Yuuri abrió lentamente los ojos y ante su vista más borrosa aun por la ausencia de sus anteojos vislumbró la pálida luz de una lámpara iluminando una habitación pequeña y modesta pero cómoda a la vez.
--¡Está despertando!-- exclamó con alegría la señora Filippovna que estaba sentada a un lado de la cama.
--¡Gracias al cielo!.-- añadió su esposo Vlad Filippov.
--¿Cómo te sientes?.-- preguntó vivamente Yura plisetsky inclinandose sobre el aun aturdido japonés.
--¿Qué ha pasado?.-- preguntó sentándose con dificultad en la cama.
--No hagas esfuerzo y descansa.-- le pidió el rubio con una inusual amabilidad.
--Pasó un buen rato sin sentido asi que es mejor que trate de descansar.-- añadió Filippov.
--¿Donde están los hombres que nos atacaron?-- preguntó el pelinegro visiblemente confundido.
--Estamos en casa de los Filippov, puedes estar tranquilo.-- respondió Yura.
--¿Y donde está Viktor?.-- preguntó con sobresalto.
--En Moscú, quien debe estar a punto de llegar es Chris.-- contestó el rubio.
--¿Pero que pasó?.--
--Después te lo diré, por ahora es mejor que te revisen.-- respondió Yura al ver por la ventana como un auto se estacionaba y bajaba rápidamente seguido de varios guardias un hombre rubio con un maletín
Enseguida dicho hombre entró a la habitación dirigiendo de inmediato la vista hacia Yuuri.-- déjennos solos.-- ordenó.
Todos salieron excepto Yura que permaneció de pie junto a la cama.--¿Quieres que yo también me marche?.-- preguntó.
--Sabes que tú puedes quedarte.-- respondió Chris Giacometti poniendo a la vez un monitor de presión arterial en el brazo del nipón.
--¿Viktor no ha venido contigo?.-- preguntó el pelinegro.
--No, fue sumamente difícil lograr que se quedara ya que apenas se dio cuenta de que estás herido tomó las llaves de su auto para venir de inmediato.--
--Me alegra que se quedara, no sabemos si aún podemos ser atacados.-- añadió el nipón un poco más tranquilo.
--No volverán, al menos no por ahora la casa está perfectamente vigilada.-- intervino Yura.
Chris revisó con cuidado los reflejos de Yuuri así como su herida en la nuca la cual limpió para colocar una gasa.-- Me parece que no hay ningún trauma serio.-- añadió con tranquilidad.
--Pero me duele mucho la cabeza aparte de que tengo mareo.-- se quejó.
--Son síntomas comunes cuando se presenta una conmoción cerebral pero te aseguro que con descanso estarás bien en un par de días.--
--¡Auch! eso dolió.-- se quejó el nipón cuando el suizo introdujo una aguja para colocarle un catéter intravenoso en su mano.
--Te administraré un médicamento que te ayudará con esas molestias.--
--Gracias.-- en realidad a Yuuri nunca le había agradado mucho el suizo aunque no podía dejar de agradecerle los esmerados cuidados que estaba poniendo en él.
--¿Puedes colgar esto ahí?.-- le pidió a Yura.
--Claro.-- Yura colocó el frasco del suero en un tornillo sobre la pared.
--Ahora regreso, le pediré a la señora Filippovna que te sirva algo caliente.-- dijo el suizo saliendo de la recámara.
--Llamaré a Viktor.-- dijo el nipón en cuanto Chris salió.
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Black Velvet
FanfictionYuuri katsuki un inmigrante japonés llegado a Rusia desde la infancia queda en la quiebra con solo una impagable deuda, sin embargo pronto recibirá una extraña pero tentadora oferta de trabajo la cual toma sin pensarlo lo que no imagina es que su vi...
