Hija de las calles (2da parte).
Se le ve caminar por las calles saludando a todos, muchos ya la han visto durante tanto tiempo, es difícil no saludarla con una sonrisa, no todas las sonrisas son de agrado, pero, aun así, no hay quien no la conozca por esas calles, su nombre es Sussan Evans, pero la mayoría le dice "Sus", desde muy pequeña tuvo que sobrevivir en las calles sola, esto la volvió muy fuerte...por lo menos por fuera.
Las luces se encienden, el octágono está listo y ella también, cierran la puerta y el referí hace la presentación, un pequeño saludo con su oponente que promete partirle la cara, y los gritos de la gente apoyando a quien ellos creen que ganará, Silverio y Aleiza están viendo la pelea desde la parte de arriba, después de lo sucedido en la tienda de empeño decidieron que era mejor ir por debajo de todo pasando desapercibidos, les conviene enfrentarse a ella cara a cara.
Aun así, Silverio tenía una idea loca para acercase a ella sin caer bajo el don de la flor.—¿Cómo supiste que la pelea sería aquí? Estás peleas clandestinas normalmente son secretas y es difícil saber su ubicación— pregunta mirando el cuadrilátero —Digamos que la flor rosada tiene muchos contactos.— responde con una sonrisa de lado, —¿Por qué no las llamas por su nombre?— lo ve intrigada —Siempre he pensado que una persona a la que llamas por su nombre es porque le tienes estima, yo siempre le pongo un apodo a la gente que recién conozco o les digo de alguna forma peculiar hasta que conozco bien quienes son.— saca su teléfono y tiene un mensaje de Madan Sara — Por eso me decías chica problema...eso implica que ya me tienes estima.— señala de forma burlona — En realidad lo tuyo se trata más de respeto.— ella ríe — Osea me estimas y respetas, que éxito.— él alza su mira hacia arriba y la ignora mirando el cuadrilátero, la pelea acaba de empezar.
La flor azul es rápida, se está alimentando de la rabia de su oponente al no poder acertarle un golpe, esquiva con un movimiento a la izquierda y luego a la derecha, hace un pequeño giro agachándose y acerta un golpe en el estómago que hace a la otra chica retroceder, pero no rendirse, así que contra ataca con más velocidad logrando arrinconar a la flor azul, pero esta la empuja liberándose, lanza sus puños derecha, derecha izquierda, y aunque la otra chica los esquiva no logra evadir el gancho que lanza con la derecha, cayendo al instante.
La pelea no dura mucho y los gritos de los fanáticos llenan el lugar, —INSUPERAAAABLEEEE, DE UN GOLPE SEÑORAS Y SEÑORES, PELEADORA INVICTAAAAA ¿QUIÉN PODRÁ VENCERLA? ¿QUIÉN TENDRÁ LAS AGALLAS? — se escucha la fuerte voz del presentador, y acto siguiente Silverio alza la mano de Aleiza —¡AQUÍ! ¡AQUÍ! ¡ELLA LE GANARÁ! — Aleiza traga profundo y mira a Silverio con los ojos como platos —¡Estás loco! ¡No! — los reflectores apuntan hacia ellos — tranquila, ganarás, peleas mejor que ella me he dado cuenta. — Ella lo mira con disgusto —¿Este es tu plan para acercarte a ella? — pregunta indignada, y Silverio da una vuelta en círculo con los ojos —Si— la toma del brazo y la lleva hasta el cuadrilátero asegurando a gritos que ella podrá vencerla.
—Escucha, ella se alimenta del odio y la violencia, por eso eligió este sitio, aun así, el odio que la alimentará realmente es el tuyo así que no te dejes llevar por la ira, un hombre se acerca a Silverio preguntándole cuánto será su apuesta —¿Veinte dólares te sirve? Es todo lo que tengo.— El sujeto se encoje de hombros y acepta, — Ni siquiera para hacer una apuesta decente tienes.— reclama Aleiza —tranquila, solo yo apostaré por ti lo que implica que cuando ganes será el triple.— responde seguro— ¿Cómo estás tan seguro de que ganaré?— pregunta mientras le colocan los guantes y la cosa que va en la mandíbula —Supongo que es la estima que te tengo.— responde dándole unos golpecitos en la espalda para luego empujarla en la arena.
El anunciador las presenta y el referí hace el saludo oficial mientras les dice las reglas, Aleiza se mantiene calmada, no sabe si ganará, pero hará lo posible, ya que perder para ella no es una opción.
La pelea comienza y ambas caminan en círculo mirándose fijamente hasta que por fin la flor azul se decide a atacar, sus golpes son rápidos y certeros, pero los reflejos de Aleiza están muy activos, trata de confundirla, pero no logra acertar un golpe con suficiente fuerza por muy rápido que se mueva, Aleiza lanza un golpe con la izquierda que es esquivado, pero logra acertar un golpe en el estómago con la derecha; la pelea continua y se pueden ver a ambas peleadoras moverse rápidamente lanzando y esquivando golpes, los fanáticos están enloquecidos, la pelea está reñida, y el único que se mantiene en calma es Silverio.
El tiempo del primer round se acaba, ambas vuelven a sus esquinas y son refrescadas, el único que atiende a Aleiza es Silverio, — Vas bien, pero ya es hora de que termines. — le da agua y el protector para la mandíbula, se marcha; entran de nuevo. —ella está usando el poder de la flor para resistir...lo que implica que yo...— los ojos de Aleiza brillan color dorado y desconcentra a la flor, Aleiza se mueve el doble de rápido lanzando golpes arriba y abajo, derecha, derecha, izquierda, derecha. La flor aguanta, pero el público se desanima al verla perder y esto baja su resistencia, su cansancio aumenta y en un pequeño descuido el juego a terminado, un derechazo la lleva al suelo en cuestión de segundos.
—Imposible...—murmura estando tirada en el suelo. — Nada es imposible cuando dependes de tu propia fuerza. — le dice Aleiza cuando el referí se le acerca levantando su brazo en victoria. Varias personas la revisan, al parecer son conocidos de ella, Silverio reclama el premio llevándose a Aleiza del lugar mientras hace movimientos de festejo, llegan a los vestidores y deja de actuar como si estuviera feliz, — ¡bien! lo lograste te dije que podías, ahora cámbiate, nos vamos, alguien llamó a la policía y no tardarán mucho en llegar aquí.
La gente sale del lugar y ellos también, pero antes de irse se cruzan con la flor de nuevo, —¡Oye tú! No sé quiénes son, pero no me quedaré con esta, quiero la revancha y la próxima vez ganaré. — dice mientras se sube a un auto, — Si quieres enfrentarte a ella, primero tendrás que encontrarnos, y pasar sobre mí. — le responde Silverio —¿Y tú quién eres? — pregunta —El único que puede vencerla a ella. — se suben al auto marchándose lo más rápido posible.
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Guerra de flores.
General FictionNunca fui una mala persona, o por lo menos eso creo, toda definición cambia ante los ojos de alguien pero aún así, fui condenado, condenado a buscar lo que nadie más podría, las cuatro flores del Edén, con el único objetivo de darles muerte solo par...
