Capítulo 23

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NARRA EVAN

Ya se que fue una tontería venir aquí, no debi hacerlo pero lo hecho hecho esta.

Aún sigo sin comprender porque ellos hicieron esto.

Trato de evadir mis pensamientos pero no puedo.

-Vuelve a dormir, todavía es temprano- me dice Rebeca con una tierna voz.

La ignoro.

-Deja de pensar en ella- me dice estirándose para darme un beso haciendo que las sábanas se resbalen delatando su cuerpo desnudo.

Paso todo el día en casa de Rebeca.

-Todo era un show, no? Deja de estar así por alguien que no vale la pena.

-Callate Rebeca- digo harto de escuchar su voz.

-Ella solo estaba fingiendo.

Me harto de oírla. Me levanto de la mesa y con mi mano sujeto su cuello.

-Ya no soporto escucharte, solo vine por una cosa y ya la conseguí, si no quieres que me vaya es mejor que hagas silencio.

-Evan... suelta....me- dice entrecortado por la presión que ejerzo en su cuello.

La suelto.

-Lo siento- dice llorando.

-Es mejor que me vaya.

-Volveras con ella? Acaso no lo entiendes?- dice en mar de lagrimas.

-Y tu no entiendes qué algún día me tienes que superar?

Cojo mi chaqueta y antes de salir le digo -Lo siento... Por todo, no quise lastimarte, será la última vez que me veas- y salgo por la puerta.

Conduzco hasta un bar fuera de la ciudad y paso toda la noche en el bebiendo.

-Evan vamonos.

-Qué haces aquí?

-Me llamaron para que te venga a ver.

Me coge del brazo pero me suelto.

-Evan no lo hagas más difícil- me dice Mateo.

No puedo ni caminar así que Mateo me lleva a rastras hasta mi auto y me coloca en la parte de atrás y conduce. No se a donde porque me quedo dormido.

Despierto y corro al baño a vomitar. La resaca me va a matar, Mateo me ha traído pastillas y algo de comida.

-Alex?- pregunta aunque es obvio.

-Con Erick- respondo seco.

-Nunca lo hubiera imaginado- responde Mateo en shock.

-Quienes menos te lo esperas...

Paso todo el día en casa de Mateo.

Prendo mi celular y las miles de notificaciones entran, principalmente llamadas y mensajes de Alex, mi hermano y mis padres, y de quien menos quería ver, de Erick.

Mi sangre hierve y no puedo controlar mis instintos. Salgo en dirección a su casa.

La furia nubla mi juicio y siento que en menos de nada estoy golpeando la puerta de su departamento a punto de romperla.

Erick abre la puerta enojado pero cuando me ve queda pretrificado.

-Como pudiste- me lanzó encima de él haciendo que caiga al piso.

Estoy por golpearlo en la cara pero este se cubre.

-Evan cálmate!

-Eres un mentiroso, un traidor y un falso.

Vicious LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora