De vez en cuando, las estrellas se alinean y dos almas se encuentran por obra del destino...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
– Creí que no tenías celular... – fui hasta mi habitación, sentándome en la cama.
– Y yo creí que no contestarías.Le pedí a Yeonjun que me trajera el celular del escondite de mamá.
– Ah... uhm, teníamos que hablar sobre esto. Digo, ¿fui demasiado precipitada?
– No, yo fui el precipitado, nunca pienso nada bien antes de hacerlo. Eul, me gustas, me gustas tú. No es cierto lo que dijste, a mi no me importan los demás, me gustas tú y solo tú. Debí decirlo antes y no dejarte ir.
– ¿Pensaste bien esto?
– Mucho. Lo idiota que fui, eso pensé.
– ¿Entonces nosotros terminamos?
– No, Eul, esto no se ha terminado. No me importa lo que diga ella, se trata de lo que los dos queremos, y yo quiero estar contigo, ¿lo quieres tú?
– Si, Taehyun, eso quiero... – dije bajito –. Me gustas mucho, mucho. Eres muy lindo conmigo y... y perdón por irme así...
– No, oye bonita, no llores. No estuviste mal, fui yo quien lo hizo mal. Tu reacción es lógica, fui un idiota total. Perdóname, por favor, te fallé y lo siento mucho.
Negué. – Taehyun...
– Iré a verte, ¿oíste?
– ¿Ah? No puedes.
– Si puedo y lo haré, y así será todos los días. No me quedaré quieto. No me quedaré quieto cuanto se trata de ti.
– Sé donde encontrarnos.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.