Capítulo: 16

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La mañana se volvió súper lenta... ¿Por qué la gente se rateaba? Era súper aburrido.

Luis estaba durmiendo en un pequeño sillón enfrente de mí y Max estaba durmiendo básicamente sobre mí.

Todavía pensaba en lo que me había dicho...

A mi también me gusta mucho hablar contigo de libros o de cualquier cosa, no sabes cuánto agradezco que hayas venido a la Isla.

Se me hicieron unas palabras tan lindas y que vinieran de el... Se me hizo más lindo todavía, era una sensación rara de explicar.

Ningún chico me había dicho que le gustaba hablar conmigo de libros o si quiera escucharme cuando empezaba a hablar de mis libros favoritos de lo que trataban y todo eso, los chicos intentaban cambiar de tema incluso algunos me decían directamente que me callará.

Después de eso no les volvía a hablar.

Bueno no solamente por eso pero era una de las razones principales.

Así que cuando Max me dijo que le gustaba hablar de libros o de cualquier cosa conmigo hizo que mi estómago empezará a sentir esas mariposas de las que tanto nos describen en las películas o incluso en algunos viejos libros de romance.

—Oye Katy —esa era la voz de Nini.

—Es Nati. —corregí viendo en dirección al escritorio de Nini.

—Voy a ir a comprar algo para desayunar. —dijo poniéndose de pie y dando la vuelta para quedar a tan solo unos pasos de la puerta de la biblioteca. —Si alguien viene dile que no tardó y que no puede llevarse ningún libro.

No tuve tiempo de responderle nada porque ya se había ido.

Gracias por dejarme la palabra en la boca.

Revise mi celular para ver la hora 11:05 AM y aparte pude ver qué solamente me quedaba quince por ciento de batería.

Eso era por tanto usarlo durante las dos horas que estuvimos aquí, además de que no se había cargado por completo durante la noche.

Perfecto creo que es hora de recurrir a mi plan B cuando no tengo nada que hacer y estoy aburrida, dormir, total faltaba una hora y media para que todos salgan del colegio.

Aunque podría aprovechar el tiempo para empezar Narnia pero está guardado en mi mochila y está muy lejos para ir a sacarlo... Así que seguimos con el plan de dormír por un rato.

Apenas cerré mis ojos y los tuve que volver a abrir cuando sentí como Max comenzó a moverse decidí no moverme para que pudiera acomodarme mejor y así yo pudiera dormír tranquila.

Que amable.

En vez de acomodarse sobre mi hombro, dejó caer su cabeza sobre mis muslos pero pareció no darse cuenta ya que todavía seguía con los ojos cerrados.

No me molestaba que estuviera así, al contrario era más cómodo también para mí ya que no tendría que tener todo su peso sobre mi hombro.

Además de no era nada de otro mundo, Nico había dormido mil veces en mi piernas.

Pero Nico no es Max y con Nico no se te derrite el corazón o sientas maripositas.

Cállate

Decidí volver a cerrar los ojos e intentar dormir.

***

—¡Levántese!

Un grito hizo que despertará y de a poco fui abriendo los ojos para encontrarme a Cata intentando levantar a Luis y a Thomas y Martín contemplando la escena.

Un amor de verdad #1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora