Capítulo once: Flash
Las semanas habían pasado.
Sí, semanas.
Jaden y yo no nos habíamos hablado en cuatro semanas para ser exactos. Por lo que tenía entendido, Álvaro y Vanessa habían resuelto sus malos entendidos y por ahora estaban bien. Lastima que no podía decir lo mismo de Jaden y yo.
—¿No piensas comerte tu cena?
Y ahí estaba, ese tono mal humorado que siempre me atormentaba en las mañanas. Suspiré viendo a papá quien me miró por sobre su hombro mientras cortaba una manzana a la mitad.
—No tengo hambre.
—Sabes... Cuando yo me enamoré de tú madre, dejaba de comer cuando peleábamos o teníamos malos entendidos. Recuerdo que ella siempre se alejaba y era yo quien iba a arreglar los problemas.
Tragué en seco.
—Sigues haciéndolo —señale.
—Así es. Soy quien da el primer paso cuando discutimos porque la vida me enseñó que debo siempre quedar en buenos términos con las personas, porque no sabes cuando podrían irse de tu vida.
Mantuve el silencio, viendo como el, con su mirada aceitunosa pasó la mirada por la cocina y se quedó viendo a mamá que estaba poniendo café en una taza.
—Tu mamá y yo sospechamos que te estás viendo con un chico. Tu mamá cree que te estás enamorando.
—Papá...
—Déjame terminar —gruñó. Me quede en silencio, viéndolo—, Si se pelearon o algo por el estilo no seas tan orgullosa como para no averiguar qué pasó. Ser orgullosa a veces le cuesta mucho a las personas enamoradas.
—¿Por qué lo dices?
—Porque te veo y te pareces a mí.
Después de aquella charla motivacional que papá me dio, llegué a la secundaria sintiéndome extraña. El hecho de que no se hiciese un desastre porque notarán que estuve cuatro semanas con la cabeza en la luna ya es un logro. Incluso me sentí rara al dejar que papá me aconsejase.
Pero tenía razón, si no descubría que estaba pasando jamás llegaría a nada.
Estaríamos enojados por una eternidad.
—Le hablaré hoy.
—¿Ya viste el nuevo perfume que están vendiendo en Dior? Es asquerosamente caro y estoy segura que no huele ni tan bien, pero el caché lo es todo y...
—Supongo que arreglaremos esto de una vez por todas.
—Sigo diciendo que el de Victoria Secret es una copia exacta pero...
—¡Selene, estoy hablando enserio!
—Yo también —bufó ella cruzándose de brazos.
—¿Crees que estoy haciendo mal en hablarle?
—Lo conoces, sabes como es de orgulloso, si tú no das el primer paso, el no lo hará y probablemente sigan así hasta que nos graduemos. Pero... No se si el tenga tanto tacto al hablar contigo.
ESTÁS LEYENDO
Forever | Libro I
RomanceDaniela Black y Jaden White habían hecho una promesa. ¿Quieres saber cuál? Ambos prometieron que su historia sería... Para siempre. Que su enamoramiento sería uno como esos de las películas, que su legado quedaría marcado con los años y se sabría...
