Capítulo 18 -Flor azul-

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Hija de las calles.

La flor azul creció sola, muy pocas personas la ayudaron en su vida, y siempre tuvo que valerse por sí misma, desconfía de todos, excepto de quién cree que vale la pena, esto la mantuvo mucho tiempo en conflictos, y ahora esos conflictos se habían convertido en sus armas.

-La flor azul tiene un don muy particular, el don de la vida, puede crear y dar nacimiento a cosas nuevas, revivir a los muertos o alargar su tiempo antes de la muerte, pero también para el don de la guerra, se nutre de cualquier conflicto o pelea, así sea el más mínimo, volviéndose muy fuerte, como resultado, también puede crear conflictos alterando el sentimiento del odio en las personas para nutrirse a sí misma. -

-Quieres decir que puede explotar mi odio hacia ti al máximo para que te mate. -

-O yo a ti, es la segunda opción más probable. -

-Insistes con eso de que podrás matarme, tu pistolita no me hace daño y lo sabes. -

-Tú también insistes con ello, pero mi pistolita te ha hecho retroceder varía veces, así que por lo que entiendo me ocultas algo. -

-¿Que te estaría ocultando? osea por Dios- su tono refleja algo de nerviosismo

-La forma en la que puedo matarte de seguro. -

Se detienen frente a la tienda de empeño, entran al lugar y hace un calor infernal, hay varios ventiladores, pero parece como si no estuvieran, más bien complican todo; ven a unas chicas en el mostrador y Aleiza le señala a Silverio con la cabeza para que se acerque, -Buenas tardes dice a la chica de gorra negra que Lee una revista, -Sí, dígame ¿en qué puedo ayudarle?.- Responde rápido y cortante, sin mirarlo a la cara -estoy interesado en saber cuánto podría conseguir por una joya como ésta, -saca el collar que le entregó Madan Sara, la chica lo ve y pregunta -¿ Es una esmeralda real?- lo toma en su mano -Sí, sí lo es- jala hacia atrás.- bueno por el tamaño, es real...podrías conseguir algo bueno, me permites analizarlo en la máquina.

Se quita el collar, dudoso, pero lo hace; de la nada su cuerpo se enfría, comienza a sudar frío a pesar que hace unos segundos hacía calor, traga profundo y solo puede escuchar su respiración, la sala está en completo silencio y no ve a Aleiza, ni a la chica del mostrador; su pulso tiembla y poco a poco voces comienzan a invadir su cabeza...- vete, vete, déjanos salir, ¿por qué nos haces esto?, déjanos en paz, queremos salir.- todo comienza a oscurecerse, pero un pequeño brillo lo despierta, la gema, la chica la pone frente a él y él toma su mano con tanta fuerza que parece que se la va arrancar, pero poco a poco Silverio vuelve en sí, por fin puede ver los ojos de la rubia y detecta ese tono azul brillante en ella. -¿Cuánto? - pregunta tratando de parecer normal, pero da miedo -Te puedo dar setenta- Aleiza se acerca a Silverio preguntado si está bien, a lo que él responde que sí, -¿Estás tratando de estafarme? - dice Silverio con una sonrisa que da algo de miedo, -Esa esmeralda es real- le dice a la chica quitando el collar de su mano. -Lo vamos a pensar un momento.- le dice Aleiza sacando a Silverio del lugar.

-¡Dios! ¿estás bien? Estás helado.- dice mientras lo recuesta del auto

-Si...emm, estoy bien, solo recuerdas que te dije que cargaba con las almas de mis multi versiones, ya que usé sus cuerpos para reencarnar, bueno, eso fue muy literal, llevo miles de muertos encima que me atormentan, pero como todos somos el mismo, no podemos estar en un mismo cuerpo, así que Madan Sara me dió ese collar para no ser atormentado por ellas. A este punto he muerto tantas veces que, si las libero, su choque conmigo puede causar un cataclismo dimensional. -

-¿Y aun así sabiendo todo eso decidiste ofrecerlo? ¡Estás loco eso podría matarte! -

-En realidad, solo me torturaría durante miles de años, ya que las flores son las únicas que pueden matarme y yo a ellas. -

-Enserio estás demente, ¿qué harás? la chica está esperando y ya te agarró miedo. -

-No creo que sea alguien que sufra de miedos. -

-Dile que no me convence su oferta que lo pensaremos y vendremos luego. -

Dice con dificultad mientras respira; Aleiza le hace caso, y cuando sale, están en el auto dos hombres de negro, entran de nuevo con dos maletines, se ven muy bien vestidos para ser alguien que va a empeñar o comprar, ambos llevan sombrero y sus rostros están cubiertos, -Esto no está bien, dice Silverio saliendo del auto de nuevo.- Aleiza lo sigue, y efectivamente ambos hombres están armados y le dicen a la chica que vacíe el dinero en las maletas, al parecer son recolectores o algo así, están cobrando por protección. Los ojos de ella brillan, y de un momento a otro ambos sujetos comienzan a discutir, Silverio y Aleiza observan ocultos desde la puerta, cuando ambos sujetos comienzan a pelear entre sí, hasta que uno le dispara al otro, luego sale del mostrador con un bate de béisbol golpeando al otro sujeto en la nuca y llamando a la policía. Silverio toma a Aleiza y le dice que volverán después, ahorita no puede encontrarse con la policía ni de chiste y se van del sitio a toda velocidad.

Guerra de flores.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora