La búsqueda no acaba

216 11 2
                                        

Los días pasaban con rapidez. La sacerdotisa se despertaba de vez en vez y eso alegraba a todos. Cada vez que esta preguntaba por Kohaku la niña tan solo decía que estaba en el bosque. Nadie sabía aun el por qué la chica estaba así con el exterminador, pero Inuyasha tenia un presentimiento. Teniendo en cuenta que el chico era manipulado por Naraku, tal vez el mismo obligó al chico a realizar algo que no quería. No quería decir nada ya que no estaba seguro.

Cuando la sacerdotisa y la gata se encontraban completamente estables luego de varios días pudieron salir de la cabaña para observar el lugar. Kagome sonrió por la nostalgia. Recordó la primera vez que apareció en esa extraña tierra, la primera vez que conoció a la anciana Kaede y cuando viajaba a su época cada vez, eso ultimo la entristeció, había pasado tres años, los mismos que no sabia absolutamente nada de su familia. Suspiró para alejar esos pensamientos y se encaminó hacia donde estaba Suzuka. La gata caminaba a su lado por si su equilibrio flaqueaba. No notó la presencia de la chica ni de Kohaku, por lo que siguió su camino hacia el antiguo pozo, y sorpresivamente, encontró a la hibrida, pero esta "peleaba" con el hibrido. Se mantuvo escondida para observar lo que hacían.

–¡Ya me cansé!

–¿Estas de broma? ¿Acaso crees que los demonios les importa eso? Debes practicar más

–El joven Koga no era tan duro conmigo – ese nombre hizo enojar al hibrido – Escuche por él que tú lo querías lastimar ¿Por qué? – el rostro de indignación de Inuyasha hizo que Suzuka soltara una carcajada – ¿Y esa cara qué?

–Él es quien se cree importante – hizo su rostro a un lado. Kagome sonreía por eso hasta que se dio cuenta ¿acaso le daba gracia las reacciones del hombre que la traicionó? – Además, él piensa que puede proteger a Kagome mejor que yo

–No lo dudaría – la voz del chico hizo que los híbridos lo miraran – El joven Koga ha sido confiable

–Kohaku – el gruñido de la chica fue fuerte – ¿Cómo te atreves a decir eso? – Inuyasha suspiró.

–Esta bien Suzuka, si eso piensa no me molesta – las palabras de este sorprendieron a la sacerdotisa ¿desde cuándo Inuyasha ha sido tan amable?

–El traidor fue él

–¡Deja de llamarme así!

–¡¿Y cómo debería llamar a alguien que engañó a la señorita Kagome?! – gritó ya fastidiada.

–¿De que hablan? –estos se sorprendieron por la aparición repentina de la sacerdotisa.

–Señorita Kagome – Kohaku estaba mas que sorprendido, estaba asustado.

–Suzuka ¿de qué hablas? – la mencionada suspiró.

–¿Por qué no lo hablamos en la cabaña? – comenzó a irse del lugar dejando a una Kagome confundida, a un Kohaku asustado e Inuyasha sorprendido.

Al llegar a la cabaña el hibrido y el exterminador se quedaron afuera, pero Suzuka pidió que entraran, una orden que Kagome no estuvo de acuerdo por parte del hanyou, pero la chica quería que estuviera. Luego de algunos minutos la chica pudo sentir el aroma de los demás afuera de la cabaña, pero nunca entraron. Suzuka suspiró y miró a Kohaku.

–Di la verdad – el chico se sorprendió y comenzó a negar – Hazlo

–Suzuka, no me hagas esto – sus lágrimas salían.

–Suzuka... – la niña miró a Inuyasha – Antes de que pienses en odiar a Kohaku. Él siempre fue manipulado por Naraku mediante el fragmento de la perla que tiene. Puede haber acciones que él haga y no son por decisión propia – la sacerdotisa estaba mas que sorprendida por las palabras de Inuyasha – Kohaku llego a lastimar a Kagome una vez y estaba siendo manipulado por Naraku, al igual que intentó asesinar a Rin, la pequeña que acompaña a Sesshomaru

Engañados [Inuyasha]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora