Makoto: Jun... ko... ¿Por qué?
El asombro del chico era justificado. La chica que él creía conocer, ahora en estos momentos le era tan desconocida. De no ser por el característico perfume que ella usa no se hubiese dado cuenta.
Se preguntó el porqué no lo había notado mientras luchaba. Una respuesta sencilla a una pregunta simple: estaba disfrutando la pelea. El porqué, ni él mismo lo sabe...
Recordaba las múltiples veces en las que se veía involucrado con el bajo mundo y sus constantes roces con las mafias mas peligrosas, no solo de Japón sino también las mafias de Rusia, que eran exageradamente más agresivas que las antes mencionadas.
Tanto que los harían parecer como una mera pandilla de estudiantes jugando a ser gansters.
Sus dientes crujían de la presión hecha en su mandíbula. Quería negar la realidad que tenía en frente, quería que toda esta mierda era un mal sueño, una alucinación provocada por algo raro que haya probado o por algún accidente que involucrara un golpe en su cabeza...
Pero... La realidad...
La vida...
"Su vida"...
Era una maldita perra... Que hacía lo posible por mearse en su cara cada que podía...
Alzó su cabeza mirando a la chica pelinegra con una cara que no demostraba emociones. Lastimosamente sus ojos lo traicionaron...
Makoto: Enoshima Junko... Si es que ese es tu verdadero nombre...
En eso se escucha la puerta abrirse...
Oogami: Ya regresamos. Me encargaré de tratarte Naegi, siéntate para poder tratarte...
El accede y se sienta en el filo de su cama.
Kirigiri: Bueno, comencemos. Primero que nada, Naegi-kun, ¿qué pasó?
Makoto: En resumen, me llevaste a una especie de trampa. Me atacaron pero logré defenderme. Logré traer esta especie de registro conmigo.
Kirigiri: Entiendo. Supongo que ella fue uno de tus atacantes. — miró a la pelinegra — Responde ¿Quién eres? ¿Qué hacemos aquí? ¿Y que pasa afuera?
La chica no respondió...
Makoto: Bueno, podemos descartar la tortura. No importaría lo que le hiciéramos, no hablaría de todas maneras...
A pesar de lo dicho, la chica se mantuvo con una cara de poker...
Makoto: Solo queremos oír tu parte de la historia... Pero primero — saca un cuchillo oculto en su chaqueta y lo lanza a la cámara — no tienes derecho a decir nada imbecil vouyerista. En el momento que decidiste atacarme, cavaste tu propia tumba. Rompiste tus propias reglas, así que no tengo razones para seguir tu maldito juego...
El chico lanza el cuchillo hacia la cámara sorprendiendo a las tres chicas que estaban en la habitación.
Oogami: ¿Eso es cierto? Creí que únicamente se trataba de sus cómplices, pero para que ella mismo fuera a hacerlo...
Kirigiri: Una mala decisión
Makoto: Lo que sea, miren esto...
Oogami: Eso es...
Kirigiri: Un registro estudiantil... No se alcanza a ver las fechad. Están tachadas con marcador...
Makoto: Esto podría probar algunas cosas, ¿pero qué exactamente?
Junko?: *suspiro* Y pensar que lograste engañar la analítica casi perfecta de mi hermana... En serio — puso una pequeña sonrisa melancólica — eres increíble...

ESTÁS LEYENDO
Tentando a la suerte
Fiksi Penggemar"Solo lograran salir si matan a alguien"... Eso fue lo que les dijo Monokuma a los 15 estudiantes, dando inicio al coliseo mortal. Lo que la mente maestra no sabía... Era que cierto chico le iba a dar problemas en sus planes... © Derechos reservados...