Capítulo 11: "Caer al Fondo" Parte 3

7 3 0
                                    

Iracendy contemplaba en completo silencio. Sintió el ruido del huevo extinguirse y supo que las cosas estaban por ponerse peor.

La enfermería estaba inundada de caos. Los miembros de GAPS corrían por todas partes tratando de ayudar a los pacientes a resguardarse, algunos de ellos estaban en estado de pánico. El temblor sacudía el suelo y las paredes bailaban amenazando con caer.

Mientras tanto, Iracendy estaba sentada en su camilla en total calma, pues el dolor de su cabeza había terminado al fin. Su rostro estaba relajado y tenía la mirada vacía.

*

-¡Estaba aquí! -gritó Jonadan desesperado-. ¡El huevo estaba aquí!

El rubio se aferraba en encontrarlo y se negaba a salir del Edificio 3.

-¡Salgamos! –insistió Silvia. Ella y Mario lo siguieron hasta ese lugar para obtener el huevo de regreso. A medio trayecto fueron sorprendidos por el repentino temblor que amenazaba fuertemente con causar grandes derrumbes.

-¡Perdimos el huevo! ¡Debíamos protegerlo y ahora está perdido!

Jonadan gritaba con histeria y se negaba a continuar.

-¡Tenemos que salir o este edificio nos caerá encima! –advirtió Mario.

-¡No lo entienden! ¡Tenía que protegerlo!

Jonadan entró en un estado de ansiedad. Su cuerpo se contraía y sus ojos cobalto no dejaban de mirar en todas direcciones.

Un segundo después; Jonadan colapsó.

*

-¡Ayuda! ¡Alguien sáqueme de esta celda!

Los gritos de Pollo Muñoz eran acompañados por los de varios presos que habitaban la cárcel en ese momento. El temblor pareció asustar a los Guardias de tal manera que habían huido sin recordar que había personas encerradas ahí.

Pollo asomó su cabeza por la rejilla y el panorama no le ayudó a tener esperanzas. Los otros presos también estaban desesperados, excepto Lui Bencomo, él estaba demasiado drogado para saber que estaba ocurriendo.

El temblor comenzó a tirar los equipos de cómputo de las mesas y a quebrar los vidrios de las ventanas. El segundo al mando de la Guardia pensó que moriría en ese lugar, hasta que una pared colapsó y ocasionó una fractura en toda la línea de rejas metálicas que conformaban el recinto. Utilizó toda su fuerza para abrirse paso entre la abertura, rasgando sus ropas y arañando su cuerpo. Todos los presos lo imitaron y en menos de lo que se creía posible ya estaban todos en libertad.

*

-¡Abran paso! –gritó Silvia. Mario la seguía de cerca con Jonadan en brazos.

La enfermería estaba atestada de gente y parecía que más alumnos con heridas nuevas seguían entrando.

-¿Qué le ocurrió? –preguntó Luis Quezada recibiéndolos.

-Se desmayó repentinamente –explicó Silvia-. No sabemos porque.

-Esto es un caos –se dijo el enfermero a sí mismo-. Acuéstenlo en esta camilla y veremos qué podemos hacer. Pueden colocarlo junto a Iracendy.

-¿Iracendy está aquí? -preguntó Mario-. ¿Qué pasa con ella?

-Tuvo un ataque de histeria o algo parecido –explicó Luis-. Ya se encuentra más estable. Está en aquella dirección.

Silvia y Mario siguieron la indicación y encontraron a Iracendy en la camilla. Mario recostó a Jonadan mientras Silvia intentaba hablar con su amiga.

INTRAESCOLAR II (Under The Dome)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora