11:45 pm. Hace frío y el ambiente está nublado, toda una película de misterio, piensa Silverio cuando estaciona el auto, por fin en casa, piensa cuando llega arriba pero hay algo extraño, él sabe que Zack tiene llave pero con todo lo que ha sucedido es extraño que haya dejado la puerta abierta, entra al apartamento y ve la sala en desorden, va hasta la cocina y se encuentra con Zack amarrado en una silla completamente golpeado, —¡Zack estás bien!— grita cuando ve a su amigo lastimado.
Tiene una mancha de sangre a un costado, se está desangrando, inmediatamente lo desata y lo carga hasta su auto, lo enciende y sale del lugar a toda velocidad, busca en su teléfono el hospital más cercano y se salta todas la luces en su camino causando que la policía lo persiga, llega al hospital y carga a su amigo hasta la recepción gritando que es una emergencia, la enfermera llama unos camilleros que se encontraban cerca y se llevan a Zack a urgencias, la policía llega apuntándole a Silverio, este alza las manos en señal de rendición y le grita a los camilleros que no pierdan el tiempo, la policía se lleva a Silverio y lo interrogan fuera del lugar, él les explica lo sucedido, pero tienen que llevarlo a declarar.
No quiere alejarse de Zack, así que realiza una llamada y le pide a Madan Sara que lo vigile mientras él resuelve el asunto, Madan Sara no duda en decirle que sí y corre inmediatamente al lugar, los policías se llevan a Silverio el cual una vez en la comandancia es interrogado. Le preguntan si tiene algún enemigo o alguien que quisiera hacerle daño, pero no hay nadie, Esto nunca había pasado. Se dice así mismo, las veces que Zack o personas cerca de Silverio estuvieron en riesgo, fue cuando llegó a esas dimensiones donde las flores ya habían liberado su poder y una sangrienta lucha por aniquilarse entre sí.
Después de dos horas Silverio logra salir del lugar, pues no pueden detenerlo por incumplir unas cuantas normas de tránsito, y menos si estaba tratando de ayudar a un civil en peligro, llama a Madan Sara, —¿Cómo se encuentra Zack?— pregunta preocupado, —Esta bien, los doctores lograron detener la hemorragia a tiempo.— un suspiro lleno de alivio pasa por Silverio, —Bien, ahora mismo voy para allá.— le dice y cuelga regresando al hospital, cuando llega Madan Sara lo está esperando afuera mientras fuma un cigarro, —¿Alguna novedad?— pregunta un poco agitado, —No, en este momento se encuentra estable, pero hay que dejarlo descansar, así que el doctor prohibió las visitas hasta mañana.— Silverio cierra los ojos exhalando con fuerza, —Todo esto es mi culpa, si hubiera llegado temprano nada de esto hubiera pasado.— dice frustrado.
—Oye, tranquilo, tú no sabías que esto iba a suceder. —
—Sí, pero debí imaginarlo, pasé por alto el hecho de que había personas tratando de hacernos daño. —
—Aun así, esto pudo haber pasado en cualquier momento, ustedes no pasan todo el día juntos, no podías haberlo protegido siempre, concéntrate en lo único que puedes hacer ahora, tratar de resolver este asunto. —
—Tienes razón, estos tipos deben ser enviados de las flores o algo por el estilo, sino porqué diablos nos buscarían. —
—Pero las flores no están activas y ¿Como sabrían de tu llegada? —
—Tal vez eso es lo que quieren que creamos, ¿Las flores no pueden interferir con la bola de cristal? Porque ese es el único medio que tenemos para encontrarlas y ellas tal vez no pueden saber de mi llegada, pero si tienen al alguien como tú, tal vez sí. —
—Mi familia es la única que sabe el secreto de las flores, tiene que ser alguien muy poderoso para saber de tu llegada, porque ni nosotras podemos saber eso, lo que si puede pasar es lo de la bola de cristal, es como un celular, ella capta señales, pero si hay interferencia puede ser confundida. —
—Ok, entonces debemos tratar de llegar más a fondo, porque sino implicaría que tengo relaciones con algún grupo de Mafiosos que ahora quieren matarme, y eso ya lo viví. —
Silverio le pide a Madan Sara que vigile a Zack mientras él va al apartamento a buscar pistas o algo que lo ayude a encontrar a sus agresores, ya nada era realmente seguro en esta línea de tiempo, así que tenía que empezar por algo que si pudiera encontrar.
