"Un hogar es un hogar"

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La chica sonreía por cada palabra de Kohaku, hasta que dijo "Ver a Kikyo". ¿En qué diablos estaba pensando? ¿Ahora qué iban hacer? Mordía sus garras con desesperación y se fue del lugar. Habían planeado todo eso para alejar a Inuyasha y los demás de ella, ya que si caminaban un poco más se encontrarían de frente y no deseaban eso. Kohaku y Suzuka se juraron protegerla luego de que los ayudara. Con el plan en marcha solo quedaba esperar y que no se diera cuenta de lo que estaban haciendo.

Kohaku los miraba con detenimiento. Luego de que comiera los convenció de ir a una cueva, la cual quedaba alejada. La noche comenzaba a caer y tenía que volver con Suzuka antes de que las dudas comenzaran, pero estaba en un problema peor. Inuyasha y Sango lo tenían en constante vigilamiento ya que horas antes intentó irse y el hanyou lo había descubierto, reprochando que debía llevarlo con Kikyo ¿qué iba hacer? Por obligación debía irse. Suspiraba de manera desesperada.

Sango: La encontraremos – este la miró.

Kohaku: Lo sé. Solo que me siento culpable por tratarla mal – miraba el exterior de la cueva con deseo – Tengo que buscarla – tomaron su mano deteniéndolo.

Inuyasha: Todos juntos lo haremos, nadie se va solo – Kohaku lo miraba sobresaltado – A menos que sepas donde está

Sango: Inuyasha por favor ¿qué ganaría mintiendo?

Inuyasha: Eso mismo me pregunto

Kohaku: Iré a dormir un poco – se adentró a la cueva con los demás.

Sango: Sé que no confías en él, pero está destrozado por la desaparición de esa chica

Inuyasha: Ve a dormir Sango – esta suspiró.

Las horas pasaban y ya todos estaban dormidos, excepto el hanyou, el cual miraba el exterior de la cueva pensativo. Kohaku estaba ansioso, tenía que irse rápidamente. Miraba el lugar para poder buscar alguna salida sin que el hibrido se diera cuenta, pero no había nada. Sabía que Suzuka debía estar siendo interrogada. Solo se le ocurría una salida.

Kohaku: ¿No puedes dormir? – Inuyasha lo miró.

Inuyasha: ¿Igual tú?

Kohaku: Me preocupa Suzuka, no sé dónde puede estar

Inuyasha: ¿Algún lugar favorito?

Kohaku: La tumba de su padre, tal vez

Inuyasha: ¿Queda lejos? – Kohaku asintió – ¿Qué sabes de esa chica?

Kohaku: Todo – el hanyou lo miraba – Vivía con su padre humano, mientras que su madre la abandonó, pero nunca le guardó rencor. Tampoco a los aldeanos que la llamaban rara y la maltrataban – Inuyasha suspiró – Fueron echados de la aldea y esa misma noche su padre fue asesinado por un youkai, ella trató de escapar con vida, pero también fue asesinada

Inuyasha: Aun así, no odia a los humanos

Kohaku: Dice que no puede, ya que ellos también los recogieron a pesar de todo

Inuyasha: Creo que la entiendo. Ella es hibrida ¿no? – Kohaku asintió – Nosotros los híbridos no somos bienvenidos, ni con los humanos ni los youkais. Tenemos que aprender a sobrevivir solos, sin ayuda – miró a sus amigos – O eso era lo que pensaba

Kohaku: Suzuka nos agradece mucho – sonreía.

Inuyasha: Después de todo Kikyo y tú fueron quienes la ayudó

Kohaku: Sí – miraba el exterior – ¿Quieres ver a Kikyo? – el hanyou suspiró – Ven, te llevaré

No lo pensó y se levantó. Bien, cayó en la trampa. Kohaku caminaba por el bosque y detrás de él, Inuyasha, el cual miraba los alrededores. El chico miró sobre su hombro y notó que el hibrido le daba la espalda, momento perfecto. Con rapidez brincó a la rama de un árbol y se escondió, observando luego como Inuyasha lo buscaba confundido.

Engañados [Inuyasha]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora