Yuuri y Viktor habían caído en una trampa, Sergeyev resultó ser suficientemente astuto para descubrir el plan de su jefe o quizás aún quedaban más traidores en sus filas, lo cierto era que detrás de los árboles al menos ocho hombres de Stepanov se ocultaron listos para saltar sobre el peliplata y sus acompañantes cuando se sentían confiados de que ellos serían quienes sorprenderían a Sergeyev y lo harían pagar por su traición, por desgracia esta vez fue lo contrario.
--Más te valdrá que no intentes nada, sabes que si lo haces será su fin.-- dijo Demian Sheryaev refiriéndose al nipón.
--Haré lo que pides sólo si me das tu palabra de dejar ir a Yuuri.--
--Ya veremos.-- contestó el sujeto con una terrible sonrisa llena de maldad.
--¡No lo harán, me matarán apenas nos separen!.-- gritó el nipón a lo que el sujeto que lo aprisionaba le propinó otro fuerte golpe en la sien.
--No por ahora, ambos son un precioso premio por el que mi jefe pagará bastante bien.--
Viktor apretó los puños con furia pero sabía que en ese instante no podía contradecir a esos tipos sin el peligro de que dispararan de inmediato sobre ellos, en tanto que sus propios hombres encabezados por Georgi de primer instancia quisieron reaccionar sin embargo una discreta señal del peliplata les indicó que debian permanecer inmóviles.
--Nuevamente exijo tu palabra de que no dañarás a Yuuri si hago lo que pides.-- insistió el ruso con voz firme.-- Asi mismo prometo que iré con ustedes si dejan ir a Yuuri y a mis demás hombres.-- le acababan de decir que ambos eran un gran premio pero aun asi quería hacer un último esfuerzo.
--¿¡Crees que somos idiotas!? si los dejamos ir seguro irán tras de nosotros.--
--Te doy mi palabra que no será así, por favor deja ir a Yuuri.-- insistió el ruso sorprendido consigo mismo por lo que acababa de decir o más exactamente por el tono que uso.
--¿Ven eso? el gran Viktor Nikiforov llora y súplica en cuanto ve a su chico en peligro, Koslov no se equivocaba cuando decía que un hombre "enamorando" se convierte en un completo imbécil.-- dijo el sujeto con una mueca de repudio a lo que sus hombres respondieron con una risa de burla.--Y yo odio a los imbéciles.-- añadió abandonando su sonrisa por un gesto de odio.
--¡Dejennos ir malditos cerdos!.-- vociferó el nipón que al instante fue arrojado al suelo donde el sujeto que lo aprisionaba puso su rodilla sobre su espalda mientras apuntaba una pistola a su cabeza amenazando con accionarla en cualquier momento.
--¡Quieto!.-- gritó Sheryaev al percatarse que Viktor iba a sacar su arma.-- ¡quieto o le volamos la cabeza!.-- vociferó señalando al japonés.
De inmediato dos hombres más rodearon al peliplata que no tuvo mas opción que alzar los brazos, aquella era realmente una situación desesperada, sabía que ambos serían muertos pero no quería perder la última oportunidad de salvar al nipón aunque para lograrlo tuviese que humillarse ante aquellos hombres que no hacían más que reírse con sádico placer al ver la creciente desesperación del ruso.
--Será mejor no perder tiempo aquí, debemos llevarlos ante Stepanov lo mas pronto posible.-- sugirió Sergeyev.
--No tan rápido Sergeyev, me gustaría jugar un rato con ambos.-- Sheryaev dijo eso con una expresión de maldad.
--No creo que sea buena idea, podría llegar ayuda en...--
--¡Cierra la boca! ¡ya recibiste tu paga ahora callate de una maldita vez!.-- gritó Sheryaev con un tono que hizo enmudecer al ex subordinado de Viktor.
--Llevenne ante su jefe pero respeten la vida de Yuuri, es todo lo que pido.--
--¿Pero que veo? al parecer Viktor Nikiforov no es tan fiero como decían, sólo mirenlo, parece una mujer asustada de hecho estoy seguro que en cualquier momento comenzará a lloriquear.-- Sheryaev no dejaba de burlarse ya que ver el mal disimulado temor del ruso le daba una enorme satisfacción, ¿pero que era lo que había hecho que adoptara esa actitud en apariencia sumisa? ¿acaso tenía miedo? la respuesta es sí, pero no por él, su miedo era ver morir a Yuuri frente a sus ojos asi que eso le impedía actuar al menos que no le quedará otra opción sólo asi lucharía con todas sus fuerzas incluso hasta la muerte pero creía que todavía no llegaba el momento de ello.
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Black Velvet
FanfictionYuuri katsuki un inmigrante japonés llegado a Rusia desde la infancia queda en la quiebra con solo una impagable deuda, sin embargo pronto recibirá una extraña pero tentadora oferta de trabajo la cual toma sin pensarlo lo que no imagina es que su vi...
