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Piel

Las horas pasaron rápido, sus ojos se abrían ante el resplandor que entraba por las pequeñas ventanas del avión, la turbulencia se sentía cada vez más pesada, su corazón latió fuerte ante el susto, quiso levantarse del incómodo asiento pero noto la presencia del Alfa, optó por hacerse el dormido y fue en ese momento que deseó no haber despertado pues su cuerpo le dolía terrible, sus caderas ardían y su entrada pulsaba como si de una herida se tratase, o incluso lo lastimó al grado de hacerle sangrar, no sabía, no quería averiguar, tenía frió, pero una simple manta cubría la mitad de su cuerpo, no podía exigir, no cuando el Alfa era un idiota.

-¿Te quedarás ahí? Estamos por llegar-. Su voz le estremeció el cuerpo, se dio cuenta de su pequeña mentira.

-Y-Yo, me levantaré en seguida-. Aviso con voz temblorosa.

-Tsk-. Fue lo último que pronunció durante el resto del camino.

Horacio trataba de levantarse, en verdad hacía un esfuerzo, pero estaba cansado, hambriento, sucio y adolorido, le era imposible mover un solo músculo, quería llorar, pero el maquillaje que traía puesto le arruinaría tantas horas viéndose al espejo, aún así, no evitó que sus ojos se empañaran. Escucho un pitido extraño, seguido de más turbulencia, se alarmó, pero al mirar por la pequeña ventana, noto que habían aterrizado.

-Hemos llegado y no te has vestido-.

-L-Lo siento tanto, pero...-.

-Continua-.

-No puedo moverme-. Dijo sin más.

-Oh eres un Omega muy flojo o realmente eres tan débil, como sea, me haces perder mi tiempo-.

El Alfa se acercó a él, sintió que debía apartarse pero no espero que el Alfa le envolviera entre la manta y colocara un enorme abrigo marrón sobre el, su acción le sorprendió, pero aún más cuando esté lo levanto entre sus brazos. Viktor estaba extrañado ante su acción, ni el mismo esperaba hacer aquello, pero despejó su mente de todo pensamiento estúpido y sostuvo al omega con sus enormes brazos, camino hacia la puerta del avión, está se abrió y pudo notar que la nieve caía tan lento sobre el suelo, al mirar hacia abajo, se topó con lo más hermoso que había visto...

Su piel, simplemente tan tersa...

Sus labios rojizos por el frió...

Su pecho descubierto y marcado por el...

Sus piernas desnudas brillando por el clima gris y a la vez azul...

Sus manitas escabulliadas entre la manta, dejando ver sus dedos delgados y unas uñas perfectamente cuidadas...

De pronto, ambos ojos se encontraron, esos ojos bicolor que le miraban con un brillo extraño, esos ojos cubiertos por maquillaje corrido, que le miraban con miedo y tanta tristeza, pudo sentir su logo aullar con dolor, pudo sentir sus emociones por un momento.

-S-Señor, yo no quiero ser imprudente, pero hace frió...-. Su voz le regreso a la realidad, sintió su cuerpo temblar y continuó su camino.

¿Qué cojones paso? El... Me ha mirado tan extraño, será que se ha arrepentido de traerme...

Un auto negro se acercó, más Alfas salieron, Horacio tembló pero se apego al pecho cálido del Alfa, sintiendo los latidos acelerados de su corazón, tan potente y a la vez, tan frío como la nieve fina que caía y cubría las calles como un manto suave, subieron finalmente al auto y creyó que este lo soltaría, pero no fue así, el aún continuo sosteniéndolo, no quería tomarse aquello como una señal de confianza, pero no pudo evitar sentir calma ante el delicioso olor a un vodka dulce, pero a la vez tan amargo, que claramente reflejaba la personalidad del Alfa, sus ojos pesaban, nuevamente estaba cayendo en sueño, hasta que solo vio sus ojos una vez más y durmió.

Viktor sintió el peso de su cabeza desfallecer sobre el y volvía a mirarlo, por una extraña razón no quería soltarlo, pero tampoco quería pensar en el, fijo su mirada en las calles blancas de Rusia y trato de olvidar quién dormía sobre el, tan concentrado que no noto que habían llegado a la enorme casa donde vivía, un hombre abrió la puerta para que saliera y con cuidado, salió del auto.

-Подготовьте комнату, а затем уединитесь (Preparar una habitación y retirense)-.

T

odos asintieron, pues no tenían permitido hablar de más, camino con Horacio en brazos, llegó hasta una preciosa habitación, en dónde posó el cuerpo del Omega, delicadamente, como si de una pluma se tratase, desvistió su cuerpo con cuidado, temblaba de frió así que decidió ser rápido, apartó la manta y el abrigo, tenía ante sus ojos una vez esa piel radiante, sus manos se dirigieron al torso desnudo contrario y con un tacto suave lo toco, las yemas de sus dedos paseaban por los rincones sensibles del omega, quién se removía al sentir el tacto, ya lo habían hecho y aún así, no dejaba de admirarse por el, se acercó temeroso a sus labios, alzando el pasamontañas arriba de la nariz y beso sus labios delgados y fríos, Horacio dormía pero un extraño sueño en donde unos labios le besaban, le hizo querer probar lo mismo e inconscientemente movió sus labios.

Viktor se sorprendió ante aquello, pero no dijo más y siguió con el beso, un beso demasiado extraño a su parecer, era relajado, lento y tierno, no quería parar.

Horacio abre los ojos por favor...

Pensó; parecía que el contrario lo había escuchado, pues sus ojos se abrían lentamente, para después, abrirlos como platos al ver aquello, pero no dijo nada, se dejó llevar por el grato momento, ambos disfrutaban sin saber que lo hacían, pues en el corazón de Horacio aún había miedo y en el de Viktor, una frialdad que congelaba cualquier tipo de pensamiento o sentimiento. Se dio cuenta de esa extrañeza cuando su logo comenzó a menear la cola y aullaba de gusto, separándose rápidamente.

-Y-Yo, lo siento...-. se disculpo de inmediato Horacio.

-Calla, no es necesario que pidas perdón por algo insignificante, si ya dormiste lo suficiente, date un baño, luces como una tipa de algún burdel-.

Y con esas palabras salió confundido y cabizbajo de la habitación, Horacio se encogió entre sus piernas y las abrazo con fuerza, está vez nada le impidió derramar lágrimas, cada una de ellas cargadas con dolor, sollozo fuerte, su piel estaba fría, pálida sin algún color alegre, así se sentía el. Viktor estaba detrás de la puerta, escuchando su llanto, se sintió estúpido, había hablado de más, pero no podía hacer nada, más que dar la vuelta y seguir caminando.
























































Hola tal vez quieran lincharme pero tengo una buena explicación, estoy enferma xd y tengo muchas clases.

Trataré de actualizar lo más rápido posible, hoy no me sentía tan terrible y por eso me he animado a escribir.

Los quiero mucho. ♥️✨

Remin

Tuyo 3 (Volkacio) FINALIZADA Donde viven las historias. Descúbrelo ahora