¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
[Amigos]
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—Hola —dije al abrir la puerta.
—H-hola —respondió Gohan, un poco torpe, con esa sonrisa nerviosa tan suya—. Vaya, te ves…
—¿Me veo mal? —pregunté, bajando un poco la mirada.
—¡No! No, no, para nada. Tú te ves muy bonita… bueno, siempre te ves bonita, pero ahora te ves mucho más bonita —dijo, rascándose la nuca y soltando una pequeña risa nerviosa.
No pude evitar sonreír ante su torpeza.
—Tú también te ves bien. —Y lo decía en serio.
Llevaba una camisa blanca con las mangas dobladas, un chaleco oscuro y unos jeans perfectamente ajustados. Entre casual y formal, justo como él: tranquilo, pero con ese toque que lo hacía resaltar sin intentarlo.
Por un momento, el silencio se coló entre los dos, solo roto por el canto de unas aves que aún no se habían ido con el atardecer.
—Bueno… nos vamos —dijo al fin, ofreciéndome su mano.
—Claro —respondí, tomando mi bolso.
Cerré la puerta detrás de mí.
Sentí el aire fresco golpearme el rostro, y una sensación extraña, mezcla de emoción y nervios, se apoderó de mí. No sabía adónde íbamos, pero una parte de mí… no quería saberlo. Solo quería dejar que ese momento siguiera, así, sencillo y cálido, como el brillo que quedaba del sol sobre nosotros.
Habíamos caminado unas cuantas calles, alejándonos poco a poco del bullicio del lugar. No entendía muy bien a dónde íbamos, pero él parecía saberlo.
—Yo creo que aquí está bien —dijo Gohan mientras observaba a su alrededor, asegurándose de que nadie nos viera.
Lo miré con curiosidad, arqueando una ceja. —¿Qué me querías mostrar?