Capítulo 16.

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Gael Miller.

Si las cosas podrían ponerse peor en estos momentos lo creería, llevo una hora aproximadamente intentando que Isa se levante pero ella se negaba a hacerlo.

Habían pasado cuatro días de haber hecho la denuncia y obviamente como ella tiene un gran impacto sobre el mundo lo llevaron a juicio en menos de 24 horas.

El cobarde de Matt porque solo así se le podía definir se había refugiado en un país donde no se puede extraditarlo pero mi padre me comunicó que la Interpol había emitido una notificación roja que servía para que los países esten alertas para retenerlo y así llevarlo a la extradición un poco más fácil.

No entendía mucho del derecho así que ponía toda mi confianza en mi padre ya que el sabia lo que hacía y sus métodos para que todo saliera bien siempre funcionaban.

Thomas e Ian se quedaron todos estos días conmigo en el departamento de Isa, teníamos responsabilidades con Stefan pero decidimos adelantar nuestras vacaciones, Melisa no se comunicó conmigo en estos cuatro días lo cual agradecía.

Isa era otro pequeño problema cada minuto que pasaba más me preocupaba apenas comía, no hablaba conmigo y se la pasaba la mayor parte del tiempo en su habitación, y ahora llevaba casi un día acostada.

Desde lejos se podía observar como las luces de la ciudad de Los Ángeles comenzaba a encender sus luces a medida que iba anocheciendo.

─ ¿Quieres que te prepare algo para que comas? ─le pregunté mientras me agachaba frente a ella y acomodé su cabello con cuidado.

Isa me observó un rato, su mirada estaba apagada como si no hubiera dormido por meses y como si tuviera un huracán de emociones por dentro.

─ Me preocupas Isa y quiero que comas algo.

─ Estoy bien. ─murmuró para luego cerrar los ojos.

Suspiré y me levanté.

─ Iré por algo para que comas

─ Gael...

─ No era pregunta de verdad quiero que comas algo.

Cerré con cuidado la puerta de su habitación y bajé a la cocina buscando unas frutas para hacer un batido.

─ ¿Necesitas ayuda?

Thomas entró a la cocina y se sentó en una de las sillas mientras me observaba.

─ No está bien.

─ ¿Cómo está? ─preguntó.

Respire hondo mientras cortaba algunas frutas.

─ No se ha levantando en todo el día y no termina sus comidas y a penas duerme.

─ Podemos traer a alguien para que la ayude, conozco una psicóloga que es muy buena y...

─ Siento que es algo que debe superar ella misma y has visto como se asusta de las personas hasta de ustedes se ha escondido y los conoce ─suspiré─. Cuando ella necesite ayuda va a ser por su cuenta no voy a obligarla.

Thomas asintió levemente y me concentré en el terminar de hacer el batido hasta que sonó el timbre del departamento.

─ ¿Quieres que vaya yo?

─ No te preocupes ─respondí.

Salí de la cocina y abrí la puerta encontrándome con una señora de pelo castaño acomodado de una manera elegante, llevaba un vestido negro que le llegaba hasta las rodillas con un saco.

─ ¿Dónde está Isabella? ─preguntó como si tuviera poca paciencia.

─ ¿Usted es...?

─ No te importa y no tengo porque darte explicaciones.

Reputación Oculta. [✔Completa]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora