Tu teléfono sonó, su molesto timbre cortando la tensión como un cuchillo afilado.
Midoriya dio un respingo, como si hubiera sido sorprendido en medio de algo indebido. Su pecho subía y bajaba con rapidez, intentando calmar su respiración.
Tú cerraste los ojos con fastidio antes de revisar la pantalla. "¿Tamaki? ¿Qué quiere ahora...?".
Contestaste con voz molesta.
—¿Qué pasa, Tamaki?
—Señorita, lamento llamarla a esta hora...
Rodaste los ojos al instante.
—No, no lo lamentas, porque sigues llamando.
—E-es solo que... —Tamaki hizo una pausa—. Quería confirmar si la reunión con la junta es mañana a las diez o si se reprogramó.
Cerraste los ojos, apretando el puente de tu nariz.
—¿En serio me estás llamando por eso?
—Es importante...
—Tamaki, querido, estaba en "momento" importante y lo echaste a perder...
Hubo un breve silencio al otro lado de la línea.
—¿Q-qué hago con esa información...?
—¡Nada! Solo déjame cenar en paz. La reunión es a las diez, como siempre. Buenas noches.
—¡Sí, señorita! Buenas noches...
Colgaste sin más y soltaste un largo suspiro. "Ese chico me va a matar un día de estos".
Cuando volviste a la cocina, Midoriya ya estaba más tranquilo. Su corazón había tenido tiempo de estabilizarse, y con ello, su compostura. Te sirvió la comida con una tímida sonrisa.
—Espero que te guste...
Te sentaste y tomaste el primer bocado del katsudon. El sabor te sorprendió al instante. La mezcla equilibrada entre lo salado y lo dulce inundó tu paladar, y la suavidad de los huevos resultaba una delicia inesperada.
—Tiene un buen gusto —elogiaste con sinceridad.
Tomaste otro bocado, esta vez más lento, disfrutando el platillo en su totalidad.
—No sabía que se podría llegar a tal punto... Es una delicia —añadiste con una sonrisa auténtica.
Midoriya sintió que el alivio le llenaba el pecho.
"Me alegra que le guste".
—Gracias... —murmuró con voz baja y una pequeña sonrisa.
La cena transcurrió con tranquilidad, y en algún punto, te diste cuenta de que este momento se había convertido en uno de tus recuerdos favoritos.
Primero, haber conocido a Midoriya.
Segundo, aquel encuentro en el auto.
Y ahora, esta cena.
Te hubiera encantado hablar más con él, pero la noche avanzaba.
Después de cenar, le ayudaste a lavar los platos. Midoriya, por su parte, tenía la mente revuelta. Lo que había ocurrido hace un rato seguía en su sistema como adrenalina pura. Su piel todavía hormigueaba y su corazón latía con fuerza.
No podía evitar preguntarse si esa noche... tal vez...
Sacudió la cabeza, avergonzado por sus propios pensamientos.
"Me he estado guardando para el matrimonio, pero... ¿y si...?".
Para distraerse, preguntó con tono casual:
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𝐄𝐋 𝐎𝐌𝐄𝐆𝐀 𝐏𝐄𝐑𝐅𝐄𝐂𝐓𝐎 𝐂𝐎𝐍 𝐋𝐀 𝐀𝐋𝐅𝐀 𝐈𝐃𝐄𝐀𝐋
FanfictionEsta es una historia donde Izuku es un omega y la protagonista, un alfa dominante. _____ Yoshimura es una alfa dominante, dueña de una gran fortuna y reconocida en el mundo de la moda por su versatilidad como diseñadora. Obsesionada con el trabajo...
