Park Sunghoon
El alfa más cruel y frío que alguien pudiera imaginar.
Constantemente siendo el terror de las personas, sus empleados le temían en demasía, no osaban mirarlo a los ojos más de dos segundos por qué entonces ocurría el verdadero terror.
Su voz, atemorizante y sin tacto hacía llorar hasta el más valiente de los valientes.
- Es el jefe - Se escucha entre los corredores de los pasillos,
Y de pronto ahí se encontraban de nuevo un hombre Alfa quien parecía ser una persona muy valiente fuerte y dedicada, con su mano temblando mientras sostenía un café deslactosado capuchino doble macchiato con un solo una sola cucharada de azúcar para su jefe porque sabía que lo quería exactamente así pero aún y sabiendo que tenía toda la orden completa le temblaba la voz al momento de decir : - jefe ya está listo su café -
sunghoon estaba estresado por su trabajo, aunque si se pone a analizar su vida, realmente es que su trabajo siempre es estresante, no se quejaba, pues con él por día darle la vida que se merece a su familia.
Aunque a veces lo llevará al límite de la cordura. - ¡Es una mierda! - Gritó sunghoon en la junta directiva con todos sus empleados. La propuesta de campaña que tenían no le había gustado para nada a él alfa azabache. - ¡Le prometí a la marca que haríamos un buen trabajo, por eso se supone que contrato a la gente más preparada, y vienen y me traen este trabajo que parece de niño de primaria!, mi hijo de tres años hace mejores cosas que está mierda.
sunghoon tenía el rostro rojo del enojo, y sus cejas alzadas, mientras dejaba salir unos cuantos gruñidos de su garganta.
— Señor hicimos lo mejor que pudimos al respecto, el tiempo que nos dió fue—
Dejó de hablar cuando escuchó como el alfa azotaba la laptop contra la pared con una gran furia descontrolada.
— ¡Me importa una mierda si les di un mes entero o solo dos días, por eso los contrato para que hagan bien su trabajo!
Sabían que para este punto, ya no había nada que lo parará, probablemente ahora lo que seguiría sería que se enojaría más, empezaría a aventar papeles y gráficas y comenzaría a recortar personal a diestra y siniestra como si se tratara de una clase de Dios con poder incontrolable.
Estaban en medio de esa rabieta generada por el alfa amargado cuando se escucha unos golpes tocar la puerta, la secretaria de sunghoon entraba con una cara apenada.
El alfa tenía los ojos inyectados en tonalidades rojizas, demostrando su grado de enojo.
— Lamento importunar, señoritas, caballeros — Asiente con la cabeza en señal de saludo, el sitio apestaba a miedo por todas las feromonas esparcidas por omegas y alfas — Jefe Park, es su omega — La secretaria pasó el teléfono celular que tenía en la mano.
De inmediato los ojos rojizos del alfa cambiaron a una tonalidad dorada.
— Amor... — Dijo con un volumen de voz moderado, contrario al tono que llevaba manteniendo hace unos momentos. — ¿Sucede algo bebé?.
— Lo que sucede es que haz dejado a tu esposito embarazado y a tu hijito de dos años, solitos en la casa solamente para irte a hacer berrinches a la empresa y tratar mal a la pobre gente, ¡justo ahora tengo muchísimas ganas de un pastel de fresas pero mi alfa está allá muy lejos de mi!
— Amor pero no te deje solo, hay más de 10 personas en el personal de la casa además, ¿antojitos mi vida?, solo tienes dos semanas de embarazo, y ni siquiera lo hemos comprobado al cien por ciento....
Y sunghoon el alfa, macho, el terror de los horrores, grande de los grandes....
Corriendo se dirigió rápidamente al estacionamiento, cruzo todo el edificio siendo expectante de las miradas incrédulas de sus empleados. ¡El jefe estaba sudando!
Vio como su chófer arrancaba el carro justo antes de llegar para que ya estuvieran en marcha una vez tuviera un pie adentro.
Y se dirigió de manera apresurada a su domicilio pues un pequeño drama lo esperaba. Y no es como si fuera algún enojo que no pudiera soportar, sabía que sunoo se contentaria con el rápido.