De nuevo en el apartamento, Silverio no encuentra rastro alguno de los agresores, al parecer fueron muy cuidadosos con su trabajo, se sienta un instante y ve que su computadora también fue revisada, apareciendo el historial de búsquedas y la información que usó para encontrar a Madan Sara, —Están buscando algo de mí y planean usar a las personas más cercanas para obtenerlo, toma las llaves del auto
para regresar al hospital, pero justo cuando iba saliendo ve algo que llama su atención, una pequeña bala sobre la mesa de la entrada, eso tenía que ser de los sujetos que entraron ya que él no tenía ningún tipo de arma de fuego, pero la necesitaría.
Se marcha del lugar, pero no va directamente al hospital, pasa por una tienda de armas, el sujeto que lo atiende es un anciano, fuma un tabaco y tiene un corte de cabello igual al que usan los militares, a pesar de estar viejo se ve en buena forma, le pide que por favor le muestre su licencia de armas y fingiendo que la busca en sus bolsillos Silverio aprovecha para conectar un golpe en su mandíbula que lo hace retroceder, salta la barra del mostrador y le da otro golpe con la izquierda dejándolo inconsciente. Rápidamente toma cinco cartuchos, tres cajas de balas y una pistola marchándose del lugar antes de que el sujeto despierte.
De regreso en el hospital se lleva a Madan Sara, regresan a su casa para tratar de encontrar a los sujetos usando la bala de guía. Al llegar al lugar alguien los observa desde la distancia, un franco tirador, no sé percatan de su presencia pero entran rápido, ya que podría haber gente tras ellos, y si saben donde vive Madan Sara probablemente no estén a salvo, —¿Lulú estás aquí?— Grita Madan Sara al entrar para asegurarse de que su sirvienta esté bien, —Si señora estoy limpiando el sótano.— le responde y ellos continúan al cuarto donde está la bola de cristal.
—¿Que harás cuando sepas dónde están? —
—Los buscaría y acabaría con todos y cada uno de ellos, pero lo más probable es que ellos vengan primero. —
El humo de la bola de cristal se aclara.
—Ellos ya están aquí. —
Se escucha algo caer y el sonido los pone alerta, parece venir de la sala, —¿Qué fue eso?— pregunta Madan Sara, —No lo sé, pero hay que ponerte a salvo, ¿dónde está tu sirvienta? quiero que se...Espera un momento, ¿Por qué tu sirvienta limpia el sótano a estas horas de la noche?— Se escuchan unos pasos venir del piso de abajo, alguien corre de lado a lado, van hasta la puerta del sótano y se ve una pequeña luz opacándose por una sombra, Silverio baja cuidadosamente y nota que la puerta tiene seguro, algo anda mal, le da una patada rompiendo la cerradura, todo está oscuro, pero se logra ver la silueta de la señora Lulú frente a un caldero en lo profundo de la habitación, —Creo que el juego llegó hasta aquí— ríe de forma tétrica al igual que una bruja para luego tirar el caldero al suelo creando una pantalla de humo desapareciendo.
ESTÁS LEYENDO
Guerra de flores.
Ficción GeneralNunca fui una mala persona, o por lo menos eso creo, toda definición cambia ante los ojos de alguien pero aún así, fui condenado, condenado a buscar lo que nadie más podría, las cuatro flores del Edén, con el único objetivo de darles muerte solo par...
