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La pelirosa respiro profundamente, golpeando con delicadeza sus mejillas, después de un momento se calmó, iba a entrar a la habitación, pero fue detenida por el pilar de la serpiente.

—¡Oh que alegría verte, Iguro! — exclamó emocionada, abrazándolo.

— Sí, vine a visitar a Kocho....

— Entonces pasa, ¡ven!

El azabache asintió tímidamente, siendo guiado por la contraria quién sostenía su mano.

—¡Shinobu! ¡Mira quien vino a visitarte! — la cara de la azabache demostró una mueca, ella sabía las intenciones de Iguro con la pelirosa y eso la enfurecia.

Espera, ¿por qué se enojaba? Ella misma dijo que la dejaría ser feliz, aunque no sea conmigo, pero de tan solo pensar que ellos dos podrían tener algo, le revolvía el estómago.

—Kocho, espero que te recuperes muy pronto y gracias por ayudar a Kyojuro.... — anunció el de ojos bicolor con seriedad, mientras la analizaba, aquella mirada depredadora posada en ella.

— Kanroji, podrías dejarnos a los dos solos un momento, por favor, quiero hablar algo con ella....

— Cla-claro, bueno me re-retiro....

Me sonrió tímidamente y paso por la puerta corrediza, cerrandola. La habitación fue adornada por un silencio hasta que el contrario habló.

— Kocho, deja de fingir, yo lo sé todo....

— ¿De que hablas, Iguro-san?

— ¿Tú crees que soy idiota? ¡¿Eh?! Se nota que sientes algo por Kanroji....

Eso me dejo congelada, ¿Cómo? ¿Cómo lo sabía?

—Tu silencio me lo deja todo claro, te voy a dar una advertencia, aléjate de Mitsuri.... — sentenció el azabache, señalandola acusadoramente.

—¿Por qué debería?

— ¿A caso no lo ves? Estás tan corrompida, tu odio, tu ira, tu soberbia, ella no es como tú, es un ángel, amable, bondadosa y compasiva, tú solo matarás toda inocencia de ella....

—No la amas, date cuenta, solo quieres llenar ese vacío que tienes por la muertes de tu familia, ten en cuenta lo que dije, será demasiado tarde si la llegas a dañar, la única culpable será Shinobu Kocho.... — finalizó Iguro en un tono frío y seco, para después retirarse de la habitación.

Solo se escuchaba el latido de mi corazón con miedo, duda y angustia, tal vez tenga razón, yo soy un monstruo, odio a los demonios por quitarme a mis seres queridos o también ¿por parecerme a esos seres sin corazón? Que gozan de hacer sufrir a los demás.

Me dolía la cabeza de tan solo pensar en eso, me daba asco mi propio ser, quiero vomitar....

El pilar de la serpiente dejó que la femenina luchara con sus pensamientos internos, ojalá haya servido esa advertencia, no quiero que corrompa a la única mujer que he amado en este mundo tan cruel y podrido, pero eso no bastará, ella seguirá.

No lo podía permitir, debía de pensar en algo, espera, ya tengo la idea perfecta....

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«¿Si fuera un chico tu me amarías?» || [Shinomitsu] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora