CHAPTER 11|Que raro

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[La persona menos esperada]

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[La persona menos esperada]

Estaba en un lugar donde reinaba la oscuridad. No era una oscuridad común… era densa, viva, como si respirara a mi alrededor.
Aun así, no sentía miedo. Era como si ya me hubiera acostumbrado a ella, como si ese silencio pesado me perteneciera.

El único sonido era el del agua cayendo en algún rincón invisible. Goteo tras goteo, constante, lejano.
No sabía de dónde provenía.

—Mira, solo es cuestión de práctica, ¿sí? —una voz femenina rompió el silencio.

Me tensé. No podía verla.

—Si yo puedo hacer esto, podré hacer otras cosas… ¿como revertir hechizos, mami? —pregunté con voz insegura.

Exactamente.

La oscuridad se desvaneció.

Abrí los ojos lentamente. La luz me cegó por un momento. Lo primero que vi fue a un hombre con ropa extraña, inclinándose sobre una vitrina llena de frascos y vendas.
Intenté moverme, pero un dolor punzante atravesó mis costillas y solté un gemido ahogado.

—¿Señorita, se encuentra bien? —preguntó el hombre, acercándose.

—¿Dónde estoy? —susurré con voz débil.

—Está en la enfermería.

—¿Qué?

—Tranquila, no se mueva. Podría empeorar sus heridas.

Su tono era amable, pero autoritario.

|•☁️•|

Pasaron unos minutos. Me explicó lo ocurrido: mi cuerpo había sufrido daños graves y necesitaba descansar.
Aun así, no podía dejar de pensar en cómo había logrado ganarle a ese mastodonte del torneo.
¿Suerte? ¿O algo más?

Me giré un poco, soltando un suspiro cansado. El silencio del lugar me desesperaba. El encargado se había ido hacía rato, prometiendo traer a alguien más, pero ya se había tardado demasiado.

Jugueteé con un hilo suelto de mi camisa, enredándolo en mi dedo. Lo hacía solo por no pensar.
Entonces escuché que tocaban la puerta.

—¿Pase? —dije, algo confundida.

La puerta se abrió con un chirrido. No era el encargado.
Era Gohan.

No llevaba sus lentes ni la banda en la cabeza. Su cabello rebelde le caía libre, dándole un aire distinto, más natural.

—Hola —dijo con una sonrisa leve, casi tímida.

—Hola —le respondí, devolviéndole la sonrisa sin poder evitarlo.

Caminó despacio hasta la silla junto a mi cama y se sentó, observándome.

𝙴𝙽 𝙴𝙻 𝙼𝙸𝚂𝙼𝙾 𝙴𝚂𝙿𝙴𝙹𝙾 ✰𝘚𝘰𝘯 𝘎𝘰𝘩𝘢𝘯✰Donde viven las historias. Descúbrelo ahora