El enemigo está demasiado cerca.
Es sábado por la mañana, todo está silencioso, hay mucha gente en el lugar, prospectos para trabajar en la casa de Michelle Santos, a todos se les ha entregado un cronograma de actividades, y uno de los hombres que trabaja para ella está dando una charla sobre lo que busca la dueña de la casa, —Ustedes han sido seleccionados entre las mejores recomendaciones que hemos tenido, deberán referirse a nuestra Señora con respeto, ella es muy perfeccionista, así que, ya se pueden imaginar por dónde va todo, el jefe de mayordomos se seleccionará por quién tenga la mejor guía y liderazgo de personal, las sirvientas que están aquí ya se encuentran a servicios de nuestra señora Michell, así que, espero que todos hagan su mejor esfuerzo, una última cosa antes de empezar, nada de lo que suceda aquí puede salir allá fuera, así que, el que vea que le parece o no, se puede retirar, pero si descubrimos que ha revelado algo que no debería...no querrá saber lo que le espera, ahora con sus guías está todo lo que tienen que hacer hoy y un mapa de la mansión, suerte y éxito al amo del juego.—
Nadie entendió lo que quiso decir con eso, pero Silverio sí; él sabía que si quería avanzar tenía que tomar el control, se le dió un grupo de sirvientas para cumplir las actividades, 10 exactamente, pero él sabía que en una casa tan grande y con límite de tiempo para cada actividad, no terminarían; comenzó a hablar con algunos de lo otros aspirantes haciendo pequeñas alianzas para trabajar en equipo y terminar más rápido, esta gente ya tenía alianza con otros grupos y otros con otros, terminaron siguiendo las instrucciones de Silverio sin saberlo.
Él y nuestra chica problema se encuentran en un pasillo y aprovechan para cruzar palabras, —¿Cómo sabías que todo terminaría así?— pregunta con una cesta de ropa en mano — he guiado a un ejército completo, y el truco para ganarle a un enemigo astuto y fuerte es saber cómo juega, ella no seleccionará al que vea que dé las mejores órdenes, ella va a seleccionar al sujeto que comprenda su juego; no conozco la personalidad de esa mujer, pero sí sé cómo trabaja la flor del amor, y solo el que entienda sus enredos ganará.—responde para seguir caminando, —Debo admitir que es muy inteligente, por cierto, mi nombre Aleiza, para que dejes de llamarme chica problema.— el ríe un poco — Lo tomaré en cuenta.— ambos se van a terminar sus actividades y a las 1:35 pm todo estaba listo.
Los reúnen en el salón principal para anunciar a los seleccionados, de los cuales sólo cinco quedaron calificados y entre ellos Silverio como jefe de mayordomos, se le dice a los demás que pueden retirarse sin muchos argumentos, dejando destacado que no califican para el puesto, ya que los corren de inmediato; de pronto las luces se apagan por completo dejando sólo lo que entra por la ventana.
Silverio recibe una llamada, es Esther —Silverio hay algo muy raro con la gente que te busca.— él se extraña — ¿A qué te refieres? ve al grano, estoy con lo del trabajo.—Según lo que averigüé, son un grupo de asesinos muy reciente, han estado buscándote y a otras personas, mujeres de hecho; no se sabe mucho sobre ellos, pero se pusieron en contacto con otros grupos selectivos para encontrarte, y al parecer también tienen a alguien en la policía.— Silverio la escucha, pero se encuentra distraído con el problema de las luces, siente que algo no anda bien —Ok, eso me parece bien, pero te parece si lo hablamos después, algo anda mal aquí.— dice mirando a todos lados— puede que también estén detrás de las flores, y en este momento...me están siguiendo.— se escucha un grito al mismo tiempo que, un disparo retumba en el salón; mierda, piensa Silverio cuando varios hombres irrumpen por la ventana disparando — escucha no dejes de moverte y mantente en lugares con mucha gente, en cuanto pueda iré para allá— busca a Aleiza entre la multitud y la encuentra ayudando a una chica que se desmayó por el susto, —¿Qué haces aquí? Esta es tu oportunidad, ayudala a ella, yo me encargaré de la gente.—Silverio la ve decidida y regresa; dos de los guarda espaldas de Michelle santos son derribados y uno apenas se defiende.
Les hace señas desde una puerta trasera y ambos corren hacia él, hay una lluvia de balas en toda la casa, entre los atacantes y los guardias de la flor rosa, una bala impacta en la espalda del hombre que la estaba protegiendo, no se puede mover, comienza botar sangre por la boca, se está ahogando, toma a Silverio por el pie y entre balbuceos le dice que la proteja que él la ama y que por favor no la deje morir, es entonces cuando se da cuenta que, todos los hombres que están luchando afuera están bajo el poder de la flor, no por dinero, su mirada se vuelve fría soltándose de su agarre, toma a Michelle del brazo y corre con ella por el largo pasillo hasta ser sorprendidos por tres hombres en un Cruce, Silverio la pone detrás de él y se lanza a pelear contra ellos, golpea a unos para luego usarlos de escudo contra las balas de sus compañeros; toma la ametralladora que cargaba el sujeto y dispara contra los otros dos.
Siguen corriendo, y los disparos no dejan de sonar, salen hacia el estacionamiento, pero son sorprendidos por otro grupo de sujetos, Silverio empuja a Michelle detrás del auto, y dispara contra ellos, una bala le da en el hombro y otra en el brazo, pero sigue disparando, rompe la ventana de un auto y cruza unos cuantos cables para encenderlo, llevándose a la flor rosa del lugar.
—¿Qué diablos está pasando aquí ? ¿Quienes son estos sujetos? Parece que trabajaban para ella, pero no es así, y hasta ahora ella es la flor más poderosa, entonces...¿En Serio alguien más sabe el secreto de las flores?...si es así ¿Quién?.— piensa Silverio mientras maneja a toda velocidad huyendo del sitio.
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Guerra de flores.
General FictionNunca fui una mala persona, o por lo menos eso creo, toda definición cambia ante los ojos de alguien pero aún así, fui condenado, condenado a buscar lo que nadie más podría, las cuatro flores del Edén, con el único objetivo de darles muerte solo par...
