Ya era de día y los jóvenes y los gatos empezaron a despertarse antes de desayunar. Todos habían dormido bastante bien, como de costumbre, incluso Pulga, a pesar del incidente de anoche. Nada más levantarse pensó en lo que había visto y lo que había oído en ese campamento, y tenía que decírselo a los chicos y a sus amigos lo antes posible. Decidió esperar mientras él y los demás desayunaban el momento preciso para contarlo. Mientras todos comían, Pulga no podía evitar sentir la necesidad de contarles la verdad inmediatamente, lo cual hizo que Pelaje se diera cuenta.
—Pulga... no has probado bocado. ¿Qué te pasa? —preguntó.
—Tengo que deciros a todos algo importante. —dijo Pulga mirando a todos.
Su respuesta inmediata hizo que todos le mirasen confusos. Consiguiendo su atención, Pulga se dispuso a contarles lo que vio anoche y lo que descubrió. Cuando terminó de contar todo, todos se quedaron sorprendidos al oír que había gente en un campamento y pensaron que tendrían posibilidades de salir si las personas que estaban en el campamento les ayudarían, pero Pulga también les advirtió de que eran cazadores y que buscaban oro. Pelaje recordó el mismo humo que vio y les contó lo que había visto en su turno de guardia. Los dos gatos afirmaron de que no estaban solos.
—¿Oro en esta isla? —preguntó Clara.
—¡Pero es imposible encontrar oro en esta isla! Nadie jamás había estado aquí ni sabe de esta isla salvo nosotros. —añadió Alex.
—Al menos que les haya acompañado algún guía que conozca esta isla. —pensó Jenny.
—¡Eso es imposible! —exclamó Johnny, —¿Cómo va a conocer alguien todo el terreno? ¿Cuántas veces ha estado aquí ese guía para llevar a esos hombres a acampar?
—¿No recuerdas el último hombre que vino a esta isla? El hombre del diario que encontramos aquí, y mencionó sobre una bestia que lo atacó. —recordó Toni, —No sé si será correcta mi teoría, pero es posible que estén aquí porque de algún modo aún sin conocer, sepan de la existencia de esta isla y hayan venido aquí.
Los demás recordaron al hombre del diario que encontraron.
—¿Vino también a por el oro antes de morir? —preguntó Tigre confuso.
—Quizá ellos sepan algo. Y no lo digo de broma. —dijo Pedro tomándose el asunto bien en serio, —¡Podrían ayudarnos! Si han venido hasta aquí, a lo mejor nos llevan a casa.
—Eso no lo había pensado. Pedro tiene razón. —se puso Juan de acuerdo con la idea, —Aunque admito que me ha parecido un insulto que no nos lo hubierais dicho antes.
—Hmmm... No perdemos nada por probar, pero... ¿dónde están, Pulga? —preguntó Luis.
Pulga les contó la ubicación del campamento a Juan, Alex, Johnny y Pedro mientras Jenny y los pequeños limpiaron en equipo la mesa. Clara caminaba hasta que vio una extraña cosa en el suelo, cerca de una de las estalactitas que servían de entrada a la habitación de las camas. Se acercó curiosamente a ella y se agachó para ver una hoja de papel grande, sucia por el polvo, pero se podía ver con claridad lo que había en él: un mapa de la isla.
—¡Eh, mirad! —llamó al grupo, —¡He encontrado un mapa! ¡Un mapa!
El grupo corrió hacia donde estaba Clara y vieron el mapa que ella sostenía. Lo llevaron a la mesa y le echaron un buen vistazo. Cada parte dibujada de la isla tenía un nombre para cada una, con algunas zonas ya vistas por los jóvenes y otras zonas aún no exploradas. Luis propuso a todos poner nombre a todas zonas que ya habían visitado previamente. Todos se pusieron de acuerdo y propusieron explorar las zonas no visitadas para conocerlas y ponerles nombres adecuados más adelante. Pulga, para contribuir, les indicó dónde vio el campamento, con lo que empezaron primero con dejar a Luis, Clara y Toni dibujarlo en la parte que señaló Pulga. Entre los tres dibujaron tiendas de campaña muy pequeñas para que no ocupasen la parte del bosque por el que pasó Pulga la última noche. Luego, los demás pusieron nombres a las zonas que habían visto antes: a la selva en la que se perdieron la llamaron 'Selva Laberinto'; al desierto, lo llamaron 'Desierto del Escorpión' por los muchos escorpiones que vieron; al río donde pescaron, lo llamaron 'Río del Salmón' como sugerencia de Pedro; a la playa donde llegaron a la isla la llamaron 'Playa Cristal' por el agua cristalina y clara; y por último, el río de agua dulce pasó a llamarse 'Río Dulce'.
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La Isla Perdida
AdventureInspirada en la novela 'Dos Años de Vacaciones' de Julio Verne, 'La Isla Perdida' cuenta las aventuras de un grupo de niños perdidos en una isla cuando uno de ellos trata de buscar aventuras en el mar, junto a cuatro gatos andaluces parlantes. El gr...
