XXI.

3.6K 381 39
                                        

─Man~ Ji~ Ro~ ♡

Miró con irritación a su hermano de ojos morados mientras bebía de su vaso. Cuando usaba ese tono solo significaba que diría algo que lo enojaría, o que se burlaría de él. Odiaba su voz cantarina tanto como odiaba la escuela.

─¿Qué pasa? ¿La erección te está lastimando?

─Cierra la boca o te mato, estúpido zorro.

─No te enojes~

Dejó el vaso en la mano de Izana, que lo miró con molestia por ser usado de portavasos. Sacó la tapa de la pequeña caja observando el contenido, luego una sonrisa estúpida tirando se sus labios.

Si bien amaba molestar a su hermano menor, Izana no pudo evitar sonreír observando su reacción por el regalo tras ver como día a día se iba enamorando más de aquella chica.

Sacó la pequeña cadena plateada observando de más cerca el pequeño dije de un panda muy parecido al que le dió en el arcade. Sintió las mariposas en su estómago mirando el objeto sin dejar de sonreír. Guardó la caja en el bolsillo de su chaqueta y con facilidad colocó la cadena en su muñeca.

─Estoy feliz por tí, ¿sabes, Manjiro?

Miró con sorpresa a su hermano mientras este le devolvía el vaso sin dejar de sonreír. En todos los años que se conocían nunca habían sido realmente cariñosos, su forma de expresarse era discutiendo con el otro, un "te quiero" extraño pero que para ellos funcionaba.

─Me alegra que encontraras a alguien para amar y ser amado.

Lo observó unos segundos más, luego correspondiéndole la sonrisa. ─Gracias, Izana.

Por otro lado, Shinichiro miraba con una sonrisa cálida la interacción entre sus hermanos sintiéndose tan feliz como los otros dos. Su mirada luego paró en Seiju a su lado, quien también miraba a su hermano sonriendo.

─Creo que hoy empezaremos a ser familia, ¿no crees, Shin?

El nombrado rió asintiendo de acuerdo. Wakasa llevó una paleta a su boca pasando su mirada entre ambos en silencio. Él también creía que ese día Mikey y Ezemi comenzarían a tener algo.

─Neh, Waka, ¿también quieres unirte a la familia?

Casi sonrió. Casi.

─Eres molesto.

─Si te molestara no me responderías los mensajes, mucho menos las llamadas ─el menor sonrió conectando su mirada con el otro bicolor, que esta vez no pudo evitar sonreír.

─Eso no te hace menos molesto.

Se miraron unos segundos más hasta que Shinichiro suspiró con dramatismo bebiendo de su vaso captando la atención de los otros dos.

─Estoy tan sólo.

Wakasa rió por lo bajo, así notando a Takeomi, que pasaba su mirada entre ellos tres con su ceño fruncido y clara confusión en su cara. Ni Benkei ni él estuvieron el día del centro comercial y tampoco les habían contado nada. Mientras que su otro amigo se encontraba fuera del país, podía imaginar las preguntas que haría su otro amigo pelinegro.

─¿Me perdí de algo?

Shin dió un salto, asustado por la repentina voz de su amigo. Llevó su mano a su pecho recargando su brazo del hermano de Ezemi y lloriqueando por el susto, Sei riendo por su reacción.

─No ─mintió Wakasa con simpleza devolviendo su mirada al menor, quien observaba a Takeomi con curiosidad.

─Un placer, Takami Seiju ─hizo signo de paz con su mano que cargaba su vaso, pues su otro hombro era ocupado por el mayor ─. Pronto Imaushi Seiju, pero son detalles.

Eso logró hacer reír a los dos mejores amigos y confundir aún más al recién llegado. Waka sostuvo el puente de su nariz tratando de calmar su risa, ya no le sorprendía para nada su descaro.

─¿Qué haré contigo, Sei?

─Lo que quieras. Por favor.

Rieron los tres juntos mientras Takeomi enarcaba su ceja mirándolos. ─Sí, me perdí de mucho.

Vamos, Omi, te contará otro día ─el Sano rió separándose del más joven y envolviendo su brazo en los hombros del nombrado, ambos caminando al patio.

El de ojos grises detuvo su mirada en el mayor, una sonrisa decorando su rostro mientras daba un trago del vaso en su mano.

─Solo tú y yo, Wakasa.

El contrario no pudo evitar sonreír llevando sus manos a sus bolsillos sin separar su mirada del otro.

El día en el que se conocieron, el mayor de los hermanos Takami le había escrito. Si bien no era bueno conversando, ni en persona ni por texto, él tenía la habilidad de hacerlo responder. Talvez era su peculiaridad, pero había algo en ese chico que no lograba decifrar.

Y antes de darse cuenta, ya estaban hablando por teléfono, compartiendo mensajes cada día que pasaba sin verse desde mayo en el centro comercial, ahora en agosto coincidieron en la fiesta de Mikey.

─No tienes remedio.

El más bajo sonrió de lado acercándose hasta él, quien no dejó de mirar sus movimientos. Se detuvo frente al bicolor llevando sus dedos al palito de la paleta y sacándola de la boca de Wakasa, un pequeño hilo de saliva formándose y rompiéndose cuando la apartó de su boca llevándola hasta la propia sin apartar sus ojos de los del más alto, desafiante.

No lo admitiría, pero su acción le resultó tan fascinante y sorprendente al hombre, quien sacó su mano de su bolsillo pasando sus dedos bajo su labio para limpiar el rastro húmedo que había quedado tras perder su dulce.

─Tal vez no, Waka.

{•••}
Lamento tardar, estoy de vacaciones y lo olvidé :"(

La primera parte (sano manjiro) está terminando (el próximo cap es el final) y creo que ya pueden imaginar lo obvio de quiénes serán los protagonistas de la segunda parte.

Nos leemos <3

detention➨ s. manjiroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora