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Muerte

El día siguiente había llegado rápidamente, cuando despertó, el suave aroma de las sábanas limpias captó su atención, intento moverse y el dolor en el espacio de su cuello le hizo soltar un jadeo, llevo su mano a esa zona y noto que estaba cubierta. Soltó un suspiro pesado, volviendo a su cuerpo realidad en la que estaba viviendo, era tan cruel e inhumana, le dolía tanto que deseaba no vivir para sentir tanta decepción. Quería levantarse, pero la puerta fue abierta, Volkov entro y había algo nuevo en él, suponía que gracias a la marca ahora sabía y sentía más sobre sus sentimientos.

—Horacio, ¿Te sientes mejor?

—¿Tu qué esperas a que diga?

Volkov exhaló.—Lo sé, lo siento. Escucha, tengo que hablar contigo, un médico te reviso y me dijo que para evitar un embarazo no deseado, tienes que tomar estás pastillas.

Le extendió una cajita de cartón, Horacio la tomo en sus manos y miro atento, así que habían probabilidades de quedar en cinta, sus ojos se humedecieron, no es así como deseaba consevir, no esa forma tan horrenda a la que estaba sometido. Volkov estaba asustado, por un lado, deseaba que no las tomara, pero entendía la decisión del Omega y sabía cuál sería, lo podía sentir.

—Necesito agua.

Busco la jarra de cristal con agua que solía tener en su habitación, sirvió el agua y aún dudoso, camino hacia el Omega para entregarle el vaso. Horacio recibió el agua e inhaló profundamente, para después sacar una pastilla y tragarla junto con el agua, había tomado el camino correcto, dejo el vaso sobre el buró y se envolvió en las mantas, sintiendo que estaría por romper en llanto.

—Horacio, lo siento. . .

—¡Sal de aquí! No quiero verte, te odio y desearía morir ahora mismo. . .

Volkov entendió, su rechazo le apuñalaba tan fuerte, pero no era momento para hablar. Salió de la habitación y fue hasta la cocina para buscar los alimentos que había preparado para el Omega, subió nuevamente y entró sigilosamente, escuchando sus suaves sollozos, le partió el alma, pero no quería molestarle. Dejo la bandeja sobre la comoda y se retiró, fue hasta su oficina, la cual estaba echa un desastre, ignoro esto y fue hasta el escritorio para tomar asiento y marcar, algo nervioso por compartir este hecho.

—¿Conway? Necesito contarte algo, Horacio. . . El. . .

Dejad de hablar como subnormal y se claro, ¿Que cojones habéis hecho?

—Yo, lo marque.

—¡No me jodas! Es que eres un anormal, ¡Un anormal!

¡Ya lo sé! Escucha, no se que hacer, el enfermo y me está enfermando a mi. . . No sé que hacer, si dejarlo ir o. . .

—No puedo creerlo, ¡eres un idiota Volkov! Acabarás lastimando más a ese pobre Omega-.

—Mierda lo sé, yo no quería hacerlo, fui un estúpido, pero en serio quiero a Horacio, solo que no se que hacer para ayudarlo.  Por favor no comentes nada de esto con su hermano hasta que haya encontrado una solución.

Es más serio de lo que pensé, no tengo idea de cómo ayudarte, es la cosa más estúpida que has hecho, viniendo de ti, me sorprende. Por supuesto que no le diré a Gustabo, intentará una estupidez.

—Gracias, por ahora veré qué hacer con el. . .

—¡No se te ocurra matarlo como a los demás!

—¿Estás loco? Horacio no me ha dado motivos, no tengo razones para hacerle más daño, ya he sido bastante imbécil con él.

Volkov hablo unos cuantos minutos más con Conway antes de colgar, soltó un suspiro, tras el rechazo de Horacio, sentía un enorme vacío en su interior, era casi igual a presentir la muerte, no tenías motivos para continuar si lo que más te importaba en la vida te mataba lentamente con palabras hirientes, pero el no estaba para exigir un cambio, el había sido el motivo por el cual Horacio la estaba pasando mal y eso, nunca se lo perdonaría, primero conseguiría que su Omega saliera sano y asalvo de todo.

Horacio por su parte, sentía tanta angustia, dolor y una profunda necesidad de dejar de sentir tantos sentimientos alborotadordes, no podía creer que se había fijado en él, podía describir tantas cosas, como el hecho de que conocer su nombre y rostro, había sido el acto más gentil hasta ahora del alfa. Había estado atento a sus gustos, pero pareciera que le encantaba cuando lloraba y sufría bajo sus manos; no tenía fuerza y tampoco la necesidad de recuperarse o estar en su mejor disposición, su hermano era su única familia, pero ahora estaba seguro que ninguno de los dos se volvería a ver.

Ya había llorado demasiado que el rostro le dolía, sus ojos estaban ardiendo cuando parpadeaba y se percató de una segunda presencia, hasta que lo llamaron y un suave aroma a alfa lo despertó de su aturdimiento. Levanto las mantas y se sorprendió al ver al médico y no a Volkov.

—Lo siento, ¿Te he despertado?

—No, no. . . Ya estaba despierto. ¿Qué hace aquí?

—Vine a ver tu estado, ¿Cómo te sientes?

—¿Volkov le envío a hablar por él?

Soltó una suave risa.—No, vine por mi voluntad, no me pareció justo verte de esa manera. Además, puedes llamarme Claudio.

—Oh, bueno yo soy Horacio, creo que eso ya lo sabe. . . Creo que no hay más que revisar.

—Lo se, Horacio. Y, por supuesto que hay mucho que revisar, Volkov tuvo la inconsciencia de no curar tu marca, tu cuerpo es bastante débil, has enfermado de un leve resfriado aunque no lo sientas aún. Horacio, ¿Eres conciente de todo esto?

—Si se pregunta a si acepte está marca, por supuesto que no la quería, pero no pude detenerlo. . .

—Entiendo, esto será un proceso difícil de sobrellevar ya que ahora están completamente unidos y si uno rechaza al otro, su salud y todo su estado mental se verá afectado. Créeme, si no deseas está marca, Volkov no la pasará bien.

—Y es lo que se merece, desde que llegué aquí solo me hizo la vida imposible, si estoy así, es por su culpa y su rechazo.

—De hecho, Volkov nunca te rechazo, enfermaste por otra causa, ¿Comprendes?

Horacio se sorprendió, pero la ingenuidad ya estaba siendo punto y aparte, ya no creía en el alfa, cualquier cosa mínima en acto "gentil" era una farsa que estaba dispuesto a ignorar.

—Bueno, no es como si tuviera otra opción. Prefiero que se muera.












































Remin
Capitulo de recompensa por tardarme dos días.

Remin Capitulo de recompensa por tardarme dos días

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Tuyo 3 (Volkacio) FINALIZADA Donde viven las historias. Descúbrelo ahora