sara —la llamó, lo único que escucho es una respiración pausada —¿Aló? ¿Estás ahí, Sara?

—Juliette, Juliette —es la voz de un hombre —Por fin hablamos —hace una gran pausa antes de volver a hablar —¿Sabes cuánto tiempo espere para esto? ¿Que te parece si te pasas por aquí?

—¿Quien eres? ¿que quieres? y ¿dónde está Sara?

—Oh no te preocupes ella, está bien, por ahora. ¿Entonces vienes o..?

—¿Donde diablos está Sara? —pregunto interrumpiendolo —Quiero hablar con ella.

—No lo creo. —su tono juguetón hace que me enoje.

—Pásamela —demandó entre dientes y furiosa —Ahora.

Su risa se escucha a traves del aparato —Uhh.. Una Langston tenías que ser.

No respondo, me enfocó en lo que se oye; unos pasos, unos sollozos y varias voces creo que de hombres. Me levanto de la cama lo más rápido que puedo.

—Juliette..

Su voz me paraliza y hace que mi pulso se aceleré, se nota que ha estado llorando.

—Juliette no vengas por favor —ruega ella.

—Sara, tranqui...

No termino la palabra porque el maldito aparta el teléfono de ella y habla.

—Ya la escuchaste, ahora supongo que estás en la casa de tu querido amigo Hall, al salir de ahí un auto te recogerá, no quiero que le digas a tu padre ni a nadie o tu amiga sufre las consecuencias. Nos vemos..

No lo dejó terminar porque cuelgo. Mierda.
Esto es una jodida mierda.

Me visto rápido con una ropa negra deportiva y unos tenis. Cojo mi celular y salgo de mi habitación. Entro a la de mi padre, tecleo algo rápido y pongo el celular al lado de su oreja. Confío en él, el sabrá que hacer. Esperaré su señal.

En puntillas camino por el corredor y bajo las escaleras corriendo. Salgo por la puerta de la gran casa.

Bajo los pocos escalones y comienzo a caminar, veo un auto color negro parqueado afuera de esta. Respiro ondo y me giro viendo por última vez la casa. Suspiro y me volteo para caminar de nuevo.

Un tipo me espera fuera del auto, me detengo en frente de el. Trato de ver su rostro pero está oscuro y la bombilla se encuentra detrás de el, hace complicado detallarlo.

Con su cabeza hace un movimiento para que alce los brazos ¿es enserio? Hago lo que me pide y el se inclina tocando mi costado y va bajando hasta mis piernas, toca alrededor de estás y sube, siento que va a tocar mi trasero y mi espalda baja, mierda, hablo; —Ey, cuidado con lo que vas tocar.

Me ignora y ríe, sus manos suben a mi trasero y los magrea a su antojo. Bastardo. Lo empujó antes de que toque más arriba pero el me toma del brazo y me tira dentro del auto.

—Hijo de perra.

No me iba a guardar esas palabras. Un olor raro se cuela por mi nariz. Siento vértigo así que cierro mis ojos. Siento que estoy dando vueltas.

Siento que ponen algo en mi nariz y boca, manoteo tratando de apartar lo que ahora sé que es un trapo, pero el lo presiona más a mi y...

Luego siento que ponen algo en mi cabeza, una tela. El auto comienza a andar, yo solo me recargo en el asiento. Cierro mis ojos por otro momento más y es lo último que recuerdo. 

Juliette Langston © Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora