--... y terminé tomando la escoba de mi padre (la que guarda en el armario). Salí al patio e intenté volar, pero todo fue muy mal-- contaba Harry entre risas --No supe aterrizar y me di un tremendo golpe contra el suelo--
Ginny rió divertida, con un semblante mucho más diferente y alegre que el anterior.
Luego de que Ginny parara de llorar, se acostó junto a Harry en la cama, abrazados, y él comenzó a contar historias vergonzosas de su infancia, pues Ginny era la única, aparte de su familia, que tenía derecho a reírse de esos recuerdos, además de que Harry sabía que necesitaba relajarse un poco.
--¡No puedo creerlo!--
--Pues créelo, Princesa, porque eres novia de un tonto--
Ginny besó su mejilla con una grandiosa sonrisa. No sabía cómo había pasado tan rápido de las lágrimas a la risa, y es que ahora se sentía mucho mejor. Todo gracias a Harry.
--¿Y saliste muy lastimado?-- preguntó, haciendo una ligera mueca pero sin dejar de sonreír.
--Solo unos cuantos moretones, pero como caí de espaldas casi encima de unos arbustos, se me hicieron algunos rasguños. De hecho, aun me queda una pequeña cicatriz de esa caída en la espalda--
--¿Tus padres se enteraron?--
--Sólo papá, ¿Por qué crees que me quedó una cicatriz? Él no es nada bueno curando heridas, y como no podía decirle a mamá porque yo estaría en problemas, intentó aplicarme una pomada en los rasguños. Casi no pude apoyar mi espalda en la pared como por dos semanas, y si lo hacía, tenía que fingir el dolor para que mamá no se diera cuenta--
--¿Quién iba a decirlo? El gran Harry Potter, el buscador más joven del equipo de Gryffindor, no supo manejar una escoba--
--¡Solo tenía seis! Hasta ese momento solo había usado escobas de juguete--
--Te imagino montado en una escoba de juguete y me da risa-- dijo Ginny divertida --Además, y para que te enteres, yo nunca me caí de una escoba de pequeña. Aprendí a volar sola porque mis hermanos no querían enseñarme, y también tuve que robar sus escobas para practicar, pero siempre fui precavida y nunca tuve un incidente--
--Es que tú eres mejor que yo en todo-- Harry besó sus labios con cariño.
--Eres muy dulce-- sonrió Ginny, tomándolo por el cuello de la camisa para acercarlo más a ella y darle otro largo beso --¿Pero sabes en que eres bueno y yo no?... Pociones. Cómo me harta esa asignatura--
Harry rió, mirando a Ginny embelesado. Le encantaba la cercanía con ella.
--Te extrañé mucho-- murmuró, ahora besando la punta de su nariz.
Ginny rió, sonrojándose ligeramente.
--Yo también; hablar por nuestras mentes no era suficiente--
Lo volvió a besar, con mucha más desesperación que antes. Ginny sintió como las ganas de vivir regresaban a su corazón. Por esos besos con Harry, haría cualquier cosa.
Luego de separarse, Harry escondió su rostro en el cuello de Ginny, mientras la abrazaba por la cintura, e inhaló con tranquilidad el olor a flores que emanaba su hermoso cabello.
Quedaron sumergidos en un silencio en el que ni siquiera sabía que estaban; disfrutaban tanto de la presencia del otro que sentían como si el tiempo en realidad no pasara. Ginny comenzó a jugar con el cabello de Harry, pensando en lo relajada que se sentía ahora. No podía creer como solo una persona podía causar ese efecto en ella, y le dio miedo. Recordó de repente las palabras de Molly, y pensó en lo que haría si a Harry llegara a pasarle algo. ¿Explotaría? ¿Perdería el control? Sinceramente su vida no tenía sentido sin él, así que allí tenía la respuesta.
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Nuevo Comienzo (5 Libro) (Hinny)
FanfictieUna nueva historia. Lean el anuncio que deje al principio y solo disfrute
