Se escucha el sonido de unos zapatos alrededor, podrían ser los tacones de una mujer, pero no. Abre los ojos y se da cuenta que está en la central de policía, –Termina de despertar, no esperaremos por ti.– trata de enfocar su voz hacia quien le habla; y para despertar se truena el cuello, es el detective –Demonios, ese choque nos dio con fuerza– se queja por el dolor mientras se da cuenta que está amarrado a su silla.
–Tengo derecho a una llamada ¿sabe? – dice forma sarcástica
–La verdad es que tú aquí ya no tienes derecho de nada, y menos cuando todas las pruebas apuntan en tu contra. –
–El hecho de haber estado en esos lugares no me hace culpable. –
–Tienes razón, pero te hace el candidato perfecto, ¿no crees? –
–Dígame detective ¿Su trabajo no es buscar siempre la verdad? –
–Se supone que sí, pero este caso es distinto, yo pongo la verdad señor Silverio. –
–¿A qué se refiere con eso? –
–Las preguntas las hago yo...pero ya lo entenderá, se recuesta en su silla. –
–Bien, entonces dígame ¿Qué quiere saber? –
–De ti no tengo mucho que averiguar cuando ya lo sé prácticamente todo, de dónde vienes, donde naciste, a que te dedicas, sobre todo eso, y no hablo de trabajos normales como el restaurante de tres estrellas en el que estuviste, me refiero a lo que has hecho toda tu vida, sabes tu alma ya debe tener unos mil años, más que lista para reencarnar, claro eso si...no mueres otra vez. –
–¿De qué demonios estás hablando? ¿cómo sabes todo eso? –
–Soy tu nemesis Silverio, tengo que saber todo de ti. Sabes es una lástima que no me recuerdes, pero te contaré la historia porque entiendo que ya has pasado por muchas vidas y en este punto ya debes haberlo olvidado; Silverio soy tu mejor amigo. – mete la mano bajo la mesa y saca la máscara del jardinero.
–Estas de chiste, mi mejor amigo es Zack y en todas las dimensiones , no importa en quien o en que reencarne, él siempre ha sido mi mejor amigo.–
–Tienes razón, en todas menos en una, es la que yo llamo la línea de quiebre, cuando decaíste por haber muerto ya tantas veces en el intento, que decidiste unirte a las flores, negociar, entre otras cosas, dejar que la vida siguiera su ritmo, fue por mi causa. –
–¿De qué estás hablando? yo no recuerdo haberte visto en ninguna de esas líneas. –
–Antes de que todo eso pasara hubo una línea donde tu mejor amigo de toda la existencia, era yo; Zack nunca existió, nunca lo conociste, las flores tenían una guerra a muerte y el mundo estaba divido en secciones; todos íbamos como ovejas al matadero a librar una guerra que no buscamos, entonces tú cambiaste tu actitud, tu forma de ser, actuar y pensar. Eras todo lo contrario a lo que conocía y eso me agradaba, pero fallaste, vi morir a todas y cada una de las personas que amaba, personas que confiaron en ti, me fallaste. Y seguiste fallando. Mi familia siempre ha tenido un don especial donde nos podemos comunicar con nuestras múltiples versiones en el tiempo y espacio, te seguí hasta llegar aquí, y gracias a un sello de sangre de la magia gitana pude intercambiar mi alma con la de esta versión, fui yo el que hizo que despertaras en ese lago, la intención era matar a Zack y sustituirlo, pero cuando llegaste, lo primero que hiciste fue llamarlo, y cuando el asesino llegó, él ya se había ido, y bueno sabes lo que sucedió después de eso.—
—¿Quieres decir que todo este tiempo fuiste tú quien estuvo interfiriendo en mi camino? ¿Y qué ganas con eso? ¿Cuál es tu plan? —
—Voy a terminar lo que tú empezaste hace mucho tiempo, incluyendo contigo. —
—¿Nunca te han dicho que no puedes cargar con responsabilidades que no son tuyas? ¿Qué clase de mejor amigo eres? Juzgándome por mis errores cuando ya tú te has llevado a un montón de gente por el medio solo para acabar conmigo, yo cargo con la muerte de millones en mi conciencia, por el hecho de no haber podido completar mi trabajo, pero yo no los maté. —
—¡Tú y yo no somos amigos! Ya no.…—
Dos hombres entran a la habitación llevándose a Silverio, —Ah y no te molestes en pensar en tus amigas, ya están todas aquí.—las ve por un largo pasillo blanco lleno de habitaciones donde puede ver a cada una de las chicas amarradas en una silla, justo en la última ve a Aleiza, está desmayada, forcejea con los guardias y golpea su cuerpo contra la ventana, pero no reacciona, lo encierran en otra habitación y golpea la puerta varías veces tratando de romperla, pero es de hierro. Se escuchan sus gritos por todo el pasillo y una sonrisa llena de malicia se dibuja en el rostro del Jardinero
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Guerra de flores.
General FictionNunca fui una mala persona, o por lo menos eso creo, toda definición cambia ante los ojos de alguien pero aún así, fui condenado, condenado a buscar lo que nadie más podría, las cuatro flores del Edén, con el único objetivo de darles muerte solo par...
