Su cabeza casi desprendía humo. Estaba tan roja como un tomate mientras observaba al chico caminar de una esquina a otra buscando la película de la cual le estaba comentando. Ella no decía nada, nerviosa a la quinta potencia al ahora encontrarse en la habitación de él.
Ellos. Dos. Solos.
Estaba sentada en el sillón frente al televisor, la habitación era bastante grande. No podía tranquilizar los latidos de su corazón, tampoco podía apartar sus ojos del Sano, que sonrió en grande encontrando el disco que buscaba.
─Por fin ─masculló caminando hasta el televisor. Colocó la película y buscó sobre su escritorio las golosinas y uno de los dorayakis de la caja. Su mirada se conectó con la de ella, así notando el increíble nerviosismo de la albina.
Rió sin poder evitarlo. Se veía tan tierna y hermosa que moría por abrazarla, sin embargo enterró esa idea como las docientas veces anteriores. Le ofreció las golosinas las cuales ella tomó tartamudeando un agradecimiento así tomando asiento en la silla con rueditas y acercándose a la joven.
─¿M-Manjiro?
─¿Sí?
La miró expectante dando una mordida a su dorayaki. Solo entendió una mezcla de palabras balbuceadas por la menor, lo cual lo hizo sonreír. Volvió a admirarla, esta vez con más detalle. Reafirmó amar que usara prendas negras, su piel se veía tan perfecta cuando lo hacía. Notó el tono rosado de la piel de sus articulaciones, tanto sus rodillas o sus nudillos. Le pareció tan hermoso ese detalle que sintió la necesidad de tocarla, volviendo a enterrar esa idea junto a todas las demás.
─Emi, si sigues tartamudeando no podré entenderte.
Quiso llorar asintiendo con su cabeza. Apretó las bolsas de golosinas en sus manos mientras cerraba sus ojos tratando de tragarse todos sus nervios.
─Que si puedo verte sin lentes...
Fue casi inaudible, apesar del sonido de la película pudo escucharla. Sus cejas se levantaron con sorpresa, inconscientemente llevando su mano libre a su rostro comprobando que tenía los lentes puestos. ¿No lo había visto sin ellos? Se había acostumbrado tanto a ellos que se los colocaba por las mañanas sin darse cuenta.
Ezemi abrió sus ojos conectando mirada con el chico. Este sonrió, con sus pies empujó la silla con rueditas hacia el sillón hasta estar frente a la nerviosa ojigris.
─Si tanto lo deseas, quítalos tú.
Creyó que se desmayaría. Sus piernas se tocaron al estar sentados uno frente al otro, y recordó el gran detalle que estaban solos en su habitación. Se sonrojó tanto como lo había hecho con anterioridad al sentir su piel desnuda tocar la tela de su ropa, quería gritar.
Dejó las golosinas sobre su regazo y con duda levantó sus manos en dirección al rostro de Mikey. Éste solo sonrió con un rubor en sus mejillas. Con duda sostuvo de cada lado la parte negra de sus lentes y los quitó con suavidad llevando consigo parte del cabello rubio encajado tras los mismos que cayó a los lados del rostro del mayor.
No ocultó su sorpresa al verlo sin los lentes que cubrían parte de su rostro. Con su mirada analizó su rostro a mayor detalle gracias a la cercanía. Tenía facciones finas, su piel algo bronceada gracias al Sol. El puente de su nariz tenía un tono rojizo gracias a los lentes, también pudo notar el pequeño tono rosado en sus mejillas que pasaba casi imperceptible, al final notando las pequeñas pecas que lo cubrían, tan pequeñas y claras que pasaban desapercibidas a la distancia. Algunos mechones de su largo cabello caían en su rostro.
─Eres muy lindo.
Estaba tan hipnotizada por el chico que ni tan siquiera notó sus palabras. Mikey se paralizó al escucharla, su corazón latiendo con tanta fuerza que creyó saldría de su lugar. Sintió las mariposas volar en su estómago mientras la observaba expectante.
Salieron de su burbuja al un estruendo sonar en la película trayéndolos de vuelta a la realidad. La chica retrocedió un poco sonrojándose hasta las orejas con una sonrisa boba en sus labios. Se colocó los lentes del chico regalándola una sonrisa que mostraba sus dientes.
─¿Cómo me veo?
Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. Tierna. ─A mí me quedan mejor.
─♤─
Amo este capítulo con mi vida entera, espero les esté gustando <3
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detention➨ s. manjiro
FanfictionParte I. Detención w. Sano Manjiro! I. Sano Manjiro odiaba su situación actual. Ser obligado a asistir a detención durante su último año no estaba en sus planes, aunque era eso o perder su tan amada motocicleta. Su humor era pésimo tornándose en alg...
