Faltan pocos días para navidad y hoy después de la oficina salimos a comprar los regalos para toda la familia.
Ha pasado casi un mes y cada día ha sido maravilloso, Evan esta conmigo siempre y es más cariñoso que nunca.
Siento que no me voy arrepentir de nada pues el cambio que a tenido es asombroso, hasta su familia se lo ha dicho.
La empresa va más que bien. Como sabia, él es un gran presidente y todos lo quieren.
Y yo, pues... mis sentimientos al fin están claros, más claros que nunca.
Nos hacemos con todos los regalos y vamos por postres pues últimamente me da mucho antojo.
Esta vez los síntomas se presentaron antes pues al mes de embarazo, aunque no sabia que lo estaba, ya empezaron las náuseas, y a las semanas empece con los vómitos, y fue enterarnos y todos los días pase somnolienta y con muchas ganas de dormir.
Mañana que cumplo dos meses y medio tengo la cita con el doctor, y justo me ha empezado los antojos lo cual me gusta, pero lo malo es que los anteriores síntomas siguen y cada vez son más intensos.
Todas las mañanas me despierto corriendo a vomitar y Evan se levanta conmigo ayudarme sujetando mi cabeza o masajeando mi espalda, simples detalles que agradezco, y por cierto Evan y yo estamos durmiendo juntos, bueno casi viviendo juntos solo que un día en mi casa y otro en la suya.
Además las náuseas que se apoderan de mi en cualquier instante, siendo lo que más se me complica a la hora de esconder el embarazo.
Y ni hablar del sueño que hace que a veces no pueda concentrarme en mi trabajo pero lo más difícil es levantarme, tanto que Evan a veces me viste dormida, aunque la mayoría de las veces finjo para que lo haga por la pereza que tengo.
Regresamos a casa después de las compras y pedimos algo de comida.
Comemos entre conversaciones y risas con música de fondo.
Se escucha mi canción favorita y Evan pide mi mano para bailar y yo la tomo.
Coloco mis brazos tras su cuello y él me sujeta de la cintura.
Acerca su rostro y coloca su frente en mi hombro -Gracias por esto. Te agradezco que me hayas dado otra optunidad y poder vivir todo esto contigo y ahora con esta cosita de aquí- dice tocando mi vientre aún plano.
Me río por como lo ha llamado.
-Gracias por hacerme feliz- digo abrazándolo.
Nos vamos a dormir porque ya no puedo más por este día.
En pocos minutos me adormece entre sus brazos y su aroma entrando en un profundo sueño.
Hoy es la cita con el doctor.
Me coloco un jean, un suéter turquesa con unas botas negras y un abrigo.
Desde que salimos Evan tiene una gran sonrisa en su rostro.
-Oye! que solo tengo dos meses y medio, todavía no se va a poder ver nada- le digo riendo.
-Igual me emociona aunque también me aterra- rio aunque a mi también me da miedo porque no se nada de bebés.
Me encuentro en el consultorio. Me subo a la camilla, subo el suéter hasta la altura de mi pecho y abro un poco mi pantalón. El doctor coloca el gel y encima de este la maquina.
Vemos que ese puntito a crecido y comienza a tener una forma diferente.
-Pues bien, el tamaño es correcto para el tiempo y el peso igual, parece que todo va en orden. No olvides tomar las vitaminas que te envie.
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Vicious Love
Teen FictionAlex es la asistente del presidente de una de las compañías más grandes del país. Su jefe le propone acabar con sus deudas a cambio de casarse con su hijo. Después de analizarlo Alex acepta pensando que será una buena oportunidad para vengarse del h...
