Capítulo 13

6.1K 557 12
                                        

El chico permaneció en silencio, su mente girando en torno a la noticia. Todo aquello parecía sacado de un sueño absurdo, algo que nunca habría imaginado posible. ¿Cómo era posible que comprases todo eso? La idea de que alguien pudiera tener tanto poder y control sobre algo tan grande lo dejó desconcertado. "¿Cómo lo hiciste?" Las palabras de Momo resonaban en su cabeza, y aunque intentaba procesarlo con lógica, el panorama no hacía más que confundirse.

Una alfa poderosa, como tú, capaz de adquirir no solo un edificio, sino toda una cadena de restaurantes... Eso era algo que nunca había visto, algo que no se ajustaba a las reglas del mundo tal como él las conocía. La ley decía que comprar seres humanos estaba fuera de cuestión, era impensable. "Entonces, ¿qué significa todo esto?" ¿Cómo podía ser que te hubieras adentrado en todo eso con tanta facilidad? La figura de Yoshimura se proyectaba ante sus ojos como un misterio que aún no conseguía comprender.

Pero luego, una idea empezó a formarse en su cabeza, una idea que le hizo sonrojarse de vergüenza y algo de inseguridad. "¿Por qué no me preguntaste?" Pensó, sintiendo un ligero golpe de celos y frustración. Había algo más en sus pensamientos, una imagen difusa de ti, sonriendo mientras caminabas con la seguridad de quien sabe que todo lo que desea está al alcance de su mano. "Si pudieras comprar todo eso, ¿por qué no me preguntaste si podría ser tuyo de alguna manera?" Pensó con timidez, un sentimiento de desesperación y curiosidad incontrolable al imaginar lo que podría ser.

"¿Y si realmente hubieras querido comprar a alguien más?" La mención de "comprar humanos" se sintió extraña en su mente, como una noción ajena y distante, pero ahí estaba, flotando entre sus pensamientos. Se rió nervioso por dentro, sabiendo que todo sonaba tonto, pero la idea persistía: "¿Podrías haberme comprado a mí?" Pensó con una mezcla de sorpresa y deseo. El omega que siempre había sentido que no era lo suficientemente especial, pero que, en tu presencia, parecía comenzar a preguntarse si en realidad había algo más en él, algo que tal vez tú habrías visto. "¿Sería posible que tú, con esa fuerza que irradiabas, lo hubieras considerado?" pensó, su mente confundida pero deseosa de creer que tal vez él también tenía un lugar en ese mundo que tú podías controlar.

Se sintió un poco avergonzado al pensar que en su cabeza todo fuera tan confuso, pero también había un profundo deseo de comprender. Había algo en ti que lo atraía más allá de la razón, algo que no podía entender, pero lo sentía con una claridad desconcertante. "¿Sería yo lo que realmente necesitas?"

Y en medio de esas cavilaciones, sus ojos se perdieron en el vacío, mientras su corazón latía más rápido, sintiendo el peso de esa idea nueva y excitante, aunque aterradora. De alguna manera, todo lo que habías hecho parecía abrir un mundo de posibilidades que antes le habrían parecido imposibles.

 De alguna manera, todo lo que habías hecho parecía abrir un mundo de posibilidades que antes le habrían parecido imposibles

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Estabas casi lista para salir. La alarma en tu celular sonó, un recordatorio perfecto de que no podías permitirte el lujo de olvidar nada. Esa alarma, tan precisa y puntual, había sido una solución eficaz para evitar que cualquier cosa te retrasara. Sin ella, probablemente habrías estado dando vueltas sin rumbo por la casa, dejándote llevar por pequeños detalles que te harían perder la noción del tiempo. Pero no hoy, hoy todo estaba planeado al minuto.

𝐄𝐋 𝐎𝐌𝐄𝐆𝐀 𝐏𝐄𝐑𝐅𝐄𝐂𝐓𝐎 𝐂𝐎𝐍 𝐋𝐀 𝐀𝐋𝐅𝐀 𝐈𝐃𝐄𝐀𝐋Donde viven las historias. Descúbrelo ahora