CHAPTER 3|Gracias

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[El collar]

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[El collar]

Después de un par de horas, y tras una serie de conversaciones ligeras sobre lo cotidiano, la casa empezó a llenarse del delicioso aroma a especias que salía de la cocina. El atardecer se deslizaba por las ventanas y teñía las paredes de un suave naranja, aportando un ambiente cálido y reconfortante.

—Ven, mira, esta es la sala —dijo la niña con entusiasmo—. Aquí mayormente descansamos o vemos la televisión.

—¿Tele... vicion? —preguntó la joven, confundida, frunciendo ligeramente el ceño.

—Sí, televisión. ¿Sí sabes qué es una televisión, verdad?

—Luna, ya déjala, estás abrumándola —intervino su madre desde la cocina.

—Oh... perdón, no era mi intención —murmuró la niña, agachando la cabeza.

—No te preocupes —dijo la joven con una suave sonrisa—, está bien.

—Luna, Noah... ¿y si mejor la llevan a la cocina y le dan un vaso de agua? Seguro tiene sed —propuso el padre, mientras revisaba la olla.

—Oh, sí, claro —dijo la niña, algo confundida—. Mhm...

—¿Kalliope? —dijo la joven, casi como un susurro, esbozando una sonrisa tímida.

—¿Fue una pregunta? —respondió Luna, claramente confundida.

—¿No que no recordabas nada? —dijo Noah mientras comía una manzana.

—Es cierto, el nombre me lo dio el señor Tomás —explicó la joven—. ¿Puedo llamarlo así, verdad?

—Sí, no te preocupes —respondió el hombre con una sonrisa amable.

—Okay, entonces ven, Kalliope —dijo Noah acercándose a ella y tomando su mano con naturalidad.

Desde la cocina, la mujer observó la escena y le dio un pequeño golpe juguetón a su esposo en el hombro.

—¿Qué? —preguntó él, sin entender.

—Kalliope. ¿En serio? ¿Por qué no le diste otro nombre? Uno que no me recordara a alguien que me odia.

—Lo siento, fue lo único que se me ocurrió en el momento. Además, hay muchas personas con ese nombre... tranquila.

—¿Tranquila? Si quieres que esté tranquila, entonces dime: ¿dónde va a dormir?

—Con Luna. Ella tiene dos camas.

—Sí, pero sabes que...

—Oye, no te estreses. Solo necesita calma, poco a poco podrá recuperar su memoria —dijo el hombre, mirando con ternura a los niños conversando con la joven.

—Sí... creo que tienes razón. Lo siento, me exalté.

—Todo va a estar bien —dijo mientras se dirigía de nuevo a la cocina—. ¡¿Quién quiere curry para cenar?!

𝙴𝙽 𝙴𝙻 𝙼𝙸𝚂𝙼𝙾 𝙴𝚂𝙿𝙴𝙹𝙾 ✰𝘚𝘰𝘯 𝘎𝘰𝘩𝘢𝘯✰Donde viven las historias. Descúbrelo ahora