Soledad
La tenue luz entraba por las ventanas empañadas por el frió de la habitación, su cuerpo por inercia se encogió, tratando de buscar ese bulto calientito que yacía aún lado de el, se acurrucó mejor, sintiendo una calidez inmensa llenar su ser, incluso su lobo meneaba la cola de alegría, disfrutaba el momento, el aún no caía en cuenta, pues sus ojos cansados no podían abrirse, estaba cansado y soñoliento, volvió abrirlos, está vez un poco más de la mitad, dirigió su vista hacia abajo, unos coloridos cabellos tocaban su nariz, hasta caer en cuenta de quién eran, alzó un poco la cabeza, observando que abrazaba algo, era Horacio. Se quiso apartar, pero disfrutaba del momento, su pequeño cuerpo se escondía entre las sábanas y su fornido cuerpo, aspiro su aroma, tan dulce y fresco, el omega se removía inquieto, incluso parecía un felino acurrucandose en su dueño, ocultando su carita cansada y ojerosa en el pecho contrario, Viktor sonrió, alertando su sentido hombrio y dominante.-¿Qué estoy haciendo?-. Se dijo así mismo, apartándose de golpe del omega, quién debido al movimiento despertó.
-G-Gustabo, tu...-.
Su corazón enseguida dolió, pues no solo despertó con un inmenso dolor, sino que recordó aquella días que solía dormir con su hermano en un viejo colchón, pero lo único que visualizo, fue una fuerte espalda y una mini cabecita con cabellos grises.
-Duchate, ponte algo de ropa y baja a desayunar, si pasan de las 10:00 olvídate de probar bocado-. Y sin más, se levanto de inmediato y salió.
-Supongo que... Debo ser rápido-.
El cuarto era inmenso, hermoso y elegante, pero tan solo y vacío, su sola presencia no ayudaba, deseaba que tan solo un alma estuviera con el, antes vivía en un cuarto sucio y pequeño, pero jamás despertaba solo, quedó pensativo, pues no solo le abrumaba tanta soledad, sino que esa cabecita ya la había visto antes.
"¿Pero en dónde?_
Intento levantarse de la cama, pero una fuerte punzada lo hizo caer al suelo, sus caderas estaban destrozadas, jalo como pudo una sábana blanca, se cubrió con ella e intento ponerse de pie, fue inútil, volvió a caer, quería llorar, pues realmente le dolía mucho su cadera, se hizo bolita entre la sábana, llorado de impotencia.
-G-Gustabo... Ven por mí, no quiero estar aquí solo...-.
La puerta de abrió, se trataba del Alfa, mientas el sufría por levantarse, caminar y sobre todo, aguantar el dolor, en sin vergüenza del Alfa se encontraba duchado, con ropa cómoda y probablemente ya había tomado su desayuno.
-¿Qué haces ahí tirado? Por dios, te estoy esperando a desayunar-.
¿El...
-N-No puedo...-. Respondió bajito, pues su corazón se aceleró al escuchar sus últimas palabras.
-No seas perezoso, anda ya, levántate-.
-¡Te estoy diciendo que no puedo! Me has roto las caderas, me duelen al caminar...-.
Oh mierda, estoy muerto, le he levantado la voz, probablemente ahora quiera golpearme o volver a tener sexo, no por favor ¡No!...
-Ahhh-. Escucho un suspiro.
Horacio palideció al escuchar los pasos del Alfa acercarse, su respiración se aceleraba y su cuerpo se tenso, pero cuando el olor del vodka era impregnado en sus vellos nadales, sintió su cuerpo relajarse, tan acción le impresionó, aún más, cuando sintió ser levantado por esos fuertes brazos que Viktor poseía.
-Pudiste pedir ayuda, tonto-.
Horacio estaba petrificado, no podía ver las facciones o si reacción como tal, debió a su rostro cubierto, pero podía ver sus ojos, sus preciosos ojos grises que le veían con detenimiento. Volkov estaba confundido, ¿por qué el hacia este tipo de cosas? Porque simplemente no le dio una paliza por haberle gritado, ahora el se encargaba de llevarlo a la ducha, que bajo había caído, pensó. Pero un sentimiento extraño se apoderó de el, al verlo tirado en el suelo, con sus ojos llorosos y su cuerpo temblando de frió. Lo dejo en la bañera y sin querer seguir, salió del cuarto de baño.
-El baño te relajará, a partir de aquí, tu puedes solo-. Se dirigió a la puerta, abriéndola y apunto de irse.
-¡Espera!-. Escucho al omega llamarlo.
-¿Qué?-.
-G-Gracias-. Con una tierna sonrisa, agradeció.
Viktor al ver lo bello que sonreía, trago saliva y salió de allí sin decir más, cerró las puerta tras el, se retiró el pasamontañas y tallo sus ojos, ¿por qué, comenzaba a ser tan paciente con el? Jamás había sido así con ningún omega, no comprendía. ¿que le diferenciaba a otro? Talvez muchas cosas...
Horacio observó al Alfa salir, su sonrisa se esfumó, pero la cálida agua le relajo, intento no pensar en todo lo que había pasado, despejando su mente de cualquier pensamiento sobre su noche con el Alfa, sobre que ahora se encontraba lejos y solo. Una amarga tristeza llegó a el, pero trato de calmarse, lavo su cuerpo antes sudoroso, sus cabellos desteñidos y salió finalmente de la ducha, se miró al espejo y bajo la mirada.
-Que feo luzco-.
Seguido de eso, visto algunas prendas que habían en la habitación, le quedaban enorme, sus manos apenas si se notaban, sus pies descalzos los cubría el enorme pantalón suave que se había puesto, pero sobre todo, el delicioso aroma a limpio que desprendía la ropa, le agradaba. Observó el reloj de mesa que se encontraba en un buró.
-¡Mierda, son las 10:26! Ni siquiera debería bajar, no comeré después de todo-. Tomó asiento en la esponjosa cama, dejándose caer enfadado.
El ruido de la puerta de alarmó.
-Finalmente has salido, ¿ya bajarás?-.
-P-Pero...-.
-Solo responde lo que he preguntado, sabes que no me gusta hablar de más-.
-Y-Yo, si...-.
-Anda-.
Horacio bajo de la cama, dejando ver lo tierno que lucía con esas prendas enormes, volkov miraba con atención, todo en el era hermoso, las prendas blancas resaltaban su lindo color moreno, sus ojos eran preciosos sin maquillaje, su cabello largo y desordenado hacia los lados cubrían parte de su rostro, las ganas de cargarlo en brazos y aparicionarlo en su pecho eran inmensas, desgraciadamente, el no era ese tipo de persona, el no actuaría de semejante manera ridícula, el no caería ante ese precioso omega.
¿Entonces, porque con el es diferente?
Horacio sentía la mirada del Alfa sobre el, le ponía nervioso, pero la sensación más extraña, fue cuando ambos desayunaron juntos, el lo había esperado, aún sin importar que pasaran de las 10:00, era extraño, ya no se sentía solo. ¿Soledad? En esos momentos, no era necesaria.
Remin
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Tuyo 3 (Volkacio) FINALIZADA
Random-No debiste enamorarte de mi-. -Lo siento amo-. Frío y malvado, ¿que me llevó a fijarme en el? Extrañó a mi hermano y mis emociones cada vez son tan... raras. Omegaverse Volkacio Sexta historia Tuyo3 FINALIZADA