Miso es una chica de corto genio, curiosa y algo engreída. Ella es la heredera de un prestigioso internado el cual otorga becas todos los años.
Este año parecía ser igual que los demás, pero uno de los becados llega con un propósito oculto.
¿Qué har...
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Desperte sintiendome mejor que nunca.
¿Lo de ayer? No paso. Simplemente lo borre de mi mente. O al menos eso intente.
Lamentablemente, mi curiosidad llegaba a extremos que nadie se atrevería a llegar.
Sentía e intuía con mucha fuerza que lo que había soñado hoy, no había sido un sueño, o al menos no del todo. Ni-ki claramente no era un chico cualquiera e iba a descubrir su maldito secreto sin importar que, pero debía de ser astuta.
Ya tenía una pista.
Ni-ki era había sido bastante evidente. Sus ojos brillantes y su obsesión por el color negro me dejaron más que claro que él era de todo menos santo.
Por eso, me dispuse a ir a la biblioteca en busca de información, cuando en el camino a esta, me topé con Kai.
— Miso. ¿A dónde te fuiste ayer? —preguntó, mostrándose preocupada.
— ¿Por qué preguntas? —La mire con impaciencia.
— Tu hermano y Sunghoon te estaban buscando como locos, dijieron que habías dejado el evento....
— Tuve un inconveniente, pero aquí estoy. Nadie desapareció... —Sonreí con desinterés y Kai desvió su mirada detrás mío.
— Creo que estas en problemas... —murmuró.
— ¡Miso!
Me di vuelta hacía atrás, viendo como Sunoo caminaba hacía mi realmente molesto.
— Lo que faltaba... —bufé.
— ¡¿Sabes lo enojado que está Papá y Mamá?! —vociferó, agarrando de mi brazo con fuerza, provocando que por un par segundos pensara que en realidad era papá y no realmente Sunoo.
Kai notó la rápida tensión entre los dos y sin decir nada, se retiró para darnos más privacidad.
— ¡Responde, Miso! —Volvió a hablar y yo parecí salir de esa pequeña alucinación, recobrando rápidamente mi compostura.
— ¿Por qué? —Me zafé de su agarre, sintiendo una pequeña tensión en mi pecho ante su actitud—. No he hecho nada malo...
— Te fuiste del evento en mi maldito auto. Además, justo cuando iban a presentar a Jake y a Ni-ki. ¿En qué diablos estabas pensando? Sabes que era importante para nuestro padre... —Me regaño y yo corrí rápidamente la mirada a un lado.