Después de la cena en casa de los Xiao, Xiao Zhan llevó a los chicos a sus respectivos hogares.
El primero y más cercano fue Seungyoun, quién le dio gracias a Xiao Zhan con mil reverencias exageradas. A pesar de decirle que no había nada que agradecer, el coreano insistió durante unos segundos y finalmente se fue.
El siguiente en llevar a su hogar había sido Zhao Lei. Xiao Zhan manejó con cuidado hasta la casa de su amigo. Se sabía de memoria la ruta y sólo debía prestar atención al frente.
—Gege Xiao, olvidé deciros, mi tío nos prestará mañana la sala de karaoke más grande para toda la tarde —dijo Zhao Lei, olvidándose que en el asiento trasero iba Wang Yibo.
—Eso es genial. Xia Zhiguan y Ziven podrán armar la coreografía —dijo feliz Zhan, sin quitar la vista del frente —por la tarde Guan Guan me ha dicho que tenía una serie de pasos que quería mostrarnos.
Zhao Lei soltó una risita.
—Guan Guan, Guan Guan —se burló —desde que sois íntimos es Guan Guan.
Xiao Zhan golpeó a su amigo en el brazo, pidiéndole que se callara. Aunque sí parecía que Xia Zhiguan y Xiao Zhan se habían echo íntimos, la verdad era que únicamente se cogían de las manos o se abrazaban por simple gesto, no porque significase algo. Al menos para Xiao Zhan no.
—Mira, ya llegamos a tu casa —dijo Zhan, frenando el auto —bajate y deja de molestar.
—Bijiti y diji di milistir —repitió Lei. El chico bajó del auto y antes de marcharse, se dirigió al castaño que iba en el asiento trasero —Wang, sube al frente. Zhan se pone nervioso cuando maneja solo.
Sin detenerse a ver la respuesta de Yibo, Lei se alejó del coche y caminó hacia su hogar. Estaba seguro que Zhan le estaba maldiciendo internamente.
—¿De verdad quieres que me pase? —preguntó Yibo con timidez.
Xiao Zhan tardó en responder, pero al final dio un pequeño asentimiento de cabeza, el cual, le indicó al castaño que debía pasarse junto a él.
Con tranquilidad, comenzaron a avanzar. Como Xiao Zhan no sabía dónde vivía Yibo y éste le fue indicando el camino.
Su rutinario silencio les acompañó durante un buen rato. Aunque querían romper el hielo, ninguno de los dos sabía cómo, de qué madera empezar o qué decir que no fuera algo tonto.
El primero en atreverse fue Yibo.
—Les ha quedado genial su performance —dijo.
—Oh, gracias. A ustedes también.
En cuanto terminó de decir su frase, Xiao Zhan deseó haber dicho otra cosa, algo menos... Cortante.
—Por cierto, Xiao, gracias por decirle a mi papá de la patineta —volvió a decir Yibo —eres genial. Aunque... Realmente no entiendo cómo sabías que necesitaba una nueva.
Xiao Zhan no volvió a responder. Recordó la vergonzosa escena en el elevador el día de cumpleaños de Yibo y deseaba que la tierra lo tragase en ese momento.
—Y como muestra de agradecimiento... Me gustaría... —titubeó Yibo. Lo que estaba a punto de decir le estaba poniendo nervioso —me gustaría invitarte al estreno del Hombre Araña la siguiente semana... Si es que puedes, claro.
—¿Me...? ¿Me estás invitando a salir? —preguntó más nervioso Zhan.
—Eso parece.
Yibo creyó que no lo había dicho de la forma correcta y temió por el rechazo. A su fortuna, ésta no llegó.
ESTÁS LEYENDO
(DES)CONOCIDOS
FanfictionXiao Zhan y Wang Yibo se conocen desde que nacieron, han festejado sus cumpleaños juntos cada año y se encuentran casi del diario... nadie creería que después de tanto tiempo sus únicas palabras intercambiadas han sido «Hola» y «Adiós». Se conocen p...