Pero odiaba esa sensación en su pecho de sentirlo triste, no le gustaba que su bebé estuviera incómodo o enojado por alguna razón, eso oprimía su corazón. Era por eso que siempre buscaba tenerlo contento.
Se lo había prometido el día de su boda y esa promesa estaba en pié, haría todo para verlo feliz.
Llegó a su casa y subió las escaleras su esposo estaba hecho bolita en una esquina de la cama con su bebé de dos años en brazos, sunoo tenía los ojos rojitos, había soltado unas lágrimas.
— ¿Pequeño que te parece si le pides unas galletitas a tu tío jungwon? — Preguntó sunghoon al ver a su cachorrito mirando todo con sus grandes ojos, el bebé asintió y se fue caminado con sus zapatitos de luces.
Dirigió su vista a su omega, su esposo, su vida. Y ah, que vida le daba vivir entre sus risas, soñar entre sus brazos y amar entre sus labios. Vio en sus ojos no solamente el reflejo de su amor, si no también la confianza de que estaba seguro, recibiría dulces palabras para su consuelo, calmaría su alma y sentiría mucho.
Oh, sunghoon lo hacía sentir mucho, lo hacía sentir al límite siempre rebosante de amor.
¿Alguna vez se cansaría de sus caprichos? ¿Se fastidiaria de correr a sus brazos?, Esperaba que no, por qué sabría que no encontraría otro alfa que fuera digno de estar a la altura de su esposo.
— Mi bebé, ¿Te sientes bien?, lamento si fui un torpe no debí dudar de ti, ¿por qué lloras? — Pregunto al ver a sunoo con un puchero sobresaliendo de sus labios, y sus ojos llenos de lágrimas.
— Es que.... viniste corriendo hasta acá y me tratas bonito y mi corazón no soporta tanto — Explico entre balbuceos y lloriqueos.
— Mi amor pero tú sabes que yo siempre vendría corriendo hacia ti, tu eres mi familia, eres mi otra mitad y no dejaré que sufras jamás, jamás, aún y si tienes a este alfa que te hace enojar.
sunoo abrió los brazos para sentir a sunghoon contra su pecho. — Te amo hoonie, soy muy feliz contigo, el destino me jugó a mi favor. No me pudo tocar un mejor alfa, tengo a un alfa malhumorado con todos. ¿Por qué eres tan bueno conmigo?
— Por qué tú derretiste mi frío corazón — Bromeo con el mientras dejaba delicados besos en su frente — Te amo sunnie, soy muy feliz contigo yo también.
Sunghoon aprovechó el acercamiento y estiró su cuello para sentir sus delgados labios con el, oh sintió la gloria cuando escuchó a sunoo suspirar entre jadeos de melosidad, pues la sensación de ambas bocas juntas era, simplemente fabulosa.
— Sunghoonie promete que nunca te irás de mi lado, y que siempre seremos una familia.
— Mi amor, mi lugar está contigo, no pertenezco a nadie más, eres mío, solo mío Mi Sunnie.
Espero que les haya gustado este fic tan simple, pero quiero que sepan que lo hice de todo corazón, los amo mucho, demasiado y quiero que sepan que sus comentarios son los que me hacen seguir.
FIN
HOLAAA
despues de mucho tiempo volvi con el
final de una de mis primeras historia ayy q nostalgia..
bueno este no es un regreso definitivo
estoy muy peresosa y pronto tendre examenes
pero volvere con una adaptación muy linda.
esperanla ;)
LOS AMO ♡♡
(gracias por tanto y perdón por dar poco)
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mi sunnie ᎓ sungsun
Fanfiction𝗦𝗨𝗡𝗚𝗦𝗨𝗡 ᎓ ❛ Park Sunghoon, el alfa más cruel y frío que alguien pudiera imaginar, es el jefe de una compañía de acciones empresarias con un caracter del demonio para todos.❜ ❛Todos menos su lindo esposo.❜ ⠀⠀ʚ sungsun ᎓ sunoo + sunghoon ⠀⠀ʚ su...
