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— Está bien Señor Park, solamente firme aquí, y aquí para dar de alta a su esposo, en seguida podrán irse a casa con su cachorro — Explico amablemente el hombre de recepción para después agregar — Cómo sabrá... Señor Park en el momento que su lobo tomó control de usted provocó algunos disturbios al no querer dejar entrar a nadie a la habitación y eso provocó enojo por parte muchos, no quisieramos vernos en la obligación de tomar acciones siendo usted tan reconocido manchar así su reputación...

sunghoon rodó los ojos mientras asentía, entendiendo a la perfección a lo que se refería el sujeto. Era obvio que querían una retribución monetaria. Tomo de su chaqueta la cartera llena de billetes y dejo algunos en la mano de el encargado para después dejar en claro que necesitaba silencio llevando su dedo índice a sus labios.

Agotado por todo lo que había pasado, solamente pensaba en descansar, quería estar en casa con su cachorro y su esposo en la cama mientras dormían algunas horas.

Eran un poco asfixiante el sentimiento que se había instalado en su pecho desde que nació su cachorro. Sentía todos sus sentidos alertas. Era una necesidad constante de hacer sentir segura a su familia. Era lo único que necesitaba en este momento. Sentir que podía protegerlos de todo.

Probablemente solo necesitaba acostumbrarse a que ahora tenía un pequeño cachorrito. Que debía de cuidar como si su vida dependiera de ello. Claro que sí vida depende de ello es su familia, y aunque el cachorrito tiene dos días de nacido ahora no puede imaginar una vida sin el.

Llegó hasta la habitación en dónde encontró a sunoo colocándose una camisa, ya listo para salir. Todos los movimientos del Omega eran algo lentos, llevaba un pants, una camisa holgada y unas pantuflas. Tenía ojeras y parecía muy cansado.

— Amor con cuidado, ¿no quieres que te ayude? — llegó apresurado sunghoon a su lado. El Omega negó mientras sus ojitos se iluminaban.

sunghoon siempre era muy atento con el, lo amaba demasiado.

El Omega tomó al cachorrito en sus brazos mientras lo abrazaba como la cosa más valiosa del universo. El alfa mientras tanto cargaba todas las maletas en ambas manos. Un poco lleno pero podía con todo.

Caminaron hasta la salida, y sunghoon no despegó los ojos de cada paso que daba el Omega. Su esposo subió al asiento de atrás mientras el manejaba hasta su casa.

— jake va a venir a ver el cachorro, alfa. — Explicó sunoo. — Vendrá en unos días por qué ahora estoy muy cansado.

sunghoon asintió mientras no despegaba los ojos del frente.

-Seguridad. Evitar accidentes, llegar a casa a salvó- repetía su mente sin cesar.

Al llegar a casa Jungwon los recibió con los brazos abiertos.

— ¿Dónde está el bebé? — preguntó con emoción.

sunoo se lo pasó con cuidado. Le tenía la total confianza. Jungwon y Jay eran prácticamente de la familia, siempre que teníamos que ir a algún lugar fuera del país ellos se quedaban a cargo de todo en la casa.

— Mira que bonito está — el pequeño bebé solo lo veía con sus grandes ojos azabaches, tenía pequeños mechones ondulados que se veían castaños — Jay, amor mira, hay que tener uno.

El alfa casi se ahoga con el agua que estaba tomando mientras sunoo y sunghoon reían.

Hubieran platicado más tiempo pero sunghoon vio como sunoo frotaba sus ojitos. "Está cansando" pensó.

— Ya iremos arriba, Jungwon cuando sea hora de la cena bajaremos. — Le quitó a su bebé con posesividad. Mientras llevaba a ambos arriba.

— Hogar dulce hogar— Dijo sunoo mientras veía su gran cama, cómodamente elegida por el. Habían colocado una adaptación de cama extra, para el bebé. Ya que tenían miedo de aplastarlo si lo ponían en medio. Ellos estaban muy acostumbrados a abrazarse. Y sus cuerpos siempre se buscaban en la noche.

Sin hacer otra cosa sunoo se quitó de sus prendas, colocándose una camisa grande de sunghoon y cuidando de no quitar el vendaje que tenía. Colocó a su cachorro en su cuna. Y vió con fascinación cómo cayó rotundamente dormido.

Le había dado de comer en el carro, y ahora dormiría un par de horas hasta que le dé hambre de nuevo.

Se acostó y cerró sus ojos, sin percatarse cómo el alfa sin perderse cada uno de sus movimientos.

— ¿Te duele mucho? — pregunto el alfa con las cejas fruncidas por la preocupación.

— Estoy medicado a si que no, solo estoy cansado alfa — Dijo sunoo con un puchero dispuesto a dormir. Pero los plantea de sunghoon eran distintos.

— Perdóname — Dijo en un tono muy bajo. Si aquella habitación no estuviera en completo silencio seguramente el Omega no lo hubiera escuchado.

El castaño giró sus cabeza y se topó de frente a sunghoon quien tenía su mirada lentamente cristalizada. — Fui un mal esposo, y me aleje de ti cuando estaba a punto de nacer nuestro cachorro, preferí los negocios, perdóname, porfavor, si no hubiera llegado yo... probablemente hubiera pasado algo malo y no me lo perdonaría jamás. — No se dió cuenta que estaba soltando lágrimas hasta que sintió que sunoo las limpiaba de su rostro.

— Tranquilo — susurró — Todo está bien, sunghoonie, los negocios son importantes, además yo sé que tú familia te importa mucho, por eso trabajas tanto. Además no pienses en lo que hubiera pasado, no pasó. ¿Pero te digo que si sucedió? Mi alfa llegó corriendo del otro lado del mundo, como mi héroe para conocer a su cachorrito. Mi alfa pago el mejor hospital de la ciudad y todo el camino manejó con las manos temblando para que no nos sucedería nada. Eso fue lo que pasó, y ahora estás aquí preocupándote por mi por qué eres el alfa más grandioso que existe — sunoo sonrió tranquilizando a sunghoon mientras dejaba pequeñas caricias en sus mejillas.

— Fuiste muy fuerte, eres muy valiente, y me diste un cachorro amor, tu eres mi héroe , y por si fuera poco lo hiciste tan hermoso, nunca he escuchado un llanto más bonito — sonrió viendo como los ojos de sunoo se cristalizaban un poco — Pero al ver como sufriste mejor nos quedamos con uno.

sunoo soltó una risa para después soltar un quejido.

sunghoon se acomodo en la cama y se inclino para alzar la camisa de sunghoon, en su vientre fajado y vendado, dejó un cálido beso que lleno el corazón del Omega.

sunoo lo atrajo con su mano y tomando su mentón le propinó a sunghoon el dulce toque de sus labios.

El alfa suspiro mientras tomaba su nuca para profundizar el beso haciendo que el Omega se sonroje en el proceso.

— Acabamos de tener un bebé y tú aún te sonrojas por un beso — sunghoon reconoció mientras al finalizar sunoo se ocultó con vergüenza entre su cuello. — Te amo sunnie.

mi sunnie ᎓ sungsunHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora