- Confiesa, ¿Qué hiciste con mi dinero?
- Tsk, ¿Por qué asumes que fui yo quien tomo tú dinero? Pudo ser cualquiera.
- Lola, mira, no estoy molesto pero es una suma que he estado ahorrando por un tiempo, no puedes llegar y tomarlo como si nada, de hecho ni siquiera deberías tomarlo.
- (Molesta) Ya te dije que no tome tú tonto dinero Lincoln, puedes insistir cuanto quieras pero no lograras nada porque ¡Yo no lo tome!
- (Molesto) ¿Entonces me puedes explicar por qué la caja tenia marcas de esmalte de uñas rosa?
La expresión de Lola dudo por un segundo, algo que no tardo en recomponer para volver a su rostro de indignación pero que el muchacho si pudo notar.
- E..Eso no prueba nada.
- Lola, en serio, no pienso alargar el tema si solo me lo devuelves.
Ambos se miraban fijamente, el peliblanco pese a lo molesto que estaba expresaba principalmente seriedad, le molestaba no solo que su hermana de 8 años le robase y mintiese tan descaradamente, sino por el hecho de no mostrar ni el menor arrepentimiento a su actuar.
Lana por su parte solo observaba la escena desde la seguridad de su cama, si fuera por ella no estaría en la habitación ni para ver el enfrentamiento ni para tomar bandos, pues no sabía a ciencia cierta a quien apoyaría de seguir escalando, algo que dependía por completo de su gemela en este momento pues el chico se mostraba completamente seguro de posición y sobre todo no sabía que haría ante la negatividad de su hermana.
- ¡Y..Ya te dije que no fui yo! De seguro que no tenias ese dinero y sabiendo lo mucho que tengo me quieres estafar.
Aquellas palabras pegaron duro en la conciencia del muchacho, ¿Cómo podía acusarle de chantaje después de todo lo que le ha ayudado y soportado? El tenía las pruebas y el argumento, solo quería su dinero de vuelta y una disculpa, pero ahora solo escuchaba como Lola buscaba manchar su imagen solo para defender la de ella.
- ¿Si quiera te estás escuchando a ti misma? Siempre tienes un ojo en donde guardamos nuestras cosas además de siempre tener nuevos cosméticos y ropa pese a que tus fondos jamás se reducen, ahora curiosamente encuentro marcas de un color que solo tú usas donde guardo mi dinero y resulta que tú acabas de obtener un nuevo vestido.
Lola escucho cada palabra y comenzó a balbucear ligeramente por unos segundos, Lincoln pudo notar esto tanto como algunos pasos se detenían fuera justo fuera del dormitorio.
- Es... Es un regalo de la tienda para hacer publici...
- Solo hay 2 tiendas en Royal Woods que venden esa clase de vestidos y no tienes buena relación con ninguna, inclusive muchas veces he tenido que interceder por ti para que te dejen comprar, no me vengas con que eres su rostro publicitario ahora.
- Es... es... es...
- (Molesto) Lola, solo quiero que me devuelvas mi dinero, se para que lo gastaste y como tú misma dijiste tienes tú propio dinero - Se cruza de brazos - Así que solo quiero que me devuelvas lo que me pertenece.
- Ahg, ¿Y tú para qué necesitas ese dinero de todos modos? Lo mío era algo realmente importante.
- Compraste un vestido, un... ¡Puto!... ¡¡Vestido!!
- (Indignada) A diferencia de ti y tu primitivo cerebro necesito de ropa de alta gama, fui humillada en las últimas estatales por culpa de esa tipa y su diseñador de marca, es algo que necesito para mi imagen y carrera, ya no puedo andar saltando por ahí con telas de segunda y esperar a que eso solucione mi vida.
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Otra historia más
FanfictionEs simplemente otra historia más. Sucesos de alguien simple en un mundo lleno de maravillas y gente talentosa, buscando su lugar en el mundo. Sucesos que no siempre llevan a lo que uno desea... ni como uno lo desea.