Capítulo 3

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???: Pasa, pasa, ha pasado un tiempo.

Kursed cruzó la puerta mientras el oso dejaba a un lado los papeles que tenía en la mesa para levantarse a recibir a Kursed. Con una leve pero notable cojera en su pierna izquierda el oso se levantó de la mesa y fue hasta ella para abrazarla, a lo que ella respondería devolviendo el abrazo. Había estado fuera mucho tiempo y era bueno volver a verlo después de tanto.

El oso era Pasha, su mentor, su maestro. Aquel que le había enseñado todo lo que sabía y la había introducido en el mundillo de los cazarrecompensas. Gracias a él Kursed se había hecho de un nombre y una reputación. En sus años más jóvenes él mismo había sido un cazador de recompensas y un saqueador, pero por una herida recibida en su pierna se había obligado a cambiar el enfoque de su profesión. Ya no cazaba cabezas ni asaltaba naves de carga. Gracias a su simple nombre se había convertido en el líder de un cartel tan poderoso que llegaba a rivalizar con el de Arpechio. Ya no aceptaba trabajos sino que ahora los daba. Contrabando, tráfico tanto de especias como de influencias. Todo controlado desde un pequeño restaurante familiar en medio de los suburbios. Si no había estallado una guerra de carteles entre Pasha y Arpechio era porque cada uno sabia de lo que era capaz el otro. Era mejor mantener las cosas en orden para que el negocio no se viese afectado. Un cierto aire de temor y respeto mutuo giraba entre el oso y el lince.

Kursed se dirigió más al fondo y entró en una pequeña habitación a oscuras encendiendo la luz. Era una recamara, un cuarto personal. Una cama hecha, una mesa de noche con una lámpara y un pequeño escritorio era todo lo que había a la vista. Esa era su habitación, donde dormía y vivía cuando no había ningún trabajo.

Pasha: Como siempre, la mantuve limpia mientras no estabas. Te estaré esperando en la mesa.

Pasha se retiró de vuelta a la sala y Kursed cerraría la puerta. Dejó el maletín sobre el escritorio y se lanzó sobre la cama estirándose y haciéndose tronar la espalda. Hacía ya unas semanas que no pasaba por aquí, por lo que era bueno volver a sentir la comodidad de su colchón y su almohada. No se quedó mucho tiempo recostada pues la estaban esperando. Tras levantarse movió el maletín para dejarlo bajo la cama y luego saldría de la habitación. Pasha la estaba esperando en la mesa con un plato caliente.

-Unos minutos después-

Pasha: ¿¡Cinco millones!?

Kursed: Y serán cinco más cuando acabe con ese piloto.

Kursed hablaba orgullosa de su reciente trato con Arpechio mientras comía. Había extrañado la comida de Pasha, cada vez que salía a hacer un encargo se limitaba a comidas simples, raciones de campo insípidas o comida rápida. No le daba mucha importancia a lo que comía cuando trabajaba, con que quitase el hambre le bastaba, pero siempre echaba en falta comida de verdad como solo podía encontrar cuando estaba en casa.

Pasha: Arpechio podrá tener recursos pero no sabe dónde encontrar buen personal. En cierta forma no me sorprende que haya recurrido a ti, pese a que nunca se hayan conocido.

Pese a que Kursed ya llevaba algunos años en el negocio, nunca había visto a Arpechio antes, había oído de él como todos en ese sector de la galaxia y conocía a su organización, la Garra Blanca, pero nunca lo había visto en persona. En parte porque rara vez él lince salía de su zona de confort, y en parte porque la propia Kursed no era muy personalista con sus clientes, la mayoría de sus trabajos los recibía por medios que requiriesen el menor contacto posible. A veces ni siquiera hablaba con sus empleadores de forma directa sino que se comunicaban por medio de correos.

Pasha: Y dime ¿Quién ese piloto?

Kursed: Por eso venia- Kursed dejó a un lado el plato vacío y le acercó a Pasha la tableta holográfica con las imágenes de la nave.

Kursed: Una historia de Star FoxHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora