La semana había pasado demasiado rápido, Villa se encontraba en la habitación terminando de hacer su maleta mientras Laura le ayudaba a organizarse mejor. Al día siguiente Villa comenzaba la gira y necesitaban dejarlo todo listo y perfectamente organizado, Laura le ayudaba a que no se le olvidara nada y Villa agradecía tenerla con él durante tanto tiempo como podía.
Laura: Acuérdate de meter las púas del banjo -Dijo revisando la pequeña lista que habían hecho el día anterior-.
Villamil: Se me olvidaba, voy a buscarlas -Dijo Villa mientras salía de la habitación para ir al estudio a por sus púas-.
En cuanto Villa salió por la puerta Laura se sentó en un lado de cama y se quedó pensativa con la mirada clavada en una foto de ambos que tenían colgada en la habitación, no pudo evitar pensar lo vacíos y tristes que serían los meses lejos de Villa y lo mucho que lo echaría de menos. Se sumió tanto en sus pensamientos que cuando Villa volvió con las púas en la mano no percibió que entro hasta que su voz la sacó de ese trance.
Villa: ¿En que piensas? -Dijo mientras le miraba con algo de preocupación-.
Laura: En que te voy a echar de menos cuando te vayas -Dijo con un pequeño nudo en la garganta al pensar de nuevo en ello-.
Villa sonrió tímidamente y se acercó a ella envolviéndola en un cálido abrazo. Estuvieron un rato abrazados, disfrutaron de aquel pequeño momento hasta que Villa se separó un poco de ella.
Villamil: Te prometo que te llamaré todos los días y por las noches podremos hacer videollamadas. La distancia nunca nos va a romper -Dijo acariciando con cariño la mejilla, Laura al escuchar esas palabras se abrazó aún más a él, dejando su cara apoyada en su pecho-.
Laura: Te amo -Dijo en un susurro que Villa pudo escuchar mientras mantenía su cabeza apoyada en el pecho de Villa-.
Villamil: Sabes que yo más -Dijo sonriente para luego darle un beso en la cabeza-.
Se quedaron abrazados un rato más dejando que todo el dolor desapareciera, al cabo de unos minutos se separaron.
Villamil: ¿Terminamos de preparar? -Dijo mirando la cama llena de cosas a lo que Laura asintió mientras soltaba una risita al ver la cara de Villa-.
Siguieron preparando la maleta y al cabo de unos minutos ya tenían todo en orden y listo para que Villa se fuera.
Laura: ¿Y ahora qué quieres hacer? -Dijo abrazando a Villa por la espalda mientras terminaba de cerrar una maleta-.
Villamil: Me gustaría despedirme de Ángel y ya de paso de tus padres -Dijo girándose y mirando a Laura quién soltó una pequeña risita-.
Laura: Haciendo de novio responsable -Dijo con la cabeza apoyada en el pecho de Villa mientras reía-.
Villamil: Oye, que es enserio -Dijo dándole un pequeño golpe en el hombro mientras reía junto a Laura-.
Laura: Lo que usted diga -Dijo para después robarle un beso a Villa creando una gran sonrisa en él-.
Entre los dos cogieron las maletas de Villa y las bajaron a la entrada, cuando todo se encontraba en el piso de abajo subieron a prepararse, al cabo de un rato Laura terminó de prepararse ante que Villa y decidió avisar a sus padres de que irían para que prepararan a Ángel. Cuando Villa término se pusieron camino a casa de sus padres, cuando llegaron tocaron a la puerta y la madre de Laura les abrió la puerta con una sonrisa. En cuestión de segundos una melena rubia se abrazó a Villa llena de emoción.
Laura: Ya lo prefiere a él antes que a mí -Dijo mirando sorprendida a Ángel-.
Villamil: ¿Celos? -Dijo sonriente con una ceja levantada-,
Laura: Ninguno -Dijo para entrar en la casa dejándolos en la puerta-.
Villamil: ¡Pero cuánto has crecido! -Dijo mientras lo levantaba en el aire-.
Ángel: Tres centímetros, mi papá me midió el otro día -Dijo sonriente mientras sacaba los tres dedos para indicarle a Villa-.
Villamil: Wow eso es muchísimo -Dijo mientras cogía al pequeño en brazos-.
Ángel: Si, soy uno de los más altos de mi clase -Dijo con orgullo-.
Villamil: Chócala, yo también lo era -Dijo riendo junto al pequeño-.
