Para ser honestos no recuerdo cuando lo de Jaden y yo se volvió algo usual.Tampoco recuerdo cuando mi amistad con Álvaro pasó de ser una mentira para ayudarle a enamorar a Vanessa a ser una verdadera amistad. Habían pasado bastantes días y habíamos tenido bastantes encuentros. Jaden y yo nos veíamos en la escuela, al salir a veces y inclusive me llegue a escapar de casa para irnos a beber un café.
Álvaro y yo habíamos adoptado una rutina donde el y yo hablábamos por el móvil, todos los días sin falta a las cinco.
Empecé a sentirme diferente, sentirme más libre y relajada. Ya no veía el ir a la secundaria como una obligación, ahora era mi momento de relajación. Ahí estaba feliz, y más que nada tranquila. Cosa que... No sentía hacen años.
Ese día, iba camino a la escuela. Esta vez, mamá llevándome.
—¿Cómo se llama?
La pregunta me tomó desprevenida, la miré, sin entenderle.
—¿Qué?
—¿Cómo se llama? —repitió.
—No sé de qué me hablas.
Pero realmente le había mentido. Si sabía a lo que se refería. Ella también había visto el cambio en mi. Esa mirada iluminada en las mañanas, esa preocupación constante de oler bien. Comprar goma de mascar excesivamente para asegurarme el olor mentolado en mis labios. El arreglarme el cabello más en la mañana. En fin, me estaba enamorando y era demasiado obvio.
Hasta un ciego era capaz de notarlo aunque, yo no quisiese admitirlo en voz alta.
—Eres muy obvia, tú papá lo notará enseguida.
—Sigo sin saber de qué hablas —refute abriendo la puerta y bajando del auto. Mamá me miró, antes de cerrar la puerta y irme.
—Haz las cosas bien, Daniela. No me mientas y trata de al menos, presentarnoslo.
—Tu sigue haciéndote cuentos y yo seguiré creyéndotelos —bufé cerrando la puerta y emprendiendo mi camino a la secundaria. Al entrar, sonreí viendo como Álvaro estaba recostado de un barandal viéndome, junto a las escaleras.
La sonrisa metálica me dio los buenos días, suspiré acercándome a él.
—¿Mala mañana? —preguntó.
—Mamá está dándose cuenta —murmure relamiéndome los labios—, Pronto papá empezará a hacer preguntas.
Álvaro se me acercó, alargando su mano y haciendo nuestro saludo. Sonreí chocando las caderas al final cerrando el saludo mañanero. Álvaro sonrió igual.
—¿Crees que lo acepten?
—Lo odiarán, estoy mas que segura. Recuerda, no es ningún riquitillo como los de Jessica.
—Tu prima solo busca chicos con dinero para sacarle cosas costosas y luego dejarlos, deberían notarlo ya —dijo empezando a caminar hacia los salones de literatura, mi primera clase.
Una de las cosas que más me gustaban de Álvaro, era que siempre me acompañaba a clase. Sin importar a donde fuera, cuán lejos estuviera o cuánto se tardara en llegar a la suya, siempre me acompañaba. Jamás me dejaba sola. Y si lo hacía, lo compensaba luego.
—Si, pero igual y papá la adora igual —bufé.
Y era verdad. Jessica era mi prima mayor, por parte del primo de mi mamá, que es... ¿Mi tío? Yo que se, siempre le he dicho tío. El punto es, que mi prima Jessica siempre tendía a tener un novio que maneraja mucho dinero. Desde que tenía catorce se fijó en chicos así. Yo, al ser menor que ella no podía comentar nada al respecto. Pero conforme pasaron los años y crecí, fui atando cabos. Siempre que tenía un novio este tenía dinero o venía de una familia importante, siempre le andaban regalando cosas costosas y dándole lo que pedía. Para mí papá eso fue siempre un lujo. El adoraba que ella le presentara a sus muchos pretendientes, y los conocía con gusto. En cambio, si a mí me gusta alguien que no es de ese calibre es inaceptable.
La verdad, por eso siempre me he contenido a hablar de chicos en mi hogar. Aparte de que papá es muy celoso, claro.
—Joder, un ángel se cayó del cielo —silbó Jaden al vernos llegar con sus ojos puestos en mí.
—La verdad es que si, hasta la espalda me duele de lo fuerte que me di.
Jaden rodó los ojos por el comentario de Álvaro y se acercó a mi, dejando un beso en mi mejilla.
—Buenos días —saludó.
—¿Y yo qué? ¿No existo? —se quejó Álvaro viéndolo.
—A ti te quiero pero no tanto.
—¿Peleando tan temprano? —se burló Vanessa llegando a nosotros.
—Sabes que eso es lo que une nuestra amistad.
—Si, bueno, somos un grupo extraño —admitió Álvaro apegándose a ella y rodeándola con su brazo.
Ah, sí. Había olvidado ese dato. Vanessa y Álvaro ya casi eran novios, solo que no lo hacían oficial.
—¿Tienes literatura con Anderson?
—Sip.
—Empezando la mañana hablando de Don Quijote de La Mancha, tremenda manera de empezar el día —ironizó Vanessa caminando al salón.
Nosotros la seguimos, Álvaro junto a ella y yo con Jaden a la par.
—Quiero que hagamos algo hoy —me dijo Jaden un poco más bajo para que los demás no escuchasen.
—¿Qué quieres hacer?
—Veámonos alfrente de la biblioteca, tú solo llega y te dire.
—De acuerdo.
—¡Black, White, Cooper...! —gritó el profesor desde la entrada del salón—, A sus asientos, están tarde.
—Pero si la campana no ha sonado.
—Vaya a chequearse los oídos entonces, Turner.
Álvaro le puso mala cara al profesor pero no respondió. Vanessa se volteo y dio una mirada un tanto graciosa a los lados, asegurándose de que solo nosotros estábamos viendo. Le planto un beso casto en los labios que dejo a Álvaro tonteado y sonriéndole como idiota. Ella entró al salón, viéndose relajada mientras que mi pobre amigo parecía que se iba a desmayar ahí mismo.
—Seamos honestos, ya caíste amigo.
—Cállate, White —bufó volviendo a su usual mirada de "me vale mierda el mundo". Sus ojos centrándose en los míos—, ¿Te veo a la salida?
—Sip.
—Adiós, perdedores —se despidió yéndose por el pasillo revoloteando en felicidad.
Jaden y yo nos miramos, el entrando primero que yo al salón. Suspiré cuando vi la silueta de Álvaro irse por completo y un mal presentimiento me recorrió la espina dorsal. Me quise convencer a mi misma de que realmente era solo un escalofrío y que todo estaría bien. Pero a partir de ese día, los problemas iniciaron.
¿Quieren saber cuál fue el primero?
La foto que le habían tomado a Álvaro besándose con Vanessa.
Y uno incluso peor...
El ataque de pánico de Álvaro.
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Forever | Libro I
DragosteDaniela Black y Jaden White habían hecho una promesa. ¿Quieres saber cuál? Ambos prometieron que su historia sería... Para siempre. Que su enamoramiento sería uno como esos de las películas, que su legado quedaría marcado con los años y se sabría...