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[Invitación]
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Habían pasado dos semanas desde la última vez que vi a Gohan. A veces pensaba en él sin darme cuenta… cuando veía el cielo despejado, o cuando escuchaba risas parecidas a la suya. Pero luego sacudía la cabeza y me decía que solo estaba imaginando cosas.
—Entonces, ¿te gustaría un vestido o un overol? —preguntó la señora Sara, sosteniendo dos prendas frente a mí.
—Amm… no lo sé —murmuré, mirando las dos opciones.
Estábamos en una tienda de ropa, llena de espejos y luces que me hacían sentir un poco fuera de lugar. Toda la familia estaba afuera con el perro, esperándonos con paciencia… o al menos eso quería creer.
—O los dos —dijo ella con una sonrisa.
—El… ¿overol? —respondí, sin estar del todo segura.
—¿Segura? —preguntó, arqueando una ceja.
—Mhm —asentí.
—Bien —dijo al fin, colocando el vestido de vuelta en el perchero.
Escoger ropa nunca fue mi fuerte. Todo me parecía demasiado llamativo, o demasiado caro, o simplemente… demasiado yo. No sabía qué me quedaba, ni qué me representaba. Tal vez todavía no sabía quién era del todo.
—Si quieres, ya puedes salir —dijo la señora Sara mientras buscaba algo en su bolso—. Yo pago esto.
—Gracias —sonreí, saliendo de la tienda.
El aire fresco del centro comercial me recibió como un alivio. Afuera estaban el señor Tomás, Luna, Noah y el perro, todos esperando con bolsas en los pies y caras de aburrimiento.
—¿Ya escogiste? —preguntó el señor Tomás apenas me vio.