Ambos entraron de la mano , Villa saludó a los padres de Laura y se sentaron todos juntos en el salón. Pasaron un agradable rato hablando sobre la gira, la carrera de Villa y todo lo ocurrido en ese tiempo, Laura se fijó en que Ángel estaba en un rincón con cara de estar aburrido.
Laura: Peque ¿Qué quieres hacer hoy? -Dijo sentándose a su lado-.
Ángel: Pues no lo sé -Dijo mientras se abrazaba a su hermana-.
Villamil: Te apetece venirte a nuestra casa y pasas el día en la piscina, por la noche pueden venir tus papis a cenar -Dijo mientras miraba la escena con ternura-.
Ángel: Vale -Dijo con gran felicidad mientras se levantaba con rapidez-.
Mientras Laura ayudaba a Ángel a preparar su mochila, Villa se quedó hablando con los padres de esta para aclarar los detalles de la cena de esa misma noche. Cuando el pequeño apareció con su hermana de la mano, se despidió de sus padres con prisas y los tres pusieron rumbo a la casa. Al llegar, dejaron la mochila en el pequeño porche que había y Ángel se quedó mirando a su hermana, esta sonrió le dijo.
Laura: En cuanto Villa termine de hinchar tu flotador nos metemos todos -Dijo mientras veía a Ángel acercarse a Villa-.
Villa noto la mirada del pequeño mientras inflaba el flotador y comenzó a reírse y Laura le miró sin entender lo que le pasaba por la cabeza.
Villamil: Es que me hace gracia, está mirándome pero mentalmente me siento presionado -Dijo soltando una risita-.
Unos segundos después Ángel corría por el jardín emocionado con su flotador en su cintura, cuando Laura estaba preparada entró junto al pequeño mientras Villa se sentaba en la orilla. Pasaron la tarde llenando aquel jardín de risas, de pequeñas carreras, convirtiendo a Villa en un monstruo que batallaba junto a ambos hermanos. Ángel disfrutaba la última hora de luz en la piscina con sus juguetes mientras que Laura y Villa lo vigilaban y charlaban.
Villa: Tus padres llegaran en un rato y no hicimos nada para cenar -Dijo riendo mientras salpicaba a Ángel haciéndole reír-.
Laura: Si quieres me pongo yo y tú disfrutas del pequeño -Dijo mientras apoyaba su cabeza en el hombro desnudo de Villa-.
Ángel: Laura, me quiero salir -Dijo acercándose a su hermana-.
Villamil: Creo que yo me ocupo de bañar a este caballero y en cuanto termine te ayudo -Dijo mientras saltaba al agua para sacar a Ángel de la piscina-.
Laura envolvió al pequeñajo en una toalla, Villa lo tomó en brazos mientras entraban a la casa. Villa se ocupó de bañar al pequeño mientras Laura preparaba algo sencillo para cenar, Villa apareció por la puerta al cabo de un rato y comenzó a ayudar a Laura mientras que se dedicaban abrazos o besos fugaces. Los padres de Laura llegaron poco después y pasaron una bonita y animada velada, al cabo de un par de horas Ángel cayó rendido por el cansancio en el sofá y al verlo su madre se dio cuenta de la hora que era y se despidieron. Villa se despidió de los padres de Laura y se puso a recoger todo lo de la cena mientras Laura los despedía. Cuando ambos terminaron subieron a la habitación y Laura se dirigió directamente a la cama.
Laura: Última noche -Dijo tirándose en la cama-.
Villamil: Por mala suerte si -Dijo resoplando con pesadez-.
Villa se acercó a la cama y con suavidad la acercó a él, unió sus labios a los de ella con necesidad de recordarlos, de no olvidar ni un detalle de aquellos labios que tanto anhelaba. Laura entrelazo sus piernas alrededor de la cintura de Villa acercándolo más a ella, Villa al notar la cercanía colocó sus manos a cada lado del cuerpo de Laura y se quedaron así unos minutos. Poco a poco, las prendas que cubrían sus cuerpos fueron cubriendo el suelo de la habitación, ambos se regalaban besos por cada centímetro de su cuerpo, disfrutando de el placer que ambos se regalaban, entre besos y caricias pasaron aquella última noche convirtiéndola en algo de ellos, en un momento especial antes de partir.

ESTÁS LEYENDO
El chico del corazón de cristal: A donde vamos ahora
FanfictionLaura: Y ahora ¿A dónde vamos? Dos años después de aquel esperado reencuentro, Laura y Villa tendrán que experimentar cambios en sus vidas.