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A llegado el momento de que sepan todos, sí, la gran pesadilla de sunoo.

Y la única batalla que jamás a podido ganar.

Era terrible todo esto y es que ni siquiera podía hacer nada al respecto, ¿Que hacer cuando aquello que te atormenta no está en tus manos? ¿Ir con la corriente?

Probablemente sería una buena opción pero sunoo ya estaba cansado de esta situación a la cual se enfrentaba cada dos o a veces hasta cada año.

A su horror, su pesadilla, la razón de sus desvelos. Y ella es.... la prima menor de sunghoon.

Tampoco podía culparlo la joven le caía bien hasta a él mismo, pero era un horror tener que soportar sus celos, cuando los veía muy juntitos. sunoo siempre ha querido toda la atención para él. Y sunghoon está gustoso de dársela pero cuando su prima se interpone es que todo se va a la mierda.

La dulce yuna no hacía más que existir por ahí. Ella realmente era muy dulce y tenía un pasado muy triste. Su cercanía con sunghoon es la respuesta a su críanza, cuando ella tenía apenas 7 años sus padres, los tíos de sunghoon, fallecieron en un accidente, dejándola a ella totalmente sola.

La abuela de sunghoon fue quien se encargo de criarla pero siendo una visitante recurrente en la casa de los park, fue que se hizo muy apegada a el. Quién al considerarla su pequeña hermana comenzó a tratarla con mucho cariño y cuidado.

Su instinto protector era muy fuerte y probablemente en algunos casos se dejaba llevar por lo que ella pedía.

Ahora yuna tenía ya 15 años, e iría a visitarlos para conocer al nuevo bebé. Y aún ni siquiera llegaba y sunoo ya tenía un puchero en la cara. Probablemente era infantil pero no le interesaba en lo más mínimo agradarle a las demás personas que lo llegasen a juzgar.

Claro, que de ninguno de esto sentimientos estaba enterado sunghoon, pues cuando se veían sunoo ponía una sonrisa tan falsa que era difícil de averiguar si le desagradaba tanto como en sus adentros.

Con cuidado termino de ponerle cremita a toda la cara de su bebé quien solamente balbuceo en respuesta, tenía tres meses y medio y su cachorro estaba más que gordito.
Parecía una pequeña bolita de carne feliz pues era muy risueño y a pesar de no soltar palabra sus medios de comunicación eran sus sonrisas.

Apareció en la entrada de la habitación sunghoon atandose la corbata. Se veía tan atractivo, y los recuerdos de ayer en su noche de pasión le llegaron de pronto a su mente. El justo abajo de sunghoon sintiendo su piel sudada y todo, todo, lo que le podía ofrecer.

Cerró los ojos recordando las sensaciones.

No, sunnie no era el momento. Cambió su expresión reprendiendose a el mismo. Los omegas tímidos y lindos no pensaban en esas cosas.

¿Que le pasaba? antes no podía ver a sunghoon sin sonrojarse. Y ahora, ahora era igual pero más indecente.

— Hola bonito — Le dijo su alfa haciendo que su pancita sintiera mariposas. —Hoy viene yuna estoy emocionado por ver cuánto a crecido — Las mariposas murieron.

Y no es que sunoo sea una persona muy celosa pero, si, lo era pero en su defensa sunghoon ni siquiera deja el que guardia de la entrada lo vea más de dos segundos.

El timbre de la puerta sonó, y sunoo con cuidado tomó a su bebé para colocarlo en su pecho mientras bajaba su camisa. Tenía hambre.

sunghoon vio la acción con los ojos concentrados en él, también tenía hambre al parecer.

— ¡sunghoonie! — Se escuchó fuertemente retumbando en toda la casa. El grito fue un poco ensordecedor con aquella voz aguda que la pequeña poseía.

mi sunnie ᎓ sungsunHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora